lunes, 26 de enero de 2026

A PEMÁN SÍ QUE LO SUFRIMOS TODOS...


Pemán no era Cervantes, ni Shakespeare, ni nada de nada. A Pemán el franquismo lo encumbró y lo ensalzó (premiándolo de todas las maneras posibles y rotulando con su nombre cientos de calles en todo el país) por un motivo bastante pedestre y antiliterario: porque Pemán escribió mil y una alharacas elogiosas del genocidio que Franco y sus generales perpetraron sobre España a partir del verano de 1936. Franco vio en Pemán el verbo facilón, populista, propagandístico, de la “santa cruzada”… Así que le encargó primero la represión y luego el control de la intelectualidad del país, del sector educativo y de las cohortes vomitivamente aduladoras del régimen, quedando todo ello, entonces, bajo el meticuloso sojuzgamiento del “poeta alférez”, “cantor del régimen”, etc.

A este rancio señorito andaluz en modo Torquemada, un país aterrorizado por los paredones y las pistolas se le rindió con homenajes por doquier… pero no porque nadie lo considerara un Cervantes, ni Shakespeare, ni nada de nada, sino simplemente porque asumió ser los ojos y los oídos del pensamiento totalitario del militarismo vencedor, el palmero de Queipo de Llano, etc. ¿Quién no iba a querer congraciarse con alguien con tanta influencia política?. Este fue, sencillamente, el motivo por el que se le peloteó hasta límites ridículos, nombrándole “hijo predilecto” de tal ciudad y de la otra; pero, ni mucho menos, por su valía literaria.

Sobre la muy escasa valía literaria de Pemán, Ana Sofía Pérez-Bustamante, responsable de la antología 24 cuentos de José María Pemán y de la Biblioteca Pemán (obra escogida en 8 vols.), dice: “no se le leía”, su obra “en gran medida es hojarasca. Con su interés histórico, pero en buena parte anacrónica incluso en su época”. Otros autores como Francisco Umbral, Marcos Ricardo Barnatán, decían de él que era pura mediocridad. Dámaso Alonso, en un día compasivo, le puso una etiqueta benévola: Pemán era un “neopopularista”. Ahí va un botón de muestra para quien quiera sonrojarse vía vergüenza ajena:

Y es que Andalucía

es una señora de tanta hidalguía

que apenas le importa lo materiá.

Ella es la inventora de esta fantasía

de comprar y vender y mercar

entre risas, fiestas, coplas y alegría

juntando a la par negocio y poesía.

La feria es un modo de disimular…

(Pemán, en su libro "A la rueda, rueda...", 1928)

 

En fin, lo que quiero decir con todo esto es que todo el mundo sabe que a Pemán no se le premió en todo el país por sus valores literarios, se le premió porque tenía mano en El Pardo y era rentable congraciarse con él. Nada más.

Concluyo trasladando aquí (las negritas del texto son mías) un bien resumido “historial” (hecho por los memorialistas de Elda, Alicante) de únicos méritos (los políticos) del bueno de Pemán (véase: https://www.elda.es/doc/patrimonio-historico/Informe_Comision_expertos_Memoria_Historica.pdf). Un historial que concluye así: “Parece evidente, pues, que la faceta de escritor de José María Pemán, que, lógicamente, esta Comisión no juzga, no fue decisiva en su elección para dedicarle una de las principales calles de Elda sustituyendo a la de Benito Pérez Galdós”.

 

Calle José María Pemán

La denominación de la calle aparece en el acta municipal del Ayuntamiento de Elda fechada el 5 de julio de 1939, poco después de finalizar la contienda, junto a un numeroso grupo de nombres de calles relacionadas con personajes y episodios de la Guerra Civil destinados a exaltar el régimen resultante de la victoria militar de los sublevados. Por error respecto a la citada acta de julio de 1939, se dio este nombre a la calle antes dedicada a Benito Pérez Galdós, no a la de Canalejas, que fue a su vez denominada de Menéndez Pelayo.

José María Pemán fue uno de los más destacados hombres de letras que se adhirieron al levantamiento de 1936. Fue el inspirador de los conceptos "cruzada" y "movimiento nacional":

"Al estallar el Alzamiento del 18 de julio, se adhirió desde el primer momento al Bando Nacional, desempeñando el cargo de Presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza, con categoría de Ministro, de la Junta Técnica del Estado, desde octubre de 1936, hasta que se constituyó el primer Gobierno Nacional, en enero de 1938" (Fundación Nacional Francisco Franco, http://www.fnff.es/Jose Maria Peman el Himno Nacional y La Bestia y el Angel 1273 c.htm. consultado el 20-12-2016).

Con categoría de ministro, fue nombrado por Franco presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la Junta Técnica del Estado (1.10.1936-29.1.1938) y, con ello, principal encargado de la depuración del Magisterio. Él fue el firmante de la Circular de 7 de diciembre de 1936 (B.O.E. de 10.12.1936) que sistematizó la represión contra el personal docente. "El carácter de la depuración que hoy se persigue no es sólo punitivo, sino también preventivo", reza en la circular.

Durante la guerra ocupó diferentes cargos, como la presidencia de la ya mencionada Comisión Depuradora. Fue consejero nacional del partido único, director de la Real Academia Española, reconstruida parcialmente en la zona franquista . Siguiendo a Julio Rodríguez Puértolas en su obra Historia de la literatura fascista española /, durante la guerra fue declarado oficialmente "poeta alférez", haciendo propaganda a favor del bando nacional tanto en el frente como en el extranjero [pp. 263-264] .

En 1938, publicó el Poema de la bestia y el ángel, glosa de la actuación antidemocrática, publicado con la portada decorada con el emblema de Falange. También dedicó un poema a Franco con ocasión del desfile de la Victoria de mayo de 1939 ("Vamos a ver al general") (JRP, 1986, p. 462), tal vez la razón principal por la que se le dedicó una calle.

En la obra La historia de España contada con sencillez (1939), dirigida a los escolares, aparecen frases racistas como la siguiente: "Los moros, como los niños o los salvajes, no veían más que lo que tenían delante de los ojos y no sabían ponerlo en relación con otras cosas lejanas para formar la idea de unidad." (JRP, 1986, p. 667)

La adhesión a la brutal actuación de Queipo de Llano en el área de la Andalucía del Guadalquivir parece clara: "La idea de turno o juego político, ha sido sustituida para siempre, por la idea de exterminio y expulsión, única salida válida frente a un enemigo que está haciendo de España un destrozo como jamás en la historia nos lo causó ninguna nación extranjera", afirma Pemán en julio de 1936 en un discurso emitido por Radio Jerez. [Información procedente de https://www.wikanda.es/wiki/JoséMaríaPemánPemartín, consultado el 18-10-2016)

En referencia al apoyo explícito a la actuación de Queipo de Llano, la obra de Pemán ;Atención!. .. ;Atención! ... Arengas y crónicas de guerra, publicada en Cádiz en 1937 afirma: "Sí, compañeros de las letras, os lo confieso al oído. Queipo de Llano tiene hoy más público que jamás tuvo ningún conferenciante; ni jamás orador alguno alcanzó los grados de emoción que alcanza hoy la palabra de fuego de Yagüe, la oratoria de acero de Franco o los delirantes vivas a la muerte de Millón Astray: ese glorioso tronco a medio consumir en la hoguera del amor a España" [pp. 8 y 9]. En esta obra, Pemán llega incluso a hablar de la guerra en primera persona, haciendo una clara apología de la violencia y del alzamiento militar: "Ahora el peligro no está en los rojos, sino en los enrojecidos, es decir, en los que como los afrancesados y los europeizantes de ayer, tiñeran España de las propias ideas que estamos con tanta sangre ahuyentando y venciendo" [p. 87]

Como pluma de las fuerzas sublevadas animó la "labor de limpieza" que acarrearía la guerra civil española. El "exterminio y expulsión", decía, del enemigo político y social. "No creo que personalmente asesinara a nadie", señala el hispanista Paul Prestan a eldiario.es Andalucía. "Era miembro del grupo monárquico Acción Española que justificaba y financiaba la conspiración militar del 36. Luego, celebraba la represión en Andalucía" [Información procedente de http://www.eldiario.es/andalucia/PemanO473153655.html]

El 25 de agosto de 1936, Pemán publicaba el artículo "La hora del deber" en el ABC de Sevilla. En este artículo Pemán llamaba a "reconquistar" el territorio, y añadía: "Como el enemigo está en casa no puede hablarse propiamente de un frente enemigo que se retira; pues siempre, aun después de derrotado y deshecho queda enemigo conviviendo receloso a nuestro lado, huido en el monte, emboscado en el disimulo. Todo esto exige, tras cada paso ganado, una labor de limpieza de policía, de guarnecimiento de los pueblos, etcétera, que necesariamente distrae fuerzas, siendo necesario que sean tan numerosas las que alcancen para la toma de ciudades tan importantes como las que se esperan" [Información procedente de http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate .exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1936/08/19/003 .htm1).

Parece evidente, pues, que la faceta de escritor de José María Pemán, que, lógicamente, esta Comisión no juzga, no fue decisiva en su elección para dedicarle una de las principales calles de Elda sustituyendo a la de Benito Pérez Galdós.

La comisión propone, en consecuencia, la retirada de la actual denominación de la calle. Asimismo, propone su sustitución por la denominación "Juan Coloma y Cardona", primer conde de Elda, escritor del Siglo de Oro, capitán general, virrey de Cerdeña y, en definitiva, prototipo del noble renacentista, considerado uno de los principales personajes de la historia de nuestra ciudad.