sábado, 25 de julio de 2026

¿Cómo nos afectan los vertidos mineros al Guadalquivir?

acceso al video de Jesús M. Castillo: https://youtu.be/FXwkdRy1jJE?si=wpPrxnEp_F7xV-Gu

A continuación se presenta la transcripción literal y completa (vía IA 26/07/26) de la conferencia de Jesús Manuel Castillo en el ciclo "Encuentros en la Paz" de Izquierda Unida (0:54): 



Ifigenia Bueno:
 Ya no... Hola, buenas noches a todos y a todas (0:46). Bienvenidos a este acto de Encuentros en la Paz de Izquierda Unida (0:46). Gracias por acudir, porque hoy también hay otros festejos por ahí de la Virgen del Carmen y cositas de esas que mucha gente también pues le gusta asistir (0:54). Así que que esto esté lleno, para mí es emocionante que hayáis venido hasta aquí (1:00). Y, sobre todo, porque vais a asistir a una magnífica exposición de Jesús Manuel Castillo, de la que seguro de aquí no va a salir nadie indiferente (1:06).


Es un placer presentar hoy a Jesús Manuel Castillo, catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla (1:19). Su trayectoria investigadora está especialmente vinculada al estudio de los estuarios, las marismas, la restauración ecológica y los impactos que la actividad humana provoca sobre estos ecosistemas de enorme valor ambiental (1:26). A lo largo de su carrera ha desarrollado numerosos proyectos de investigación sobre conservación y restauración ambiental, además de una intensa labor docente y científica (1:35).

Desde hace más de dos años viene investigando los efectos de los vertidos mineros al estuario del río Guadalquivir, analizando con rigor científico los posibles efectos sobre un espacio natural de enorme valor ecológico y social (1:44). Sus trabajos han contribuido a abrir un importante debate científico y social sobre el estado de este espacio natural y sobre la necesidad de proteger uno de los ecosistemas más valiosos de Andalucía (2:00).

Precisamente, la semana pasada se ha conocido un nuevo estudio liderado por él, por Jesús Manuel, y un equipo de investigadores que alerta de las concentraciones extraordinariamente elevadas de metales en albures del estuario del Guadalquivir, con registros que, según los autores, alcanzan en algunos casos niveles sin precedentes en la literatura científica (2:16). Me imagino que luego ya hablará él con más detalle del tema (2:32). El trabajo plantea importantes interrogantes sobre las consecuencias ambientales y sanitarias de los vertidos mineros y reclama —reclaman también los grupos ecologistas y todos los ayuntamientos de la zona— que el problema sea abordado con mayor rigor científico y apelando al principio de precaución (2:39). Se reclama también una moratoria y un comité de expertos independientes (2:55).

Pero Jesús no solo ha aportado conocimiento desde la investigación, también ha querido acompañar a la ciudadanía en la defensa del río (3:01). Por eso, muchas recordamos su presencia en la multitudinaria manifestación, pasada por agua porque llovió —no sé cómo llegamos al centro—, celebrada hace unos meses aquí en Sanlúcar contra los vertidos mineros del Guadalquivir (3:09). Ese gesto demuestra que la ciencia también puede estar al servicio de la sociedad cuando ayuda a comprender los problemas que afectan a nuestro territorio (3:24). Por todo ello, es una satisfacción contar hoy con tu presencia en los Encuentros en la Paz de Izquierda Unida (3:31). Su conocimiento y su compromiso con la investigación nos ayudará a comprender mejor una cuestión que afecta al presente y al futuro del Guadalquivir, de Doñana y de las poblaciones que viven en torno a este territorio (3:38). Jesús Manuel, muchas gracias por aceptar nuestra invitación y tienes la palabra (3:50).

Jesús Manuel Castillo: Muy bien, muchas gracias por haberme invitado y por ofrecerme este espacio para la divulgación científica (3:57). He visto paseando por las calles de vuestro magnífico y hermoso pueblo que hace unos días aquí se celebró el pregón del Orgullo LGTBIQ+ (4:10). Bueno, pues aquí seguimos unos días después, orgullosos y orgullosas celebrando la diversidad y celebrando el respeto mutuo más allá de los discursos de odio (4:17).

Fijaros, este tema de los vertidos mineros al Guadalquivir está teniendo mucha repercusión mediática (4:27). Podéis encontrar muchísimo artículos en internet, en prensa escrita; podéis encontrar también programas de radio, de televisión, documentales... (4:42) En internet hay muchos artículos e informes científicos publicados, que ya es más difícil de entender, ¿no? Son muchos números, es complejo algunas veces el tema (4:53). Yo lo voy a contar de la mejor manera que puedo para que todo el mundo lo entienda (5:01). Hay muchísima información, entonces yo voy a intentar transmitiros esto, el cómo nos afectan los vertidos mineros al Río Grande de Andalucía, con ocho postales desde el filo del precipicio (5:07). Ocho postales desde el filo del precipicio del sacrificio del río Guadalquivir a la minería, igual que se han sacrificado otros ríos en Andalucía como el río Tinto y el río Odiel cuando empezó la minería industrial a mitad del siglo XIX (5:16).

Fijaros, la primera postal de estas ocho postales nos lleva a una tubería pequeña, relativamente pequeña, de poca... un diámetro de 20 o 30 cm (5:38). Una tubería pequeña en su boca pero larga en su recorrido, como una gran serpiente enterrada a lo largo de 12 km que conectan una mina que está en Gerena, la mina de Cobre Las Cruces, con el estuario del río Guadalquivir a la altura de La Algaba (5:47). Una tubería pequeña, tan pequeña y tan cerca del fondo del río que en La Algaba prácticamente nadie sabe que esa tubería está allí, prácticamente nadie ha visto salir el agua de esa tubería (6:15). Y ya no digamos en la ciudad de Sevilla (6:32). En la ciudad de Sevilla, por supuesto, nadie ha visto esa tubería, muy poca gente conoce lo que sale por esa tubería desde 2008 (6:32). Es una tubería misteriosa, es una tubería que prácticamente no se ve, es una tubería pequeña... Es una tubería que está transformando el río Guadalquivir desde 100 km aguas arriba de donde estamos en estos momentos hasta aquí (6:38). Y lo empezó a transformar cuando empezó el vertido de la mina al Guadalquivir en 2008 (6:59). ¿Qué está pasando?

La segunda postal nos lleva a un despacho de la Consejería de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía (7:09). Un despacho anodino, un despacho aburrido, un despacho como tantos en la administración pública, en el que un funcionario o una funcionaria con demasiado trabajo recibe todos los días informes de proyectos sometidos a Autorizaciones Ambientales Unificadas e Integradas (7:19). Proyectos potencialmente muy impactantes, como los proyectos mineros, y todos estos informes van quedando apilados en montañas y montañas de papeles (7:36). Entre esas montañas y montañas de papeles están algunos informes que vienen de la mina Cobre Las Cruces que, como hemos visto cuando hemos hablado de la tubería, lleva vertiendo desde 2008 (7:48). En esos informes hay datos sobre contaminación de metales (8:09). En las aguas los metales no son el problema; os podéis bañar, por supuesto, tranquilamente, tanto aquí como en La Algaba (8:09). La clave en esos informes es mirar los datos del fondo del río, de los sedimentos, porque los metales están en el fondo del río (8:29). Y la clave está también en mirar los metales en los peces que se mueven, sobre todo, en los peces que se mueven cerca del fondo del río (8:39). En ese despacho, como en tantos despachos, uno más de la Administración andaluza, la Junta de Andalucía, en su incumplimiento rutinario de la labor de vigilancia y defensa del interés general, sigue enterrando informe tras informe de contaminación grave de la mina Cobre Las Cruces en montañas de papeles, y aquí no pasa nada (8:46).

La tercera postal nos lleva de nuevo al río Guadalquivir, y en este caso vemos a un pez, un albur, una lisa, nadando cerca del río (9:16). El río está muy turbio, tiene un color ocre, un color de sedimento, de partículas en suspensión; nos cuesta mucho ver a ese pez (9:31). Ese pez nada a la altura del estadio de la Cartuja en Sevilla, y si nos fijamos mejor en cómo nada, vemos que no nada de manera ágil, que no nada todo lo bien que podría nadar (9:31). Vemos que respira de manera especialmente agitada y vemos que está comiendo algas, está comiendo gusanos en el fondo del río, está comiendo restos, detritos (9:52). Ese pez tiene las mayores concentraciones registradas en el mundo, en cualquier pez en el planeta Tierra, de cobre y de manganeso (9:59). A este pez lo estamos viendo nadando con dificultad en el fondo del río en junio de 2025, hace un año, con concentraciones récord de metales enterradas en montañas de papeles en la Consejería de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía (10:10). Este pez no solo tiene el récord del mundo de cobre y de manganeso, también tiene concentraciones muy elevadas, a nivel de máximos mundiales, de otros metales y metaloides potencialmente muy tóxicos como el zinc o como el cromo (10:20).

Resulta que a este pez lo vemos ahora en junio. Como hay altas temperaturas en el agua del río, respira de manera agitada (10:48). La temperatura lo acelera todo, esto lo sabemos, ¿no? La temperatura acelera todo el metabolismo; nos acelera a nosotras, a nosotros, algunas veces nos para más porque somos animales de sangre caliente, pero a los peces... Entonces, cuando hay altas temperaturas, los peces respiran más, pasa más agua por las branquias, los peces comen más y entonces llegan más metales a los peces (10:57). Y resulta que a este pez... porque claro, encontramos niveles muy altos de metales en junio, es que hasta ahora todos los informes que habían llegado a ese despacho anodino de la Junta de Andalucía habían sido informes de muestreos de peces a finales de año, cuando no hacía tanto calor (11:19). Y ahora resulta que en el primer informe que hacen en verano nos damos cuenta de que el problema de bioacumulación de metales es mucho mayor de lo que pensábamos hasta ahora, y ya era grave (11:44). Este pez está pensando "¿Qué les contaría yo a los humanos si pudiera hablar?", está pensando "mira la tubería esta que está ahí" (11:53). Y en ese momento cae en la red de una empresa que trabaja para la mina (12:11). Esa empresa coge al albur, le saca su músculo y miden los metales en el músculo del albur (12:11). En el músculo blanco del albur aquí arriba, que bioacumula menos metales que el músculo rojo del pez en el lateral y, por supuesto, que el hígado, que es la depuradora nuestra y del pez, donde se acumulan la mayor parte de los metales (12:18). De manera que esa empresa analiza los metales, hace un informe, envía el informe a la mina de Cobre Las Cruces, la mina de Cobre Las Cruces lo revisa, le pone su sello y lo envía a ese despacho anodino de la Junta de Andalucía (12:33). Ahí se queda. Ahí se queda... ¿o no se queda?

La cuarta postal nos lleva un poco más aguas abajo en el Guadalquivir (12:47). Ya no estamos en el estadio de la Cartuja, ahora estamos en Coria del Río (13:06). Aquí llegaron los samuráis, se quedaron un tiempo y abrieron la primera embajada japonesa de Occidente en Sanlúcar, pero los samuráis siguieron también aguas arriba en el río Grande y llegaron a Coria (13:06). Pues allí en Coria tenemos a una artista, imaginaros una escritora, una actriz, sentada en la orilla del río y escribiendo un relato (13:22). Un relato sobre una niña que se llama Alba, que tiene una cercanía muy grande con el río, y ese relato se llama Alba y el río —lo podéis comprar, por ejemplo, por Amazon y en librerías y tal— (13:29). Esta artista, esta escritora, está sentada en el río y está escribiendo el relato porque sabe que los datos científicos son muy fríos, que los números nos llegan con dificultad, pero sin embargo, si el problema de la contaminación del Guadalquivir se cuenta desde el arte, si el problema nos llega al corazón, ella sabe que no lo vamos a olvidar nunca, porque un ser humano —ella sabe— antes de racional es extremadamente empático y emotivo (13:50).

En un descanso de su escritura, relee un poema que le gusta mucho cuando hablamos de contaminación minera y ríos (14:26). Es un poema que Juan Ramón Jiménez escribió en Platero y yo (14:36). Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura, viviendo en Moguer al lado del río Tinto, escribe a principios del siglo XX este poema, El río:

"Mira, Platero, cómo han puesto el río entre las minas, el mal corazón y el padrastreo. Apenas si su agua roja recoge aquí y allá esta tarde, entre el fango violeta y amarillo, el sol poniente; y por su cauce casi solo pueden ir barcas de juguete. ¡Qué pobreza! Antes, los barcos grandes de los vinateros, los laúdes, los bergantines, faluchos... El Lobo, La Joven, El Oía, El San Cayetano, que era de mi padre y que mandaba el pobre Quintero; La Estrella, de mi tío, que mandaba Picón... ponían sobre el cielo de San Juan la confusión alegre de sus mástiles, sus palos mayores, asombro de los niños; o iban a Málaga, a Cádiz, a Gibraltar, hundidos de tanta carga de vino. Entre ellos, las lanchas complicaban el oleaje con sus ojos, sus santos y sus nombres pintados en verde, en azul, de blanco, de amarillo, de carmín; y los pescadores subían al pueblo sardinas, ostiones, anguilas, lenguados, cangrejos... El cobre de Río Tinto lo ha envenenado todo. Y menos mal, Platero, que con el asco de los ricos comen los pobres la pesca miserable de hoy. Pero el falucho, el bergantín, el laúd, todos se perdieron... ¡Qué miseria! Ya el Cristo no ve el aguaje en las mareas; solo queda un leve hilo de sangre de un muerto mendigo, harapiento y seco, la exigua corriente del río, color de hierro, igual que este ocaso rojo sobre el que la estrella desarmada, negra y podrida al cielo, la quilla mellada recorta, como una espina de pescado, su quemada mole en donde juegan, cual mi pobre corazón las ansias, niños de los carabineros." (14:36)

Esto lee la escritora en la orilla del río y se da cuenta de cómo sacrificaron el río Guadalquivir a la minería a principios del siglo XX, cómo las tierras rojas de la erosión aguas arriba y contaminadas llegaron a San Juan del Puerto, colmataron el cauce del río y lo contaminaron todo cuando antes no estaba contaminado (16:55). Eso es el sacrificio de un río a la minería (17:16).

Y de Coria del Río nos vamos a un despacho, en este caso con plantas, bonito, con vistas a unos plátanos de sombra en la Facultad de Biología de Reina Mercedes de la Universidad de Sevilla (17:27). Y allí un científico aprovecha la Semana Santa —porque no es nada capillita— para empezar a analizar, hace dos años y medio, qué pasa con los vertidos mineros al Guadalquivir (17:36). Porque un compañero suyo le ha contado, de Antropología, experto en los conflictos mineros en Andalucía, que hay una empresa y una mina, Cobre Las Cruces, que lleva vertiendo desde 2008 agua con metales al río Guadalquivir (17:55). Y como este científico lleva desde finales de los 90 investigando los metales en los estuarios —hizo su tesis doctoral precisamente en donde Juan Ramón Jiménez escribió El río, en el estuario de los ríos Tinto y Odiel—, pues se pone a investigar (18:11). ¿Y cuál es su sorpresa cuando encuentra el científico que las empresas mineras dicen —y ha asumido la Junta de Andalucía en sus autorizaciones ambientales— que los metales van disueltos en las aguas del vertido a baja concentración? (18:30) Y eso el científico sabe que es verdad, y que cuando esos metales llegan a las aguas del río Guadalquivir, como el volumen del estuario del Guadalquivir es mucho mayor que el volumen del vertido, pues esos metales disueltos... Es como si cogiésemos sal y la metiéramos en un vaso, la agitásemos y entonces la sal desaparece, pero obviamente la sal está allí, y probamos el agua y está salada; la sal está disuelta, los metales están disueltos en el agua del vertido (18:46). Y cogemos ese vaso con sal y lo echamos en una bañera de agua dulce, y probamos la bañera de agua dulce y no está salada, de manera que la sal disuelta se ha diluido (19:18). Pues, ¿cuál es la sorpresa del científico cuando ve en los informes de las mineras y en las autorizaciones de vertido de la Junta que los metales disueltos y diluidos saldrían fácilmente por la desembocadura del Guadalquivir y adiós muy buenas en el Golfo de Cádiz? (19:31)

Cualquier científico experto en ecología de ecosistemas acuáticos sabe que eso no es así (19:44). Sabe que en un río como el Guadalquivir, especialmente tan turbio que nos costaba trabajo ver a ese pez que nadaba cerca del fondo porque el río está muy turbio con muchas partículas, los metales cuando llegan al río no se quedan disueltos (19:57). Los metales tienen carga positiva, las partículas de arcilla de materia orgánica tienen cargas negativas; carga negativa y carga positiva se pegan (20:14). Y además, la zona interior del Guadalquivir es una zona donde las partículas tienden a depositarse en el fondo por la hidrodinámica, de manera que el científico sabe perfectamente que la zona interior del Guadalquivir es una trampa de sedimentos (20:21). Cuando ve aquello no lo puede creer (20:39). Se lo comunica a otros expertos en la Universidad de Granada, en la Universidad de Cádiz, en la Universidad Pablo de Olavide, y todos están de acuerdo en que las autorizaciones de vertidos a las empresas mineras parten de una premisa totalmente equivocada, que las autorizaciones de vertido son ciencia ficción, que son mentiras (20:51). Y entonces ahí el científico siente que esto lo tiene que conocer todo el mundo, que cómo puede ser que el Río Grande de Andalucía se sacrifique a la minería (21:05).

Y entonces bajamos por el río y nos vamos a nuestra sexta postal (21:28). Nuestra sexta postal desde el filo nos lleva a un alcalde, a un alcalde ribereño en el que en el día a día lo urgente siempre puede a lo importante (21:28). Entre reuniones interminables, entre llamadas inevitables, lo urgente siempre puede a lo importante y, bueno, sí ve al río en su día a día, lo ve allí y no tiene tiempo ni de pararse a mirar el río (21:49). Pero una noche un colega le envía un mensaje con un link a un documental en YouTube, y el documental se llama Las aguas quietas (22:09). Ese alcalde ribereño ve ese documental y se da cuenta de lo que está pasando en el río (22:18). Ese día no se queda dormido como otros días, cuando se pone cualquier programa de la televisión y se queda sopa después de todo el día currando; ese día se queda muy despierto (22:30). No solo eso, sino que le viene a la mente un amigo suyo cercano que hace poco murió de cáncer de vejiga (22:42). Recuerda lo que dicen los científicos, que nos encontramos en el "triángulo del cáncer", lo que alguna gente llama el "triángulo de la muerte" (22:47). Eso quiere decir que en Huelva, Sevilla y Cádiz la incidencia del cáncer de vejiga y la incidencia del cáncer de mama en las mujeres es mucho más alto que en la mayoría de España y de Portugal (22:47). Este alcalde desde ese día cambia totalmente, y lo importante es urgente. Por supuesto, el río Guadalquivir es importante (23:13).

Nuestra penúltima postal nos lleva un poco más aguas abajo; nos lleva aquí, a Sanlúcar de Barrameda, donde un pescador es informado por la Cofradía de Pescadores de que están llegando metales de aguas arriba, que ya tenemos en los sedimentos de la desembocadura del Guadalquivir concentraciones de zinc y de arsénico relativamente elevadas, que tenemos galeras al borde de lo permitido en la Unión Europea de arsénico para su consumo (23:26). Y este pescador está muy preocupado por el tema porque claro, por un lado piensa que está muy bien que la gente se entere de lo que está pasando, pero teme que la gente deje de comprar los productos pesqueros (24:05). Entonces, por un lado, vale, bien, las galeras están contaminadas, pero todavía podemos comerlas sin problema, pero ¿qué pasa si la gente deja de comer galeras, con todas las galeras que pescamos aquí? (24:11) Este pescador se debate en esa tesitura, ¿qué hacer? (24:25) Y un día decide llevarlo a la tripulación; un día que salen a faenar decide llevar el debate a la tripulación, y la tripulación decide que hay que hablarlo, que todo el mundo debe conocer lo que está pasando (24:32). Porque mejor que lo conozcan ahora, cuando se está a tiempo de rectificar, que que lo conozcan cuando ya no se puede pescar y es demasiado tarde (24:39). Ese pescador, cuando se toma esa decisión en la tripulación y él habla con todo el mundo claramente sobre lo que está pasando, se queda tranquilo (24:52). Ve a su niña bañándose ahí en la playa de Sanlúcar y está orgulloso de que está contándole a todo el mundo la verdad, porque la ciencia no engaña (25:00).

La última postal tiene un protagonista, una protagonista, que sois vosotras, todas las que estáis aquí (25:11). ¿Cuál es vuestro papel en esta problemática de la contaminación del estuario del Guadalquivir con metales? (25:11) Ahora mismo la contaminación es muy grave, sobre todo desde por debajo de Puebla del Río hasta la presa de Alcalá: sedimentos altamente contaminados provocando un efecto ecotóxico, es decir, los seres vivos que viven allí crecen menos, se reproducen menos y mueren más (25:23). Los únicos peces que se han analizado en la zona, los albures, batiendo récords mundiales de contaminación por metales (25:46). En la desembocadura, como he comentado antes, niveles relativamente elevados de arsénico y de zinc, y las galeras al borde de lo permitido de arsénico (25:54). ¿Cuál es vuestro papel? ¿Cuál es... cómo salís vosotros en esta historia? ¿Cuál es vuestra postal al borde del precipicio del sacrificio del río Guadalquivir a la minería? (26:10Porque, claro, ya hay dos nuevos vertidos mineros anunciados: un segundo de la mina Cobre Las Cruces, de tres veces el volumen de lo que lleva vertido hasta ahora, y la reapertura de la mina de Aznalcóllar, gestionada por el Grupo México, que provocó un desastre brutal de contaminación en el río Sonora hace pocos años (26:19). El vertido de la reapertura de la mina de Aznalcóllar significaría siete veces los metales que han llegado hasta ahora por la mina Cobre Las Cruces (26:34). Es decir, entre los dos nuevos vertidos autorizados por la Junta de Andalucía —y con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, dependiente del gobierno central, mirando para otro lado— la contaminación actual, que ya es grave, se multiplicaría por 10 (26:54). ¿Cuál es vuestro papel en todo esto? ¿Cómo queréis salir en la postal? ¿Sabéis lo que está pasando? Bueno, ahora lo estáis sabiendo si no lo sabíais (27:11). ¿Estáis hablando con la gente de esto? ¿Fuisteis a la manifestación que hubo, que nos cayó lo más grande? (27:19) Podéis escribir vuestra propia postal al borde del precipicio (27:29). Lo que sí tengo muy claro es que nadie es neutral cuando están contaminando el Río Grande de Andalucía (27:40). Muchas gracias (27:49). Abrimos micrófono libre para quien quiera hacer alguna pregunta (27:49). Esperamos aquí un ratito e ir diciendo lo que había gente que quería preguntar algo... Frasquito, ¿eras tú? ¿Tú no querías preguntar algo? (27:49)

Asistente 1 (Frasquito): Bueno, una preguntita nada más (28:14). Eh, que yo vivo en Trebujena y querría saber en qué condiciones está Trebujena, que está muy cerquita de aquí, porque allí cerquita de Trebujena hay una piscifactoría, sabe que el tema de albures y todo tipo de peces se crían allí (28:14). Entonces, no sé qué datos tenéis también vosotros sobre Trebujena, me imagino que tendréis alguno, ¿no? ¿Y camarones también, no? Piscifactorías, sí (28:30).

Jesús Manuel Castillo: A ver, Trebujena... Bueno, el alcalde de Trebujena está apoyando las reivindicaciones que estamos haciendo desde la comunidad científica y los agentes socioeconómicos, pescadores... (28:40) Fijaros, los únicos que no nos han contestado cuando hemos querido transmitirles a ellos este tema de los agentes socioeconómicos relevantes en el estuario del Guadalquivir han sido las dos explotaciones de acuicultura de Trebujena; no hemos sido capaces de hablar con ellos hasta ahora (29:01). Pero todos los pescadores, la COAG de los agricultores y ganaderos, los empresarios de Sanlúcar, los empresarios de Chipiona, las alcaldías prácticamente todas de los pueblos ribereños del Guadalquivir —todas menos la de Santiponce—... (29:17) Lo que estamos pidiendo es de sentido común: no estamos pidiendo que se cierre la mina, que no se abran las minas... no, no, no, no (29:38). Lo que estamos pidiendo es una moratoria a los dos nuevos vertidos anunciados, que os he dicho que pueden multiplicar el problema actual por 10, y un comité de expertos independientes que analice lo que ha pasado y lo que podría pasar en el futuro (29:46). Y en función de ese informe de los científicos independientes, que la Junta de Andalucía decida, porque para eso los hemos elegido democráticamente, para que decidan, pero que decidan contando con la ciencia, que actualmente no lo están haciendo (29:56).

Entonces, en Trebujena... en Trebujena la concentración de metales en los sedimentos, que es donde está la clave, ¿no? —en el agua no—, no es especialmente elevada (30:10). Es curioso, la concentración de metales es muy alta desde la confluencia del Guadaíra con el Guadalquivir, es decir, un poco por debajo de Puebla del Río hasta la presa de Alcalá (30:18). Después baja la contaminación en toda la parte mediana, central del río, y aumenta por aquí por la desembocadura (30:31). ¿Por qué puede ser eso? Puede ser porque se hace un dragado de mantenimiento del puerto para que entren los barcos, y ese dragado de mantenimiento se estaría llevando sedimentos con metales (30:39). Aquí hay muchas cosas que no sabemos, porque nosotros lo que estamos haciendo lo estamos haciendo sin un proyecto, sin fondos específicos para lo que estamos haciendo (30:47). Estamos pidiendo los informes a la Junta de Andalucía, esos informes que la mina manda a la Junta y la Junta no mira y entierra debajo de montañas de papeles; nosotros se los pedimos y los analizamos científicamente (31:02). Y después estamos aprovechando otros proyectos que teníamos y estamos analizando, haciendo nuestros propios muestreos, pero hay muchas cosas que todavía no sabemos (31:13). Por eso, según el principio de precaución, que es rector de la política ambiental de España y de Europa, hay que pararse, hay que estudiar lo que está pasando y entonces tomar las decisiones (31:20).

Fijaros, Trebujena y otros pueblos ribereños... Una cosa que estamos en este momento investigando: los álamos blancos que viven en la orilla del río (31:34). Aguas arriba, aquí ya no llegan porque hay mucha salinidad, pero aguas arriba el árbol que domina las orillas es el álamo blanco (31:34). Los álamos blancos están acumulando metales en sus hojas a altas concentraciones (31:51). Tienen las raíces en la orilla del río, están sacando los metales de la orilla del río y los están sacando a sus hojas, y las hojas caen y contaminan la orilla del río... ya no en el agua, fuera del agua (31:51). Esto todavía lo estamos investigando (32:12). Estamos sacando de los árboles unos cilindros pequeñitos y le medimos la concentración a los árboles de los metales a lo largo de ese cilindro, y por los anillos podemos saber la edad del árbol (32:12). Entonces ya sabemos hace cuántos años había tanta contaminación, porque el árbol es como un libro abierto cuando le miramos los anillos (32:25). Esto se publicará, esto sí va a ser un artículo científico, no un informe, porque algunas veces cuando le pedimos los datos de la mina, pues claro, no dan detalle suficiente a nivel de cómo se ha hecho para poderlos publicar en revistas científicas internacionales, entonces nos quedamos en informe; pero cuando nosotros tomamos los datos sí los publicamos en revistas científicas de alto impacto (32:32). Todo se publica en inglés (32:52). Entonces no sabemos, por ejemplo, la vegetación de las orillas del río en Trebujena... Sabemos que hay especies como el carrizo que acumula muchos metales en sus hojas, no sabemos qué está pasando en las orillas del Guadalquivir por ahí, si hay plantas que están sacando metales del río (32:52). Y ahí hay mucho ganado, ahí hay miles de cabezas de ganado de cabra, de oveja, de vaca, de caballo, que están pastando en las orillas del río, especialmente ahora que todo está seco menos la orilla del río (33:14). Entonces hay muchas cosas que no sabemos, por eso hay que parar y estudiar (33:27). ¿Alguna pregunta más? Venga, animaros... Venga, Paco (33:27).

Asistente 2 (Paco): Bueno, eh, has dicho bueno eh lo de... es que no sé exactamente cuando la regeneración de las playas toman del dragado del río, ¿no? Entonces esa arena, ¿no? ¿O no va ahí? No, es que no lo sé exactamente (33:34). Mi pregunta es que si se toma la arena de allí, del dragado del puerto de Sevilla... Cuando draga, si draga en la zona interior... (33:59)

Jesús Manuel Castillo: Pues lo ha utilizado para los sedimentos que saca... Que le vamos a pedir esos datos, tenemos pendiente pedirle esos datos (34:12). Esos sedimentos los está utilizando para restaurar algunas zonas de los bordes del río, incluso están haciendo ladrillos porque son muy arcillosos (34:12). En Coria hay fábricas de ladrillo históricas (34:27). Y cuando draga por aquí abajo, lo que está haciendo es virtiéndolo en la plataforma continental, ahí en el fondo del mar, un poco más lejos, pero esos no son los sedimentos que se utilizan para regenerar playa (34:27). Cuando se utilizan para regenerar playa es más cerca de donde vierte (34:41).

Fijaros que el puerto de Huelva cuando hace lo mismo, cuando draga para que entren los barcos, los sedimentos del estuario de los ríos Tinto y Odiel están tan contaminados con metales que los tienen que echar en unas balsas estancas que construyen para eso (34:47). Se gastan un pastizal en construir como unas grandes bañeras donde meten lo que dragan (35:00). Como el estuario del río Guadalquivir todavía no está tan contaminado, el puerto de Sevilla los puede echar ahí, aunque hay estudios que demuestran que donde echan los sedimentos dragados hay menos biodiversidad, menos especies y hay bioacumulación de metales en las especies que hay ahí, o sea que no es totalmente inocuo (35:08). Pero aquí no hay ningún riesgo en relación a los metales para bañarse en la playa, para tumbarse en la arena ni para nada (35:29). Tranquilidad absoluta con ese tema (35:29). ¿Alguna pregunta más por aquí? (35:37)

Asistente 3: Buenas... buenas tardes, tengo mucha voz... Que yo he presenciado que en las minas de Las Cruces, hasta que llega a las minas de Las Cruces lleva unos metales (35:37). Cuando pasa de la depuradora que tiene la mina de Las Cruces va más depurada que la que llega, por lo tanto yo creo que aquí lo que tendríamos que hacer es compaginar el trabajo y la industria (35:54). Como yo entiendo que en vez de estar diciendo sí o no a esas minas —porque eso llevan siglos ahí, no llevan 100 años, siglos—, por lo tanto deberíamos de estar en que se invierta lo necesario para que el agua que pase de la mina o venga de la nueva mina de Aznalcóllar, pues que vaya más depurada, que eso es cuestión de dinero, porque técnica hay (36:15). Por lo tanto vamos a ayudar, vamos a ayudar a que los pueblos vivan, que trabajen, y vamos a dedicarnos más que a criticar a exigir que esas depuradoras... para que el agua pase mucho más depurada de la que llega (36:48).

Yo es que tenía una cierta experiencia porque yo cuando se reventó esa mina estaba allí negociando el convenio, y después la mina de Las Cruces he estado allí 300 veces, unas veces para huelga y otras veces para otras cosas (37:06). Y la verdad, se demostró que cuando... porque allí a lo primero no pusieron depuradora, entonces nos opusimos a que eso empezase a funcionar hasta que invirtieron un dinero en depuradora, y a partir de ahí el agua efectivamente... nos tenían que ir dando las muestras casi diarias y las muestras daban mejor agua pasada la mina que antes de llegar (37:26). Por lo tanto, yo creo que técnicamente hoy no hay problemas en eso, lo único que puede hacer que cueste 100 o 200 millones más, y además tener trabajo, que parece que hoy un puesto de trabajo no es nada (37:59). Yo creo que hay que compaginar las dos cosas (38:11). Me parece muy bien lo que has dicho de que no estáis en contra de la mina, sino que hay que mejorar ese tema (38:11). Yo me he criado al lado del río Guadiamar y la verdad que el río Guadalquivir lleva 30 años muy mal, porque yo me bañaba allí y hoy no, y hace ya 30 años, 40, que no se puede uno bañar allí (38:17). Por lo tanto, creo que deberíamos de buscar soluciones para que haya trabajo y haya mejora en el agua que se vierte. Gracias (38:41).

Jesús Manuel Castillo: Muy interesante la intervención (38:49). Fijaros, esto no es un conflicto entre trabajo y medio ambiente, no (38:49). Ese enfoque es totalmente erróneo (39:01). Cuando se rompió la balsa minera de Aznalcóllar en el 98 hubo algunos que dijeron: "Son más importantes los puestos de trabajo de la mina que los patos de Doñana" (39:01). Aquí no estamos en ese escenario (39:18). Aquí estamos entre los puestos de trabajo que crean las minas durante 20 años —que es lo que duran los proyectos mineros— y los puestos de trabajo —muchos más, decenas de miles de puestos de trabajo respecto a unos pocos miles— que podrían destruirse si el río Guadalquivir se sacrifica a la minería, como se sacrificaron los ríos Tinto y los ríos Odiel (39:18). Es decir, estamos hablando de todo el empleo relacionado con la pesca, el tratamiento, la elaboración de los productos pesqueros; estamos hablando de la restauración, estamos hablando del turismo gastronómico, estamos hablando del turismo de naturaleza, estamos hablando de la acuicultura, estamos hablando de la agricultura —el arroz se riega desde el Guadalquivir y entra en sedimento—, estamos hablando de la ganadería, estamos hablando de la imagen de Andalucía (39:43). Esto no es un conflicto entre el medio ambiente y los puestos de trabajo (40:18). Si se sacrifica el río Guadalquivir a la minería se pierden muchísimos más puestos de trabajo de los que se están creando por 20 años en las minas (40:18). Esto es un problema económico, es un problema de salud ambiental, por supuesto, y de salud pública también (40:31).

Fijaros, yo no soy experto en depuración de aguas cargadas con metales, pero sí sé algo y he leído al respecto (40:40). Fijaros, la mina Cobre Las Cruces depura las aguas, por supuesto que depura las aguas que vierte al Guadalquivir, faltaría menos que no depurara (40:40). ¿Cómo la depuran? La pasan por carbonato cálcico, sube el pH y entonces muchos metales precipitan, y después lo pasan por un filtro de arena (41:01). El agua que vierten lleva poca concentración de metales, sí; lo que pasa que vierten millones y millones y millones de litros, de manera que lo que pasa es que es baja concentración pero un volumen ingente (41:07). Llegan cada año toneladas y toneladas de metales al río Guadalquivir (41:21). ¿Hay mejores técnicas de depuración que las que están utilizando? Sí, hay un estudio de la Universidad de Huelva que lo demuestra (41:21). Se podría, por ejemplo, depurar —y hay guías de las mejores técnicas disponibles a nivel europeo— que apuntan que las aguas contaminadas con metales se podrían depurar con filtrado de membrana tipo ósmosis inversa, tipo lo que tiene mucha gente en su cocina para que el agua le salga más limpia porque hay mucha cal en el agua (41:37). Eso se podría hacer; de hecho, la mina Cobre Las Cruces utiliza la ósmosis inversa para el agua que inyecta en el acuífero, en las aguas subterráneas (41:59). Sin embargo, las aguas que van al Guadalquivir no las depura tanto, y la mina de Aznalcóllar plantea hacer exactamente lo mismo en su depuración: carbonato cálcico, nada de filtrado por membrana (42:05). De manera que lo que estamos pidiendo aquí es moratoria y comité de expertos independientes (42:22). En ese comité de expertos independientes, que haya expertos en depuración de esas aguas y digan cómo se tienen que depurar, porque a lo mejor no vierten las aguas al Guadalquivir construyendo una tubería de 30 km como tienen previsto; si depuran con ósmosis inversa el agua estaría tan limpia que a lo mejor se la quedan allí para regar (42:22). Entonces esto no es un conflicto entre puestos de trabajo y medio ambiente, por ahí no va el asunto (42:51).

La mina Cobre Las Cruces empezó en 2008 a verter (42:51). La mina de Aznalcóllar desde 2015 la gestiona el Grupo México (43:00). Está obligado el Grupo México a que no salga contaminación de los pasivos ambientales que le llaman, de las escombreras, del material que se ha ido allí acumulando durante décadas de explotación minera (43:00). Bueno, pues ya hay cinco denuncias en la Fiscalía de Medio Ambiente, una de ellas de este Ayuntamiento, porque cada vez que llueve las escombreras se cargan de agua que sale turquesa, que podéis ver las imágenes en internet (43:23). Aguas preciosas de un color turquesa que parece que está uno en las Maldivas, y son aguas a un pH de 2,8, es decir, ácidas a más no poder y con una concentración de metales elevadísima que han matado a todos los peces en el contraembalse de Aznalcóllar del río Agrio (43:37). Y todo el río Agrio ahora mismo está con ese color hasta llegar al Guadiamar, sin peces, con los cangrejos americanos que les toca uno el caparazón y lo tienen blando, blando, que da pena por el pH tan ácido que disuelve el carbonato cálcico del exoesqueleto del cangrejo (44:00). Es decir, esto no es un conflicto entre puestos de trabajo y medio ambiente, esto va muchísimo más allá (44:16). Bueno, pues si hay otra pregunta por ahí... Esperanza, el micrófono, Esperanza (44:25).

Asistente 4 (Esperanza): Que aparte de todo lo que... bueno, primero agradecerte que estés aquí en nuestro pueblo, muchas gracias (44:35). Y en segundo lugar, aquí en el 2011 creo que fue Miguel Ángel Losada y tres universidades hicieron un estudio sobre el dragado del río y, bueno, nos expusieron sus conclusiones en el Palacio Ducal, que no entendíamos muy bien la gente de a pie (44:35). Y al final le pregunté yo: "Bueno, pero danos la conclusión más a pie de calle" (45:22). Y más o menos nos dijo que el río Guadalquivir estaba sujeto a muchas presiones económicas, que el río lo más importante de él es la vida y los pueblos que vivimos a ambos lados, y la gente que vive y explota sus tierras, su industria, sin hacerle daño (45:22). Y que tetas y sopas no caben en la boca, que el agua del estuario es para la pesca, y que muchas veces no puede haber tantos sectores productivos viviendo de una misma teta, y lo más importante es la vida (45:46). Y estoy de acuerdo que si las aguas depuradas de las minas están tan limpias, pues que se las queden para regar sus jardines, sus céspedes, sus... y que no las tiren al río (46:06). Esa sería la prueba más grande de que esa depuración del agua es clara y limpia (46:25).

Jesús Manuel Castillo: Pues sí, Losada es un maestro (46:25). Losada es un maestro a nivel científico, era el mayor experto —murió hace poco—, el mayor experto de hidrodinámica de cómo se mueven las aguas en el estuario del Guadalquivir (46:31). Ahora, en algunos de los estudios que estamos sacando, está participando Manuel Díez Minguito, que trabajaba con Losada y ahora es su heredero en el que más sabe de hidrodinámica del río Guadalquivir; es un compañero que está trabajando en la Universidad de Granada (46:46). Claro, ellos hicieron... ellos participaron en un informe en un comité de expertos que redactó un informe científico cuando el puerto de Sevilla quería hacer un dragado de profundización para que entraran barcos más grandes (46:55). El informe este decía que si se faisait el dragado de profundización, el impacto en el río Guadalquivir era demasiado elevado, porque el agua salada entra fundamentalmente en profundidad, porque el agua salada pesa más que el agua dulce, de manera que si se dragaba más, entraba más salinidad y era un impacto muy grande, cambiaba todo el estuario (47:08). Entonces, después de ver esto, hubo una sentencia del Tribunal Supremo después de ver ese informe científico que dijo que no se podía hacer el dragado de profundización y no se hizo (47:31).

De hecho, cuando Fertiberia presenta en Huelva un proyecto para restaurar las balsas de fosfoyeso —que son allí montañas blancas de residuos tóxicos con muchos metales, con isótopos radiactivos—, bueno, pues el Ayuntamiento de Huelva le encarga a la Universidad de Huelva que establezca un comité de expertos para analizar el proyecto de restauración de las balsas de fosfoyeso de Fertiberia (47:43). En ese comité de expertos tuve la suerte de participar e hicimos un informe en el que poníamos en evidencia que el proyecto de restauración de Fertiberia tiene muchas lagunas (48:01). Hace poco, la Fiscalía de Medio Ambiente de la Audiencia Nacional ha cogido ese informe y le ha dicho a Fertiberia: "Usted tiene que mejorar el proyecto de restauración" (48:13). Pues eso es lo que estamos pidiendo aquí (48:27). Lo que estamos pidiendo aquí es un comité de expertos, como se hace muchas veces (48:27). ¿Por qué Juan Manuel Moreno Bonilla le tiene tanto miedo a la ciencia en este caso? El presidente de la Junta de Andalucía, que cuando se quema Almería dice que hay que tomarse muy en serio el cambio climático, ¿por qué no se toma igual de en serio los vertidos mineros al Guadalquivir? (48:34)

Fijaros, en el último informe que hemos sacado —aparte de tres catedráticos que firmamos esto, y no digo lo de catedrático por presumir, digo lo de catedrático porque, bueno, sabemos mucho de un tema igual que ustedes sabéis mucho de otros muchos temas más que yo—, tres catedráticos y dos antropólogas el último informe de los albures batiendo récords mundiales de contaminación de metales (48:58). Estas dos antropólogas han hecho un estudio del patrimonio inmaterial, la cultura asociada a la pesca de agua dulce en el Guadalquivir, lo que se llaman los riacheros (49:18). Los riacheros en Coria del Río llevan pidiendo que se regule su pesca porque su pesca no está regulada como aquí, su pesca no está permitida, no hay una lonja (49:26). Ellos están pidiendo que haya una lonja como hay aquí: pescan los albures, pescan los camarones, lo llevan a la lonja, ya hay controles, se comercializan (49:42). ¿Qué ocurre ahora? Que los albures a la altura de Coria no se han estudiado, hay muchas cosas que no sabemos, pero del estadio de la Cartuja para arriba baten récords mundiales de metales, y no solo eso, sino que superan lo permitido en la Unión Europea de plomo para consumo (49:48). Igual que aquí las galeras están al borde de arsénico, allí ya han pasado del borde los albures de plomo (50:05). Entonces, esto es el inicio del sacrificio del río Guadalquivir a la minería (50:05). Los pescadores no van a ver su actividad regulada porque los albures no se pueden vender porque tienen muchos metales, porque la mina está utilizando el río como si fuera una cañería a cielo abierto para echar contaminación, de manera que hay una incompatibilidad de usos (50:14).

Yo esta mañana paseando por ahí por la playa veía a la gente en la playa, de lujo, y un barco de contenedores entrando, magnífico; una compatibilidad de usos (50:38). Hay muchos usos compatibles en el estuario del Guadalquivir, algunos de esos usos se llevan dando durante siglos de manera sostenible, y hay otros usos que, si no se dan bien, si no se hacen bien, sacrifican el río y se quedan ellos solos con el uso, y todo lo demás fuera (50:45). Entonces, ese patrimonio inmaterial, esa cultura, eso no tiene precio, ¿eh? Hoy es el día de la Virgen del Carmen, esa cultura marinera paseando a la Virgen... Eso no tiene precio, ¿eh? Eso es nuestra identidad (51:02). Nada, bueno... Pues lo único que yo quiero preguntar ya, si no hay más preguntas... ¿Hay por allí? Por ahí más preguntas, vale, vale. Pues venga (51:28). La reapertura de la mina de Aznalcóllar no está clara por ahora (51:40). Lo que se ha hecho es que se ha tramitado la expropiación de las tierras por las que pasaría la tubería de 30 km (51:40). En principio, bueno, teóricamente empezarían a construir la tubería pronto y, por lo que van diciendo, pues a lo mejor el vertido empezaría dentro de 2 años o cosas así, pero ahí no os puedo dar datos concretos (51:57). Benito por ahí... Benito por allí también, para que está pasando el tren, que tiene buena voz (52:14).

Asistente 5 (Benito): Buenas tardes a todas y a todos (52:27). Eh, hace dos o tres años, quizá, en la zona de Valdelamusa, eh estaban comentando un proyecto que se planteaba de pequeñas balsas de almacenamiento para acabar desechándolas por el coste que suponía y hacer grandes balsas como la que se rompió en Aznalcóllar (52:27). Pero así podemos seguir, eh como ha estado comentando el compañero ilustrándonos, eh cómo en función de lo que sea negocio se puede contaminar, se puede envenenar, se puede asesinar, porque no tiene otro nombre, porque saben de sobra las consecuencias (52:58). Aquí en Huelva, en la mayor parte de los sitios que se hacen... se cometen estos crímenes, pero hay leyes que lo permiten, y hay gente que hace esas leyes y hay gente que tiene que aplicar las leyes que de alguna manera nos protegen, pero eso no ocurre (53:20). ¿Por qué no ocurre? Porque lo primero está el negocio, y en un sistema criminal y depredador como el que tenemos —el que sufrimos— nos va a costar mucho, no digo que sea imposible, pero nos va a costar mucho impedir que nos sigan envenenando, no solamente a los peces, evidentemente a nosotros, al agua que bebamos, al aire que respiramos (53:37). Y eso continúa y continúa desde hace muchos años, y ni en el Parlamento español, ni en el andaluz, ni en el europeo se toman medidas para impedir eso; al contrario, se toman medidas para liberalizar ese tipo de explotación. Muchas gracias (54:01).

Jesús Manuel Castillo: Sí, fijaros... A ver, ahí hay un análisis muy interesante, ¿no? Claro, nos enteramos de algo así, algo tan grave como el sacrificio del río Guadalquivir a la minería, y lo primero que nos viene a la mente es qué podemos hacer, ¿no? (54:29). Fijaros, hay ejemplos muy buenos de cómo se pueden parar este tipo de proyectos, eh y se paran (54:54). Por ejemplo, el proyecto de Altri, una gran celulosa que querían construir en Galicia, se ha parado: científicos trabajando allí levantando información, el tejido socioeconómico muy importante —los pescadores de la ría donde desembocaba el río que iban a contaminar— y el movimiento ecologista, los alcaldes de la zona... todos juntos movilizándose han conseguido pararlo, y era un proyecto millonario como el que estamos tratando aquí (55:00). Nosotros desde la comunidad científica de las universidades públicas andaluzas vamos a seguir trabajando, porque nos pagan con vuestros impuestos y nosotros somos totalmente independientes, y lo que viene en el Estatuto del Empleado Público es que nos debemos al interés general (55:27). Por lo tanto, nosotros vamos a seguir levantando información científica, que la ciencia no es fácil... más dos en la ciencia es claro, vamos, que ahí estamos y vamos a seguir levantando información (55:54). Por lo tanto, la comunidad científica vamos a seguir currando (56:02).

Cada vez hay... hay una plataforma Salvemos el Guadalquivir, cada vez hay más gente que se está enterando de esto y se está organizando (56:08). Ellos tienen una web muy buena que se llama SOS Guadalquivir donde se explica todo lo que está pasando, que la podéis mover por los grupos de WhatsApp, igual que se puede mover el documental de Aguas quietas, se puede mover el libro de Alba y el río (56:08). Y ya se han puesto cinco denuncias, porque claro, un plano está en la comunidad científica —ese es nuestro papel; yo no soy ecologista, yo soy ecólogo, que es diferente: los ecologistas se organizan políticamente para defender el medio ambiente, magnífico, supernecesario, y los ecólogos utilizamos la herramienta del ecosistema para analizar lo que está pasando alrededor desde la ciencia— (56:24). Entonces, ya se han puesto... un plano es el de la comunidad científica, otro plano es la movilización social y otro plano está en los juzgados; ya se han puesto cinco denuncias ante la Fiscalía de Medio Ambiente por la contaminación esta de las aguas turquesas (56:47). Pero es que desde la comunidad científica vamos a seguir sacando informes, y en los próximos informes es posible que salgan ya datos científicos que den la posibilidad de denunciar directamente a la mina Cobre Las Cruces por lo que viene haciendo en el río Guadalquivir desde 2008, porque estamos cada vez profundizando más en lo que está pasando (57:09). Entonces, hay diferentes planos en los que podemos luchar (57:24).

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Véase:

LOS INTERESES MILITARES EN LA MINERÍA DE HUELVA: https://noviolencia62.blogspot.com/2026/07/intereses-militares-en-la-mineria-de.html