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Noviolencia Ética y Política (No a la Guerra, sí a la Paz y el Desarme). Cristóbal Orellana González, de
Ecologistas en Acción-Andalucía y de la Red Antimilitarista y Noviolenta de Andalucía (R.A.N.A.)
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En la conferencia de Pere Ortega (Ateneo de Jerez, 28/01/2020) no faltaron, como no podía ser de otro modo, sendas referencias a la militarización de Andalucía (bases de Rota, Morón y Gibraltar; fábricas de armamento en Sevilla y bahía de Cádiz), etc. Y en el posterior debate saltó también a la palestra la clave, quizás, de la cuestión que más nos interesa... depende de la movilización de los andaluces y andaluzas (a pesar de la emergencia social en que vivimos por cuestiones de empleo y economía sin fuelle) que terminemos con tantísimo militarismo en nuestra comunidad autónoma. No solamente los poderosos imponen la realidad, también nuestra actitud ante los problemas generados influye determinantemente en esa ominosa realidad militar de gastos multimillonarios a la que Pere hizo referencias. Conviene, y esta conclusión principal saqué yo de tan interesante presentación (http://noviolencia62.blogspot.com/2020/01/jerez-dia-escolar-de-la-noviolencia-y.html), no olvidar esta obviedad. El pesimismo no tiene cabida y el camino a seguir es sin duda el de la no violencia, vino a señalar Pere.
Pere Ortega al inicio de su intervención el pasado martes 28/01/220:
Entrevista a Pere Ortega en La Voz del Sur el día de su ponencia:
Pero no olvidemos que distintos holocaustos se han venido sucediendo desde aquel genocidio nazi contra judíos, gitanos, etc. Cada año en el mundo, empezando por el estado de Israel, se despilfarran en gastos militares recursos económicos para las guerras que, si primara una lógica humanista en las relaciones internacionales, deberían emplearse para solucionar los problemas del hambre, la educación y las enfermedades evitables en tantos y tantos países que necesitan proyectos solidarios de cooperación que salven millones de vidas. Los billonarios gastos militares generan consecuencias devastadoras, mortíferas, genocidas, sobre millones de seres humanos en este planeta. Cada año.
El mundo requiere Justicia y Cooperación Internacional, pero los países de la OTAN, encabezados por EE.UU., responden con multimillonarios gastos militares y políticas depredatorias de los recursos de otros países.
De esto hablaremos mañana martes 28/01/2020 en el Ateneo de Jerez en la conferencia del pacifista Pere Ortega: "Pasado y presente del militarismo en España. La guerra empieza aquí" (presentación del libro Dinero y militarismo. Del franquismo a la democracia, 1939-2018, Ed. Icaria, Barcelona, 2019)
En muchos centros educativos de todo el estado se celebran el 30 de enero, con motivo del aniversario de la muerte de Gandhi un 30 de enero de 1948, todo tipo de actividades relacionadas con la Educación para la Paz. En la provincia de Cádiz, donde existen grandes y sofisticadas instalaciones militares de orden estratégico internacional y presencia de armas nucleares, qué mejor actividad para proponer en recuerdo de aquel inolvidable promotor de la noviolencia y su ideal político de Paz que una conferencia del veterano pacifista barcelonés Pere Ortega, quien, en la Ed. Icaria, acaba de publicar un libro muy esclarecedor titulado Dinero y militarismo. Del franquismo a la democracia (1939-2018)
En el salón de actos del Ateneo de Jerez martes 28 de enero de 2020 a las 19,00h.
Una reciente entrevista al pacifista Pere Ortega, centrada en el análisis de los vínculos entre capitalismo y cambio climático:
Los piropos -coincidiendo con las últimas y cruciales sesiones parlamentarias- a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil, en la Pascua Militar, han sido tantos, tan amanerados, tan empalagosos, por parte del rey y de la ministra de Defensa y Exteriores, que dan miedo. Esta conducta política cuidadamente temblorosa por parte de Felipe VI y por parte de Margarita Robles pone en entredicho, o lo parece, el lazo de lealtad de unas Fuerzas Armadas que, pensarán los propios Felipe VI y Margarita Robles, podrían reaccionar compulsivamente ante la formación de un gobierno de izquierdas.
Obviamente, ese temblor viene a coincidir de algún modo, sin querer, con el mucho más que incendiario discurso del Partido Popular contra el nuevo gobierno, diciendo que Pedro Sánchez va a pulverizar España y la Constitución (https://www.youtube.com/watch?v=P2DvRQcM3WA). Ciertamente, el PP, al compás de Vox, juega con fuego puro. Pero el nuevo gobierno debe demostrar, en primer lugar, firmeza ante estos ataques -de tono golpista- en los que la derecha quisiera protagonizar en exclusiva la idea de España, el espíritu de la Constitución y de la soberanía nacional, satanizando al nuevo gobierno y equiparándolo, como ha hecho Pablo Casado, a los intereses de ETA.
Porque los militares se pondrán a favor no de quienes, como el apocalíptico Casado, desplieguen mayores habilidades retóricas de pose histérico juvenil, sino de quienes demuestren de verdad respeto a la democracia (lo que no están haciendo ni el PP ni Vox). Por ello, piropear desmesuradamente a las FAS, ofreciéndoles mil reconocimientos públicos y promesas de subidas del gasto militar, blindaje de la actual política internacional intervencionista, etc., revela aparatosamente una fragilidad política por parte del rey y de la ministra de Defensa-Exteriores.
Muchos militares conscientes, demócratas, vivirán este insufrible piropeo como un grave signo de debilidad del nuevo gobierno. Por esta vez, pacifistas y militares (dos mundos que soportamos mal las mentiras) a lo mejor coincidiríamos en que las FAS no deben ser tratadas como una moneda de cambio por nadie, es decir, no se les debe conceder el hipotético poder de faltar a su juramento de lealtad a la Constitución mediante una acción indebida contra el orden vigente. Me parece que tratar a las FAS de hoy como si fueran capaces de actitudes involucionistas a la vieja usanza es un error político extraordinariamente grave.
Con el nuevo gobierno de PSOE y de Unidas Podemos las Fuerzas Armadas, supongo yo, habrán de cumplir (como cualquier otra institución del estado) con el ordenamiento jurídico vigente. Pensar otra cosa y escenificarlo con mil galanterías que no vienen a cuento es un error que, estoy seguro, no gustará en muchos sectores democráticos de las FAS y podría dar anacrónicas alas a otros sectores que, ciertamente, lo son menos.
Otra vez la Corona se quiere atribuir, sin pudor, el papel de garante del orden democrático en un supuesto escenario de confrontación civil. Otra vez con su ansioso y manido mensaje: sin mí solo tendríais el caos fruto de vuestros odios. Grave error, sobre todo, de Felipe VI. Y flaco favor, de fondo, que le hace al legítimo y necesario nuevo gobierno. Recordarles, precisamente ahora, a los militares lo que es de manual está de más:
2136.-"Los aviones saudíes no solo pasan por Barajas cuando están en España. Esta investigación también ha podido localizar dos aviones A330 MRTT saudíes –números de serie 2402 y 2404– haciendo escala en la base de Morón de la Frontera situada en Sevilla. Las imágenes fueron tomadas en septiembre de 2017".
Más que nunca el rey Felipe VI, hijo de Juan Carlos I El Depuesto, ha querido subrayar en su "mensaje de Navidad" (menos mal que estamos en un estado aconfesional...) la unidad imperial de España y lo mucho que hemos conseguido (https://diario16.com/la-fortuna-del-rey-emerito-secreto-estado-celosamente-guardado/) desde 1978 hasta aquí. Sobre todo ha querido, nervioso, reiterarnos su mensaje desde hace 5 años acá que nos está dando la vara: yo soy la paz, la luz, la concordia, El Único, sin mí os quedaríais o en manos de los radicales o en manos de los inmovilistas, yo soy El Bien. Entre líneas, su tétrico mensaje es claro como el agua: si me deponéis volveremos a la guerra civil y a la desmembración de España, sin mí no es posible la convivencia entre españoles, sin esta Constitución donde yo soy la clave de bóveda todo sería insolidaridad y caos...
"Y de entre esos valores, quiero destacar en primer lugar, el deseo de concordia que, gracias a la responsabilidad, a los afectos, la generosidad, al diálogo y al respeto entre personas de ideologías muy diferentes, derribó muros de intolerancia, de rencor y de incomprensión que habían marcado muchos episodios de nuestra historia.
En segundo lugar, la voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza.
Y en tercer y último lugar, la defensa y el impulso de la solidaridad, la igualdad y la libertad como principios vertebradores de nuestra sociedad, haciendo de la tolerancia y el respeto manifestaciones del mejor espíritu cívico de nuestra vida en común".
La "casa real", de orígenes celestiales divinos pero que percibe terrestres beneficios de los presupuestos del estado, sabe que está en la cuerda floja y aprovecha la crisis catalana para lanzar su más espantosa profecía apocalíptica: otra concepción y práctica de una estructura estatal diferente nos llevaría a una guerra entre españoles; yo soy la garantía de la paz.
Este anacrónico "mensaje de Navidad" (https://www.casareal.es/ES/Actividades/Paginas/actividades_discursos_detalle.aspx?data=6216) no solo es amenazante y poco democrático (ya que solamente busca la autoafirmación al margen de los procedimientos democráticos de elección de un jefe de estado), sino que nos retrotrae continuamente y sin pudor al núcleo del conflicto constitucional español, a saber, el carácter fundante de la victoria franquista en la guerra civil, o dicho de otra manera: cada vez que el rey abre el pico en su "mensaje de Navidad" viene a decir: yo soy la solución eterna, irreemplazable, para evitar una nueva guerra civil, lo que Franco dejó dicho no puede ser puesto en duda, una cosa es que su momia salga de Cuelgamuros y otra cosa es que salga yo a Estoril otra vez. Ver al rey y ver a Franco en el discursito de Navidad es uno y lo mismo: "concordia", "25 años de paz" y los que te rondaré, morena.
El "mensaje de Navidad" del rey Borbón de turno me recuerda siempre lo mismo, a saber, que el legado franquista no se toca. En cierto modo, me alegra que se retrate cada 24 de diciembre ante lo evidente, ante lo que jamás logrará borrar de la memoria de nadie: que, excepto un dictador, ningún español lo ha elegido como jefe de estado y jefe de las fuerzas armadas. Como en el referéndum de la OTAN de 1986, el PSOE lo ha bordao: saco la momia del Valle de los Caídos, pero dejo intacto a quien la momia eligió.