(En homenaje a
tantos profesores y profesoras, a veces salvajemente agredidas, que luchan cada
día para que haya Paz)
Ya nadie lee poesía. Raro es ver que alguien lee un poema de nada ni sabe siquiera, por ejemplo, quién fue José Agustín Goytisolo (1928-1999). Y a los ya seniles que aún leeis poesía, antes de que os ingresen en cualquier establecimiento mental compasivo, os digo: tened cuidado ¡¡¡¡. No, no, no ¡¡¡. Corrijo: no tened ningún cuidado porque ya no existís, ni significáis nada, ni nadie os oye, ni valeis nada. Vosotros, los primeros, sabeis que la poesía está mediomuerta porque Gaza y Líbano y Cuba y Ucrania y Sudán y tantos otros pueblos están mediomuertos… la dignidad humana, en cada telediario, corre ensangrentada, a raudales, por las alcantarillas de las conciencias de los fabricantes de armas.
No es
pesimismo. Es que ya nadie cree que la poesía pudiera, quizás, arrojar ninguna
luz sobre el mundo violento de hoy, sobre la vida enloquecida y letal de hoy. Y
sin embargo, efectivamente, clavados en nuestra conciencia, vivos mientras
estemos vivos y recordemos, ahí están los poemas de un hombre que sufrió la
devastación de las guerras y escribió su rotundo NO AL MILITARISMO:
<<Los
tres poemas más destacados de José Agustín Goytisolo que abordan la
defensa de la paz, la denuncia de la guerra y la resistencia civil ante la
opresión son:
1. "La guerra" (Claridad,
1961)
Este texto
aborda de manera directa el horror y la devastación de los conflictos bélicos.
El autor evoca de forma desgarradora la pérdida y el desamparo absoluto,
inspirándose profundamente en el trauma familiar que marcó su vida: la
muerte de su madre, Julia Gay, quien falleció víctima de un bombardeo aéreo
en Barcelona durante la Guerra Civil Española.
De pronto, el aire
se abatió, encendido,
cayó como una espada
sobre la tierra. ¡Oh, sí,
recuerdo los clamores!
Entre el humo y la sangre,
miré los muros
de la patria mía,
como ciego miré
por todas partes,
buscando un pecho,
una palabra, algo,
donde esconder el llanto.
Y encontré sólo muerte, ruina y muerte
bajo el cielo vacío.
2. "Nadie está solo"
(Algo sucede, 1968)
Es un emblema
internacional de la solidaridad humana y la resistencia pacífica. El
poema se utiliza habitualmente en centros educativos del mundo hispanohablante
para conmemorar el Día
Escolar de la No-violencia y de la Paz. Denuncia abiertamente la tortura y
la persecución ideológica, recordando que la lucha por la concordia y la
libertad une de forma invisible a toda la humanidad.
|
En este mismo instante / hay un hombre
que sufre, Un hombre solo / grita maniatado,
existe |
[Excarcelación de Pablo Hassel ya: https://www.youtube.com/watch?v=4M3UXFIM0LI&list=RD4M3UXFIM0LI&start_radio=1]
3. "Palabras para Julia”
(palabras para Julia y otras canciones, 1979)
Aunque
popularmente se lee como un canto de amor de un padre hacia su hija, es un himno
humanista de paz y resiliencia colectiva. Publicado como libro
recopilatorio en 1979, el poema insta a las nuevas generaciones a no rendirse
ante el dolor del pasado bélico y a elegir la vida, la fraternidad y el
entendimiento en lugar del odio y la destrucción
Tú no puedes volver atrás / porque
la vida ya te empuja / como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir / con
la alegría de los hombres / que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada / te
sentirás perdida o sola / tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán / que
la vida no tiene objeto / que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate / de
lo que un día yo escribí / pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás / como
a pesar de los pesares / tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer / así
tomados, de uno en uno / son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti /
cuando te escribo estas palabras / pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás /
tu futuro es tu propia vida / tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas / que
les ayude tu alegría / tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate / de
lo que un día yo escribí / pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te
apartes / junto al camino, nunca digas / no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás / como
a pesar de los pesares / tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección /
y este mundo tal como es / será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte / nada
más pero tú comprende / que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate / de
lo que un día yo escribí / pensando en ti como ahora pienso>>.
En la voz de Paco Ibáñez: https://www.youtube.com/watch?v=Sa7T72nWa_A&list=RDSa7T72nWa_A&start_radio=1
