Antonio
Muñoz Molina reflexiona en este artículo acerca del fuerte impacto moral,
político y cultural que tiene comprobar cómo el racismo continúa, últimamente
fortalecido, en EEUU (el país de la Libertad…).
Constata
el escritor que, a pesar de las grandes luchas -en parte exitosas- contra el
odio de los blancos hacia los negros, el racismo y la xenofobia campan a sus
anchas en gran parte del país más rico del mundo y en el que ha prosperado -hasta
llegar a ser presidente- “un botarate de la televisión basura” como Donald
Trump.
Muñoz
Molina recuerda a Martin Luther King y a Rosa Parks, pero, también, no deja de
expresarse con claridad y contundencia respecto al presidente Obama: “no se
molestó en desmontar el tremendo aparato de vigilancia y represión urdido a
partir del 11-S, ni emprendió refrmas verdaderas contra la omnipotencia de los
tiburones financieros… que provocaron la crisis de 2008. Se fue como había
llegado, decorativo y cool…”
Sartre,
partidario de crear sentido a través de la acción decía: "Incluso si el
camino es difícil, hay que caminarlo, porque la libertad se conquista cada día".
Tenía razón. Hay que seguir adelante, a pesar de la dureza del camino (que
Muñoz Molina nos recuerda).
