A este rancio señorito andaluz en modo Torquemada, un país
aterrorizado por los paredones y las pistolas se le rindió con homenajes por
doquier… pero no
porque nadie lo considerara un Cervantes, ni Shakespeare, ni nada de nada, sino
simplemente porque asumió ser los ojos y los oídos del pensamiento totalitario
del militarismo vencedor, el palmero de Queipo de Llano, etc. ¿Quién no iba a
querer congraciarse con alguien con tanta influencia política?. Este fue,
sencillamente, el motivo por el que se le peloteó hasta límites ridículos,
nombrándole “hijo predilecto” de tal ciudad y de la otra; pero, ni mucho menos,
por su valía literaria.
Sobre la muy escasa valía literaria
de Pemán, Ana Sofía Pérez-Bustamante, responsable de la antología 24
cuentos de José María Pemán y de la Biblioteca Pemán (obra
escogida en 8 vols.), dice: “no se le leía”, su obra “en gran medida es
hojarasca. Con su interés histórico, pero en buena parte anacrónica incluso
en su época”. Otros autores como Francisco Umbral, Marcos Ricardo Barnatán, decían
de él que era pura mediocridad. Dámaso Alonso, en un día compasivo, le puso una etiqueta benévola:
Pemán era un “neopopularista”. Ahí va un botón de muestra para quien quiera sonrojarse
vía vergüenza ajena:
Y es que Andalucía
es una señora de tanta hidalguía
que apenas le importa lo materiá.
Ella es la inventora de esta fantasía
de comprar y vender y mercar
entre risas, fiestas, coplas y
alegría
juntando a la par negocio y poesía.
La feria es un modo de disimular…
(Pemán, en su libro "A
la rueda, rueda...", 1928)
En fin, lo que quiero decir con todo
esto es que todo el mundo sabe que a Pemán no se le premió en todo el país por
sus valores literarios, se le premió porque tenía mano en El Pardo y era
rentable congraciarse con él. Nada más.
Concluyo trasladando aquí (las
negritas del texto son mías) un bien resumido “historial” (hecho por los memorialistas de
Elda, Alicante) de únicos méritos (los políticos) del bueno de Pemán (véase: https://www.elda.es/doc/patrimonio-historico/Informe_Comision_expertos_Memoria_Historica.pdf).
Un historial que concluye así: “Parece evidente, pues, que la faceta de
escritor de José María Pemán, que, lógicamente, esta Comisión no juzga, no fue
decisiva en su elección para dedicarle una de las principales calles de Elda
sustituyendo a la de Benito Pérez Galdós”.
Calle José María Pemán
La denominación de la calle aparece
en el acta municipal del Ayuntamiento de Elda fechada el 5 de julio de 1939,
poco después de finalizar la contienda, junto a un numeroso grupo de nombres de
calles relacionadas con personajes y episodios de la Guerra Civil destinados a
exaltar el régimen resultante de la victoria militar de los sublevados. Por
error respecto a la citada acta de julio de 1939, se dio este nombre a la calle
antes dedicada a Benito Pérez Galdós, no a la de Canalejas, que fue a su vez
denominada de Menéndez Pelayo.
José María Pemán fue uno de los más
destacados hombres de letras que se adhirieron al levantamiento de 1936. Fue el
inspirador de los conceptos "cruzada" y "movimiento nacional":
"Al estallar el Alzamiento
del 18 de julio, se adhirió desde el primer momento al Bando Nacional,
desempeñando el cargo de Presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza, con categoría
de Ministro, de la Junta Técnica del Estado, desde octubre de 1936, hasta que se
constituyó el primer Gobierno Nacional, en enero de 1938" (Fundación Nacional Francisco Franco,
http://www.fnff.es/Jose Maria Peman el Himno Nacional y La Bestia y el Angel
1273 c.htm. consultado el 20-12-2016).
Con categoría de ministro, fue
nombrado por Franco presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la
Junta Técnica del Estado (1.10.1936-29.1.1938) y, con ello, principal encargado
de la depuración del Magisterio. Él fue el firmante de la Circular de 7 de
diciembre de 1936 (B.O.E. de 10.12.1936) que sistematizó la represión contra el
personal docente. "El carácter de la depuración que hoy se persigue no
es sólo punitivo, sino también preventivo", reza en la circular.
Durante la guerra ocupó diferentes
cargos, como la presidencia de la ya mencionada Comisión Depuradora. Fue
consejero nacional del partido único, director de la Real Academia Española,
reconstruida parcialmente en la zona franquista . Siguiendo a Julio Rodríguez Puértolas
en su obra Historia de la literatura fascista española /, durante la
guerra fue declarado oficialmente "poeta alférez", haciendo
propaganda a favor del bando nacional tanto en el frente como en el extranjero
[pp. 263-264] .
En 1938, publicó el Poema de la
bestia y el ángel, glosa de la actuación antidemocrática, publicado con la
portada decorada con el emblema de Falange. También dedicó un poema a Franco
con ocasión del desfile de la Victoria de mayo de 1939 ("Vamos a
ver al general") (JRP, 1986, p. 462), tal vez la razón
principal por la que se le dedicó una calle.
En la obra La historia de España
contada con sencillez (1939), dirigida a los escolares, aparecen frases
racistas como la siguiente: "Los moros, como los niños o los
salvajes, no veían más que lo que tenían delante de los ojos y no sabían
ponerlo en relación con otras cosas lejanas para formar la idea de unidad."
(JRP, 1986, p. 667)
La adhesión a la brutal actuación de
Queipo de Llano en el área de la Andalucía del Guadalquivir parece clara: "La
idea de turno o juego político, ha sido sustituida para siempre, por la
idea de exterminio y expulsión, única salida válida frente a un enemigo que
está haciendo de España un destrozo como jamás en la historia nos lo causó
ninguna nación extranjera", afirma Pemán en julio de 1936 en un
discurso emitido por Radio Jerez. [Información procedente de https://www.wikanda.es/wiki/JoséMaríaPemánPemartín,
consultado el 18-10-2016)
En referencia al apoyo explícito a la
actuación de Queipo de Llano, la obra de Pemán ;Atención!. .. ;Atención! ... Arengas y
crónicas de guerra, publicada en Cádiz en 1937 afirma: "Sí, compañeros
de las letras, os lo confieso al oído. Queipo de Llano tiene hoy más público
que jamás tuvo ningún conferenciante; ni jamás orador alguno alcanzó los grados
de emoción que alcanza hoy la palabra de fuego de Yagüe, la oratoria de acero
de Franco o los delirantes vivas a la muerte de Millón Astray: ese glorioso
tronco a medio consumir en la hoguera del amor a España" [pp. 8 y 9]. En
esta obra, Pemán llega incluso a hablar de la guerra en primera persona, haciendo
una clara apología de la violencia y del alzamiento militar: "Ahora el
peligro no está en los rojos, sino en los enrojecidos, es decir, en los que
como los afrancesados y los europeizantes de ayer, tiñeran España de las
propias ideas que estamos con tanta sangre ahuyentando y venciendo" [p.
87]
Como pluma de las fuerzas sublevadas animó
la "labor de limpieza" que acarrearía la guerra civil española.
El "exterminio y expulsión", decía, del enemigo político y social.
"No creo que personalmente asesinara a nadie", señala el hispanista
Paul Prestan a eldiario.es Andalucía. "Era miembro del grupo monárquico
Acción Española que justificaba y financiaba la conspiración militar del 36.
Luego, celebraba la represión en Andalucía" [Información procedente de http://www.eldiario.es/andalucia/PemanO473153655.html]
El 25 de agosto de 1936, Pemán
publicaba el artículo "La hora del deber" en el ABC de Sevilla.
En este artículo Pemán llamaba a "reconquistar" el territorio, y
añadía: "Como el enemigo está en casa no puede hablarse propiamente de
un frente enemigo que se retira; pues siempre, aun después de derrotado y
deshecho queda enemigo conviviendo receloso a nuestro lado, huido en el monte,
emboscado en el disimulo. Todo esto exige, tras cada paso ganado, una labor de
limpieza de policía, de guarnecimiento de los pueblos, etcétera, que necesariamente
distrae fuerzas, siendo necesario que sean tan numerosas las que alcancen para
la toma de ciudades tan importantes como las que se esperan" [Información
procedente de http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate
.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1936/08/19/003 .htm1).
Parece evidente, pues, que la faceta
de escritor de José María Pemán, que, lógicamente, esta Comisión no juzga, no
fue decisiva en su elección para dedicarle una de las principales calles de
Elda sustituyendo a la de Benito Pérez Galdós.
La comisión propone, en
consecuencia, la retirada de la actual denominación de la calle. Asimismo,
propone su sustitución por la denominación "Juan Coloma y Cardona",
primer conde de Elda, escritor del Siglo de Oro, capitán general, virrey de
Cerdeña y, en definitiva, prototipo del noble renacentista, considerado uno de
los principales personajes de la historia de nuestra ciudad.
