sábado, 25 de abril de 2020

En qué se parece el coronavirus a la bomba atómica de Hiroshima.

El coronavirus, al parecer una epidemia de origen natural sin relación con las armas bacteriológicas que poseen las superpotencias, entre ellas EE.UU. (https://blogs.publico.es/puntoyseguido/6402/los-ensayos-de-armas-bacteriologicas-de-eeuu-sobre-su-propia-poblacion/), se parece poco a la bomba atómica de Hiroshima, pues el virus ha causado "apenas" 200.000 muertos en un mes y medio en 185 países (https://as.com/diarioas/2020/04/25/actualidad/1587796219_588505.html), mientras que la bomba de Hiroshima causó en media hora al menos 80.000 muertos: https://elpais.com/elpais/2015/08/08/ciencia/1439021562_402040.html:

Sin embargo, a pesar de las grandes diferencias entre una cuestión y otra, es de algún modo comparable la acción humana negligentemente responsable que causa el mal, ya que en uno y en otro caso una acción previsora, humanista, inversora en sanidad, antimilitarista, ética e internacionalmente solidaria, habría impedido muchas muertes en las dos situaciones antes y después de que estallaran. La vida humana puede ser defendida, ante pandemias y ante guerras, si la mentalidad general fuera otra en la que no primara la banalidad del mal, la indiferencia ante los holocaustos.

Recordemos este premonitorio texto de la novela de G. Orwell 1984:
Las noticias que corren en la red (por ejemplo: https://www.youtube.com/watch?v=A2ZyP8YOMdA, o https://www.youtube.com/watch?v=a26eBOpIELg, o https://www.youtube.com/watch?v=ud5Dhl9aH18) acerca de las posibles pandemias provocadas por las investigaciones biológicas con fines militares o fines comerciales, sobrecogen. En principio, las armas biológicas están prohibidas desde hace 45 años: https://www.un.org/disarmament/es/adm/armas-biologicas/

Para evitar conflictos armados, ahora la ONU, no Trump, debería ser capaz de clarificar el cuándo, dónde y cómo de esta pandemia del coronavirus. Todas las armas de destrucción masiva deben ser abolidas, sin que yo esté asemejando simplistamente (como a veces sí parecen dar a entender las ruedas de prensa de los presidentes de los estados europeos con su repetitivo "esto es una guerra") esta pandemia con una estrategia militar ni comercial de ninguna empresa o estado. En caso contrario, si la ONU no aclara la cuestión, es obvio que las potencias podrían, llegado el caso de pandemias de origen desconocido,  acusarse mutuamente, dispararse las tensiones y desatarse gravísimos conflictos armados de orden mundial.

Aparte de los conocidos intereses económicos, políticos y militares de unos y de otros, la pura estupidez humana está en la base de las armas atómicas, de las armas bacteriológicas y de las pandemias (cuyos efectos no serían los que son si muchos gobiernos, al amparo de la ONU, invirtiesen lo debido en investigación para la salud humana).

Sí, es obvio que una pandemia y un arsenal de armas de destrucción masiva (del tipo que sean) son cosas muy diferentes, pero hay algo que las une: la acción humana ética que podría evitar los mortíferos efectos de una y de otras. Porque no podemos olvidar que, cada año, mueren por gripe común entre 300.000 y 600.000 personas en el mundo (https://www.redaccionmedica.com/secciones/neumologia/la-oms-estima-que-la-gripe-provoca-650-000-muertes-anuales-en-el-mundo-8726), mientras que el gasto militar mundial ha crecido hasta cifras astronómicas, siendo el de EE.UU., el país que lanzó las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, de unos 700.000 millones de dólares anuales.

Dicen que el mundo postcovid-19 no se parecerá a este. Ojalá el cambio empiece por la desmilitarización del planeta y la abolición de todo tipo de armas de destrucción masiva.

viernes, 17 de abril de 2020

Gastos militares para escuelas y hospitales.

La marea verde (educación pública), la marea blanca (sanidad), la marea violeta (feminista), la marea naranja (servicios sociales), las protestas de los agricultores... y aquella madre de todas las mareas que fue el 15M... toda esta ola de protestas tenía razón, todas estas movilizaciones presagiaban la incapacidad del sistema para afrontar, desde un enfoque social y público, una realidad brusca, repentina, como la pandemia del coronavirus. Pero otros movimientos sociales, como el ecologismo (https://ctxt.es/es/20181003/Firmas/22088/cambio-climatico-colapso-civilizacion--industria-negacionistas-luis-gonzalez-ecologia.htm) y el pacifismo, van más allá y avisan (lo han hecho hace mucho tiempo) que este camino por el que vamos solo beneficia a unos cuantos y perjudica a toda la humanidad, porque convierte al planeta Tierra en una bomba de relojería.

Es obvio que lo que esta ocurriendo es algo más que una pandemia. Porque lo que está sucediendo es que determinadas políticas han dejado inermes a la humanidad ante las muchas y graves dificultades (no solo epidemiológicas)  en que ahora se encuentran las poblaciones que habitan el planeta. Y no es que la situación de suicida globalización sea nueva, es que el coronavirus se lo ha dejado ver a todas y cada una de las personas de los cinco continentes de un modo totalmente novedoso. Ahora ya no es posible seguir como estábamos, es decir, en un mundo desbocado, fríamente insolidario, supermilitarizado y medioambientalmente en vías de gravísima degradación.

El coronavirus puede actuar como un aviso, ya irrefutable, de que el camino que las cúpulas de poder político y económico nos están obligando a seguir no es un camino nada más que de destrucción asegurada. Solucionar este coronavirus, pero permitir que sigan existiendo arsenales nucleares capaces de destruir varias veces todo el globo terráqueo va a ser ya mucho más que contradictorio; solucionar este coronavirus, pero seguir dejando que mueran de hambre o enfermedades evitables varios millones de seres humanos, anualmente, en todo el mundo, ya va a ser inadmisible.

Hay que saber conectar lo que nos está sucediendo en este momento con el contexto global en el que nos movíamos y nos movemos todos y todas. Porque esa conexión es hoy la cuestión principal, sin dejar, obviamente, de prestar la máxima atención a lo que los sanitarios, con propuestas muy claras y muy concretas, nos están diciendo aquí y ahora:

QUINTO COMUNICADO PÚBLICO DE LA MAREA BLANCA EN SEVILLA. 

16 Abril 2020.

Casi 11.000 fallecidos en residencias de ancianos, más de la mitad del total de fallecidos por Covid-19, ponen en cuestión el modelo sociosanitario en nuestro país.

La pandemia del Covid-19 ha puesto en cuestión, entre otras muchas, tres dimensiones del modelo socioeconómico que tenemos en nuestro país. En primer lugar, ha quedado demostrada, y el consenso social lo ha manifestado, la necesidad de una potente sanidad pública, universal y de calidad. Han quedado descalificados los recortes y las privatizaciones habidos en los últimos años, que han generado un verdadero problema social y de salud, con servicios sanitarios saturados, colapsados y un personal sanitario afectado en su propia salud con más de 20.000 contagiados.

En segundo lugar, se ha puesto de manifiesto la dependencia económica que la globalización ha instalado en nuestra economía. En lo concreto que hemos experimentado, ha resultado increíble que hayamos dependido de la industria china para la provisión de mascarillas, EPIs, tests diagnósticos o respiradores. Esto sin contar con todo el espectro de consumo que va desde bienes básicos, medicamentos, ropa, manufacturas, electrodomésticos, tecnología etc. Todo ello nos lleva a la conclusión de que nuestro país, junto con las comunidades autónomas, ha de tener planes de contingencia, previsiones para una provisión garantizada de los bienes esenciales en casos de necesidad para escenarios de pandemias o catástrofes que pudieran darse.

En tercer lugar, en estos días de pandemia ha saltado la cifra de la mayor gravedad: cerca de 11.000 fallecidos en residencias de ancianos. Más de la mitad del total de fallecidos por el Covid-19. Esta dura realidad pone en cuestión el modelo de servicios sociosanitarios en nuestro país. En las últimas décadas, el incremento de la demanda de servicios sociosanitarios, desde los Servicios de Ayuda a Domicilio a las Residencias o Geriátricos se ha venido satisfaciendo por la iniciativa privada, en casi el 90 por ciento de las plazas. Las administraciones públicas, en su mayor parte, a lo más que han llegado ha sido establecer un sistema de conciertos o subvenciones por plazas que cubren de manera insuficiente los costes reales de la asistencia. Esto ha determinado una precariedad en medios y en personal que han perjudicado la calidad de vida y asistencial en estas residencias.

Y he aquí cómo grandes corporaciones, grandes, medianas y pequeñas empresas, incluso iniciativas ilegales, han ido expandiendo su actividad económica en el sector de las residencias de ancianos. “La insuficiente oferta de plazas públicas y el envejecimiento de la población española han atraído a este sector a numerosos fondos y a multinacionales especializadas, en especial, francesas”. La situación actual ha generado incluso iniciativas, también privadas, de tipo “viviendas colaborativas” de personas que desean ámbitos residenciales para mayores con otra concepción más abierta y culturalmente más activas.

La expresión más brutal de esta realidad asistencial privatizada, con 11.000 fallecidos, nos obliga a una reconsideración de este modelo de servicios sociosanitarios existente en nuestro país. Ante todo esto, Marea Blanca en Sevilla hace las siguientes propuestas para un diagnóstico y un debate sobre el presente y el futuro de este ámbito de los servicios sociosanitarios:

1.-Marea Blanca hace un llamamiento a todas las asociaciones, entidades y personas defensoras de los servicios públicos, del sistema sanitario público, y partidarias de mejorar todos los determinantes de la salud como el empleo, la vivienda, el medioambiente, la cultura y la educación, a generar un frente amplio, igualitario, activo e impulsor de políticas que favorezcan la igualdad, los derechos sociales, la mejora la calidad de vida y el refuerzo de los servicios públicos.

2.-Marea Blanca, al tratar, como un ámbito íntimamente relacionado con las condiciones de vida de toda la sociedad, la situación de las residencias de ancianos y los servicios sociosanitarios, se dirige a la sociedad civil y a todos su colectivos y entidades, y muy especialmente a las plataformas y movimientos en defensa del sistema público de pensiones, a participar activamente en la elaboración de un diagnóstico de la situación actual de las residencias de ancianos, ámbitos geriátricos y sociosanitarios, así como a la propuestas de alternativas al respecto.
3.-Marea Blanca en Sevilla reitera, como continuación de su iniciativa dirigida en Marzo de 2019, al Defensor del Pueblo Andaluz, la necesidad de hacer desde esta Oficina una auditoría a las Residencias de Ancianos existentes en Andalucía, sus costes, prestaciones, servicios asistenciales y sanitarios, su cartera de servicios, etc.

4.-Marea Blanca en Sevilla considera la propuesta de que los servicios sociosanitarios, los cuidados intermedios, las residencias de ancianos y todo el espectro de atenciones relacionadas con la salud de las personas, han de quedar englobadas en el Sistema Nacional de Salud. La definición de criterios, estándares de calidad, ratios de personal, cartera básica de servicios, indicadores de salud, accesos a estos servicios y objetivos generales, han de estar definidos en sus líneas generales desde el Sistema Nacional de Salud. La Inspecciones Sanitarias y de Servicios Sociales han de actuar eficazmente en estos sectores.

En especial, y de forma muy relevante, se hace necesario fijar el criterio de accesibilidad a estos servicios. Ha de quedar garantizado en condiciones de igualdad, de tal suerte que, igual que en los servicios sanitarios públicos, nadie pueda recibir una asistencia de peor calidad a la básica establecida genéricamente por tener una peor situación económica o cualquier otra razón que le pueda resultar discriminatoria.

Sevilla, 16 de Abril 2020

NOTAS, ENLACES.
https://www.rtve.es/…/radiografia-del-coronav…/2011609.html
https://www.eldiario.es/…/Capital-aseguradoras-ladrillo-res…
https://ranking-empresas.eleconomista.es/sector-8731.html
https://www.mayoresudp.org/viviendas-colaborativas-envejec…/
https://www.eldiario.es/…/viviendas-colaborativas-residenci…
https://www.eleconomista.es/…/Las-residencias-para-mayores-…

https://www.asociacion-aeste.es/…/de-domusvi-a-orpea-los-a…/

jueves, 16 de abril de 2020

Sr. Pedro Sánchez, no, esto no es una guerra.


   Escribe una carta al presidente del gobierno de España explicándole que ESTO NO ES UNA GUERRA y que el uso del lenguaje bélico es innecesario, contraproducente y ajeno al esfuerzo que toda la ciudadanía está haciendo para salir de la crisis del coronavirus. Es más, los multimillonarios recursos económicos militares los necesitamos urgentemente para las necesidades sociales de sanidad. educación y empleo.

   Esta es una carta redactada por AHIMSA Centro de D. y E. para la Paz, pero que podemos usar quienes estemos de acuerdo con la necesidad de no utilizar un lenguaje belicista en estos críticos momentos. Envíasela a Pedro Sánchez: https://escribealpresidente.presidencia.gob.es/formulario


SR. PRESIDENTE, ESTE PAÍS NO ESTÁ EN GUERRA.

   Estimado Sr. Presidente, en estos días de confinamiento, oigo con preocupación sus múltiples comparecencias para explicarnos a los ciudadanos las decisiones y acuerdos que se toman en los Consejos de Ministros y Ministras, y me provoca tristeza que Ud., comparecencia tras comparecencia, siga confundiendo la LUCHA que se está llevando en este país y en todo el mundo contra el COVI-19, con la GUERRA y el COMBATE contra el COVI-19.

   Me provoca tristeza que alguien tan importante como Ud., que supongo debe de estar rodea-do de un montón de asesores, aún no le hayan pedido que corrija, y una comparecencia tras otra Ud., siga confundiendo términos tan importantes y contradictorios como son LUCHA, GUERRA y COMBATE

   Sr. Presidente, el término LUCHA es un término positivo, gracias a la LUCHA la existencia y la vida permanecen. Gracias a la LUCHA de tantos y tantos trabajadores tenemos el estado de bienestar que ahora hay en este país. Gracias a la LUCHA de tantas y tantas personas tenemos en este país, un buen nivel de Derechos Humanos, un buen nivel de Libertades y un buen nivel económico.

   Sr. Presidente, gracias a la LUCHA de los sanitarios, la sanidad de nuestro país está logrando doblegar al COVI-19, a pesar del abandono al que ha estado sometido todo el sector sanitario de nuestro país, tanto por su gobierno, como por los anteriores gobiernos que le han precedido, vendiendo y maltratado a la sanidad pública, la misma que ahora nos está sacando de ese hoyo de abandono y de crisis provocada por el COVI-19.

   Sr. Presidente, gracias a la LUCHA de los camioneros, de los industriales, de los científicos, de los agricultores, y de la ciudadanía en general, este país sigue funcionando, y gracias a esta lu-cha de todos y todas, acabaremos doblegando a este “bichito” maligno.

   Sr. Presidente, la LUCHA es buena. Gracias a la lucha de todos y todas se están creando las condiciones necesarias para que el país a pesar del confinamiento siga funcionando y además sea-mos capaces de superar esta crisis, a pesar de la mala gestión política y económica que nos ha precedido que en ningún momento ha servido para favorecer la LUCHA que en este momento está desarrollando todo el país.

   Sr. Sánchez, una cosa es la LUCHA y otra la GUERRA. Espero que alguien le oriente para que Ud., rectifique. Este país NO ESTÁ EN GUERRA, no hay ningún COMBATE contra el COVI-19.

   Sr. Sánchez, la GUERRA es MALA, la LUCHA es BUENA. Si echamos un pequeño vistazo a Wikipedia, encontramos lo que nos dice sobre el término GUERRA: “La guerra, en su sentido etrictamente técnico, es aquel conflicto social en el que dos o más grupos humanos relativamente masivos —principalmente tribus, sociedades o naciones— se enfrentan de manera violenta, prefriblemente, mediante el uso de armas de toda índole, a menudo con resultado de muerte —individual o colectiva— y daños materiales de una entidad considerable. La guerra es la forma de conflicto socio-político más grave entre dos o más grupos humanos...” Algo muy característico de la guerra es que ésta se practica con el enfrentamiento de unas personas contra otras. Las guerras provocan mucha muerte, mucha destrucción y mucho sufrimiento, Nuestra lucha contra el COVI-19, es todo lo contrario, sólo pretende salvar vidas.

   Sr. Sánchez, si Ud., sigue confundiendo el término LUCHA con el de GUERRA, cuando la sociedad española y mundial acabe doblegando al COVI-19, puede suceder que muchos ciudadanos lleguen a pensar que la GUERRA es buena, y es lo peor que nos podría pasar cuando esto acabe, porque las GUERRAS nos traen mucho dolor, mucha muerte, mucho sufrimiento, mucha pobreza. Nuestra lucha contra el COVI-19 solo traerá la alegría, de poder volver a nuestra vida cotidiana, nos traerá la alegría de poder abrazarnos, de poder salir a disfrutar del campo, de la playa, del sol, Sr., Presidente, todo lo contrario a la GUERRA. Este país NO ESTÁ EN GUERRA, SR. Sánchez, está en LUCHA, y para que esta LUCHA sea lo más eficaz posible, tanto en este momento, como cuando volvamos a la normalidad perdida, será necesario comenzar a replantearse muchas cosas, como por ejemplo, la creación de un sector público, dónde estén garantizadas las necesidades humanas básicas para toda la población. Como Ud., sabe, porque son muchas las voces especialistas que así lo predicen, salir de esta situación no va a ser fácil, ni el evitar que se repita, así es que, más nos vale que empecemos cuanto antes a estar preparados.

   Las inversiones que van a ser necesarias para recuperar un sector público abandonado, desprestigiado y pisoteado, por los adeptos del capitalismo salvaje, depredador y auto destructor, tendrán que ser importantes. Si no queremos que las pandemias nos visiten periódicamente, hemos de establecer un nuevo orden mundial, comenzando por reestructurar nuestro propio desorden nacional. Nos tendremos que replantear muy seriamente el paso de una economía basada en el consumo, en el despilfarro y en la auto destrucción, donde el fin justifica los medios; a una economía sostenible con la naturaleza y el entorno, donde el fin y los medios estén en una relación tan directa como lo está el árbol y la semilla.

   Por tanto Sr. Presidente, lo primero será que Ud., deje de utilizar la palabra GUERRA, -que tiene tantas connotaciones horribles para la humanidad-, para definir algo bueno y positivo como es la LUCHA que estamos llevando para salir de esta situación. Cuando salgamos de este estado de emergencia, lo que menos vamos a necesitar nosotros y los demás países de nuestro entorno es una GUERRA, por tanto, habrá que plantearse dejar de tirar cada año, como lo viene haciendo nuestro país y los países de nuestro entorno, esos miles de millones de euros, en esa actividad tan improductiva como innecesaria como es la GUERRA. Sin más, su gobierno tenía previsto gastarse en este año 2020 la “friolera” de más de 30.000 millones de euros, en la compra de material, fabricación, preparación y entrenamiento para esa insana actividad como es la GUERRA. A nivel mundial las cifras son aún más escandalosas alcanzando los 1,9 billones de dólares.

   Estimado Sr. Presidente, vamos a olvidarnos de la GUERRA y del COMBATE, empecemos a cambiar el “chip”, comencemos a pensar en el futuro de este país, de la humanidad y del planeta. En plena emergencia sanitaria por el coronavirus, abramos una LUCHA valiente, fuerte y decidida; renunciemos a la GUERRA en todas sus formas y manifestaciones, incluido el lenguaje, y unámonos a las voces que claman: VACUNAS allá donde haya ARMAS. MÉDICOS y SANITARIOS allá donde hayan militares. HOSPITALES, INSTRUMENTOS y MAQUINARIA para la sanidad, en lugar de, cuarteles, campamentos militares, tanques, misiles, aviones y barcos. INVESTIGACIÓN EN SANIDAD Y EN LA PROTECCIÓN DE LA VIDA, en lugar de investigación y desarrollo de la guerra, la destrucción y la muerte.

   Sr. Sánchez, ahora es el momento de presupuestar "una reducción drástica del gasto militar en favor de la asistencia sanitaria y para garantía de las necesidades básicas humanas para toda la población”. "Es el momento de abrir una nueva página en las relaciones mundiales y poner las tensiones geopolíticas a un lado, para acabar con las guerras, para un alto el fuego en aquellos múltiples conflictos en todo el mundo, los cuales pueden dificultar un esfuerzo de solidaridad global"

   Sr. Presidente, en estos días hemos presenciado imágenes muy bonitas, cuando hemos visto a los militares con mochilas al hombro LUCHANDO contra el COVI-19, desinfectando residencias y lugares públicos, intentando salvar vidas, en lugar de esa horrible imagen que presenciamos cada día en los informativos del militar armado hasta los dientes con un fusil en la mano dispuesto a matar a otro ser humano.

   Sr. Sánchez, los militares ya han comenzado su reconversión, ahora sólo falta que los Gobiernos y los políticos que los componen cambien su “chip”, y el escandaloso, injustificable e innecesario presupuesto militar, también sea reconvertido para gasto social. Le ruego Sr. Sánchez que, comience Ud., RECONVIRTIENDO SU LENGUAJE. Gracias.

domingo, 12 de abril de 2020

Por una economía verde y desmilitarizada.

La experiencia está siendo dura en muchos sentidos. El número de personas fallecidas está siendo espeluznante. La deslealtad de las derechas (autoras de los recortes en sanidad durante años) hacia el gobierno está siendo brutal y, como han dicho varios líderes políticos, miserable. La resistencia de la ciudadanía, sorprendente. La lección que el sector profesional sanitario está dando a toda la sociedad, inolvidable.

Todos nos hacemos muchas preguntas, en medio del dolor, la preocupación y el miedo, respecto al futuro inmediato. Las consecuencias económicas, en un contexto de injusticias sociales galopantes que ya conocíamos, van a ser muy duras, muy negativas incluso a pesar de los esfuerzos del gobierno por paliar el golpe.



Sin embargo, por varias razones, el continuo y chirriante lenguaje bélico de Pedro Sánchez en su discurso contra el coronavirus es un flaco favor a una solución social a la crisis pandémica en que vivimos. Recordemos que el gasto militar español asciende a decenas de miles de millones de euros, más la deuda militar pendiente, y que la mayoría de las tareas que la UME está realizando la podían realizar perfectamente trabajadores civiles contratados al efecto. Que no se nos olvide lo más obvio: el despliegue del ejército por las calles y plazas de toda España es, como la ciudadanía muestra con su comportamiento ejemplar, completamente innecesario. No necesitamos moral militar para "vencer a este enemigo que nos invade", sino recursos para la ciencia y para los profesionales sanitarios. No es la disciplina militar lo que nos conducirá a superar esta grave crisis, sino simplemente la responsabilidad de la ciudadanía y, sobre todo, la profesionalidad demostrada de los sanitarios.


Como en todas las crisis, se otean con cierta claridad las soluciones y las vías alternativas para avanzar en justicia, en solidaridad, en apoyo mutuo, en cuidados, en fraternidad, en defensa de lo público. Porque ya es indiscutible, por obvio, lo que se logra por la vía de los recortes y del robo a las arcas públicas que muchos años de corrupción han perpetrado contra, entre otras víctimas, el sistema público de salud. Las políticas neoliberales nos han desplumado sin piedad y ahora amplias capas de la sociedad están al borde del abismo.

El camino que se nos presenta está claro: economía verde, defensa de los derechos humanos, apuesta por la cultura y la ciencia, derechos de la mujer, cuidado sostenible del medio ambiente y desarme. Sí, desarme, desmilitarización... es decir, puesta en marcha de un sistema de relaciones internacionales que no consista en la guerra promovida por los poderosos en defensa de sus particulares intereses materiales mientras millones y millones de seres mueren de hambre o de enfermedades que podrían evitarse.

La Paz, me refiero al desarme, cese de guerras, cese de producción y exportación de armas, desnuclearización, desmantelamiento de grandes bases militares, etc, es el camino a seguir. No solo una tregua limitada temporalmente, un necesario alto el fuego inmediato en todos los frentes, sino que necesitamos una Cultura de Paz y un sistema de relaciones internacionales y una voluntad política firme de no seguir, por poner un ejemplo, en esta suicida línea:

...cazabombarderos españoles ensayando en Estados Unidos en esta semana ... ¿para qué?:



miércoles, 1 de abril de 2020

Coronabase de Rota (Boletín nº 53 de la militarización de Andalucía)

EL CONTEXTO:

   La Base de Rota, con coronavirus y sin él, sigue adelante con su amplio, intenso y duradero proyecto estratégico de dominio militar naval del Mediterráneo occidental y oriental. Ciertamente, el canal de Suez y el Estrecho de Gibraltar son el centro del mundo. Recordemos, para empezar, que los destructores norteamericanos ya surtos en la Base de Rota sirven, claro, para intervenir en conflictos bélicos como el de Siria y no para protegernos de supuestos ataques con misiles provenientes de Irán o Corea de Norte (que fue la burda mentira que nos vendieron hace pocos años atrás): https://www.eldiario.es/andalucia/destructor-Rota-participado-EEUU-Siria_0_760824187.html

LA NOTICIA:
El destructor USS Roosvelt, procedente de Jacksonville, se dirige a la Base Naval de RotA


EL RECORTE:

EN LA PROVINCIA DE CÁDIZ:

   El periódico de derechas Diario de Cádiz nos cuenta cómo un nuevo destructor, militarmente más sofisticado, costoso y agresivo, se encuentra de camino a la Base Aeronaval de Rota para sustituir a otro de los que ya están aquí: https://www.diariodecadiz.es/noticias-provincia-cadiz/nuevo-destructor-EEUU-Base-navega-Rota_0_1451255493.html y nos recuerda que USA quiere traer, aparte de los 4 que ya están, dos destructores más a la Base: https://www.diariodecadiz.es/noticias-provincia-cadiz/EEUU-confirma-quiere-destructores-Rota_0_1441056522.html, aunque el gobierno español ha dicho que de momento no hay "nada" y que antes todo lo sabría el parlamento: https://cadenaser.com/emisora/2019/12/26/radio_jerez/1577359007_816437.html

   Estos noticiones los airea el Diario de Cádiz para apuntarse el tanto ante la población gaditana de que son ellos los anunciadores primeros de que pronto, con tanta militarización, vendrá -supuestamente- el maná del empleo a la bahía de Cádiz (más empleo en Navantia, más alquileres de yankis en pisos y chalets del Puerto de Santa María y Rota, etc.); unos 600 militares más a la Base: https://www.diariodecadiz.es/noticias-provincia-cadiz/EEUU-aumentar-destructores-Base-Rota_0_1420058103.html. El Diario de Cádis airea estas noticias, como decimos, para consolidar las expectativas de los gaditanos de que más militarización es igual a más empleo y más dólares para la provincia.

EL MAPA:



LAS NOTICIAS:

Se conoce muy poco acerca del impacto del coronavirus en la Base de Rota. Las noticias son muy escasas pero suficientes como para advertir del peligro de una población militar con muchos contactos en el exterior, concentrada en un espacio pequeño y sujeta a posibles contagios:


2149.-Primer contagiado de la provincia de Cádiz: un militar de la Base de Rota (vía Milán)
2150.-Doce militares en cuarentena:
2151.-¿Cierre completo de la Base:?
2152.-Deficiencias en las medidas de protección denunciadas por los trabajadores de la Base:
2153.-Otro caso de coronavirus en la Base:
2154.-Medidas sanitarias en la base:
2155.-El Ayuntamiento de Rota pide ayuda:
2156.-Diferencias entre españoles y norteamericanos...
2157.-Buque-hospital militar de la Base de Rota con destino a Melila:
2158.-Soldados de la Armada contagiados:

... Y MORÓN:

2159.-Inseguridad laboral en la base de Morón:
2160.-La UME, con sede en la Base de Morón, patrulla por Sevilla:

miércoles, 25 de marzo de 2020

Ejército y coronavirus.


Cuando en verano vemos grandes incendios forestales en nuestro país, enseguida los telediarios nos ofrecen imágenes de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con sus equipos tratando de extinguir esos incendios, a la vez que todo el país se pregunta por qué razón el gobierno no implementa equipos civiles bien formados, permanentes, bien coordinados y financiados, respaldados con los insumos necesarios, para realizar esa labor. ¿Cómo y por qué los medios de comunicación ofrecen con sus crónicas todo el protagonismo a la U.M.E.?, ¿no les preocupa que, año tras año, veamos, por ejemplo, cómo la gestión de las masas forestales carece del apoyo económico necesario que evitaría problemas?. Lo mismo ocurre cuando se producen inundaciones, terremotos o epidemias… Pareciera que la U.M.E. es usada por los gobiernos de turno y los medios de comunicación para esconder las insuficiencias económicas, fruto de la época de recortes salvajes de presupuestos que hemos padecido y seguimos padeciendo, en tantos ámbitos de los servicios públicos que han de prestarse desde la Administración.

¿El gobierno trata de militarizar las conciencias a través de la permanente presencia mediática de las FAS o, acaso, trata de justificar los multimillonarios gastos militares que despilfarra anualmente en compra de armas, “misiones de paz” y maniobras militares?. No olvidemos que la colosal deuda militar que arrastra el estado español era hace 4 años de 20.000 millones de euros (http://noviolencia62.blogspot.com/2016/04/de-cuanto-es-la-deuda-militar-espanola.html)

Lógicamente, la actuación de las Fuerzas Armadas -por ejemplo, la ya afamada U.M.E.- en la crisis del coronavirus está siendo objeto de debate en las redes y en los medios de comunicación: ¿por qué la desinfección de nudos de comunicación o residencias de ancianos no la hacen, por ejemplo, trabajadores civiles contratados al efecto?. Puede que porque el doble de presupuesto del Ministerio de Defensa en relación con el destinado al Ministerio de Sanidad llama demasiado la atención... aunque todo el mundo sabe que el gasto destinado a Defensa dobla, realmente, el que señalan las cifras oficiales (que camuflan la verdad de esos gastos mediante varios trucos contables). De la crisis institucional, por causa de la corrupción, de la jefatura del estado y mando supremo de las fuerzas armadas -la "casa" del rey Felipe VI-, para qué hablar ahora mismo (https://www.lavanguardia.com/politica/20200322/4833505909/rey-coronavirus-guardia-real.html)...

   Particularmente, el lenguaje de los políticos, periodistas y Mº de Defensa repitiendo que "esto es como una guerra", llama poderosamente la atención, como si nos estuvieran de algún modo acostumbrando a los ciudadanos (y no solo a través de necesarias medidas concretas como el aislamiento para evitar contagios) a situaciones excepcionales relacionadas con "ataques" virásicos... algo que no ocurre con, por poner un ejemplo que debe hacernos reflexionar, las 5.000 muertes anuales por causa de enfermedades respiratorias asociadas a la contaminación solo en Madrid (https://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/mas-14-muertes-dia-contaminacion-comunidad-madrid/20181218163655158512.html)

    Los artículos sobre la militarización de la crisis del coronavirus son muchos (https://www.eldiario.es/politica/coronavirus-Sanchez-Macron_0_1006850192.html). Incluso una encuesta (https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20200324/pregunta-del-dia-aqui-cuni-elperiodico-aprueba-el-uso-del-lenguaje-belico-en-la-lucha-contra-el-coronavirus-7902303) se ha hecho sobre lo correcto o no del uso del lenguaje bélico para referirse a la lucha contra el coronavirus; con el siguiente resultado: 39% sí, 61% no.


No podremos ya olvidar el llamativo y poco meditado mensaje militarizante lanzado, a modo de arenga, por el general Jefe de Estado Mayor de la Defensa Miguel Ángel Vilarroya, visiblemente más preocupado en reivindicar al Ejército y a los valores militares (disciplina, espíritu de sacrificio, moral de victoria, afán de servicio...) que preocupado por el coronavirus (https://youtu.be/Is-3SpLqgHY). Pero los hay todavía más amantes del orden militar y la seguridad que prometen las Fuerzas Armadas. Como el periodista Juan Luis Cebrián, que opina que el estado de alarma es insuficiente y, sin más contemplaciones, reivindica el de excepción al tiempo que ataca impúdicamente a Podemos y a otras fuerzas políticas como responsables de que esta crisis del coronavirus no se esté pudiendo atajar con la debida celeridad (los pacifistas como contagiadores del coronavirus y de todo tipo de azotes bíblicos...):

No es momento de abrir un debate sobre el tema, pero es lícito suponer que además de las responsabilidades políticas los ciudadanos, que ofrecen a diario un ejemplo formidable de solidaridad en medio del sufrimiento generalizado, tendrán derecho a demandar reparación legal si hay negligencia culpable. Cunden a este respecto las dudas sobre la constitucionalidad en el ejercicio del estado de alarma. Se han suspendido en la práctica, aunque el decreto no lo establezca así, dos derechos fundamentales, el de libre circulación y el de reunión. No se discute el contenido de las medidas, del todo necesarias, sino la decisión de no declarar el estado de excepción que sí cubriría sin duda alguna dichos extremos, como también la movilización del Ejército. La impresión dominante es que el Gobierno es prisionero en sus decisiones de los pactos con sus socios de Podemos y los independentistas catalanes y vascos. En una palabra, la conveniencia política prima, incluso en ocasiones tan graves como esta, sobre la protección de la ciudadanía” (https://elpais.com/elpais/2020/03/21/opinion/1584787828_176852.html)

Son, por tanto, dos temas diferenciados: 1º) cuáles son las funciones concretas que se asignan al ejército en esta crisis de salud pública, y 2º) por qué las cúpulas políticas, amparadas por los medios de comunicación gubernamentalistas, se empeñan tanto en utilizar un lenguaje bélico para, según parece, adoctrinar a la población en alguna dirección epopéyica que, al menos por mi parte, no logro entender.

La ciudadanía, que está demostrando altas dosis de responsabilidad y coraje (sobre todo el personal sanitario) para resistir esta crisis, toma nota de todas estas circunstancias y se pregunta insistentemente por qué, durante la década anterior, se atrevieron algunos a privatizar, en buena medida, el  sistema público de salud o a volverlo muy frágil con los recortes que se cebaron sobre él.
Esto no es una guerra, es una grave pandemia. Los discursos engolados, dramatizantes, casposos y militarizantes de algunos de nuestros altos responsables políticos no surtirán el efecto de obediencia por la fuerza que, quizás, se pretende, cuando el único valor que debe primar ahora es, sencillamente, el de la responsabilidad de todos y de todas (que es el que, en realidad, estamos viendo desplegarse por parte de la inmensa mayoría ciudadana y de los profesionales a pesar de las muy serias dificultades con las que se están encontrando nuestros sanitarios en los hospitales).

Puede que se hubiese podido evitar esta crisis sanitaria si en vez de gastos multimillonarios dedicados a las guerras y los ejércitos tuviéramos en este país servicios de salud y líneas de investigación científicas debidamente financiadas. No necesitamos un lenguaje bélico que nos convenza de nada (http://www.guerraeterna.com/guerra-enemigo-movilizacion-el-estado-adopta-el-lenguaje-belico-en-la-batalla-contra-el-coronavirus/), sino recursos sanitarios adecuados. No somos soldados (https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/coronavirus-soldado-guerra-extremadura-crisis), sino ciudadanos que exigimos que algunos partidos políticos no desarrollen líneas de privatización de servicios públicos que luego nos cuestan la vida. Como ha dicho una sencilla reflexión que ha circulado por la red: “Tanto invertir en armas por amenazas de guerra y nos está jodiendo un virus por no haber invertido en ciencia, salud y educación”.

Cristóbal Orellana González



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ALGUNOS ENLACES DE INTERÉS:

-Asintomática:
https://directa.cat/asimptomatica/

-Economía de guerra contra el coronavirus:
https://www.elmundo.es/internacional/2020/03/19/5e724f3221efa0cc148b45b6.html

-Guerra, enemigo, movilización...
http://www.guerraeterna.com/guerra-enemigo-movilizacion-el-estado-adopta-el-lenguaje-belico-en-la-batalla-contra-el-coronavirus/

-Margarita Robles: "En algunas residencias el ejército se ha encontrado a ancianos muertos en sus camas":
https://www.abc.es/sociedad/abci-margarita-robles-algunas-residencias-ejercito-encontrado-ancianos-muertos-camas-202003231623_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

-Yo no soy soldado, me niego a serlo:
https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/coronavirus-soldado-guerra-extremadura-crisis

-Estamos en guerra, pero yo no soy su soldado:
https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/estamos-guerra-pero-yo-no-soy-soldado-covid-19-insumision

-El rey Felipe VI pone a la Guardia Real a trabjar contra el coronavirus:
https://www.lavanguardia.com/politica/20200322/4833505909/rey-coronavirus-guardia-real.html

-Sobre el lenguaje bélico:
https://www.laopinioncoruna.es/opinion/2020/03/19/lenguaje-belico/1487220.html