domingo, 10 de mayo de 2026

𝗘𝗟 𝗡𝗘𝗚𝗢𝗖𝗜𝗢 𝗙𝗨𝗡𝗘𝗥𝗔𝗥𝗜𝗢 𝗠A𝗦 𝗩𝗜𝗘𝗝𝗢 𝗗𝗘𝗟 𝗠𝗨𝗡𝗗𝗢


      Que la guerra es un negocio antiguo, pingüe y patológicamente difícil de curar, ¿quién lo duda?. Es así, lo sabemos. En el tiempo que nos ha tocado vivir, sin embargo, hay una dolorosa y crucial diferencia respecto a lo que la Historia enseña acerca del pasado, y es, a saber, que la capacidad de devastación de las armas actuales superan hoy, muy mucho, lo sucedido en Berlín (1940-1945), Dresde (feb. 1945), Hiroshima, Nagasaki (agos. 1945), etc., etc.

      Recordemos que la bomba de Hiroshima tenía 15 kilotones y que hoy las ojivas nucleares activas suelen tener entre 100 y 500 kilotones. Hoy la guerra no es muerte y destrucción como la hemos conocido hasta ahora, hoy es una posibilidad real de entrar en una espiral de descontrol que lleve a todo el planeta a la "destrucción mutua asegurada".

      Expreso mi pesadumbre porque una parte de la izquierda (en las RRSS abundan los ejemplos) está descorchando botellas de champán (ahora con lo del 81° aniversario de la victoria del ejército rojo sobre el fascismo alemán) por el poder de destrucción que poseen las fuerzas armadas de las supuestamente "anticapitalistas" China y Rusia.

      No solamente no han entendido nada, sino que están sepultando toda esperanza de que un día un socialismo democrático pueda -porque, ciertamente, debe- sustituir para siempre al Capitalismo/Militarismo (OTAN, Rusia, China, Japón, USA…) que, lo repito, podría borrar con sus armas todo rastro de vida de la faz de la tierra.

      Si una potencia, supuestamente no imperialista, tiene exactamente la misma técnica y capacidad de destrucción masiva que otra potencia occidental, entonces, ¿no estamos ante dos iguales inmersos en una lógica de muerte que puede hacernos saltar por los aires a todos?, ¿por qué celebrar la mortífera técnica de muerte de una parte?.

      La Historia no solamente enseña objetivamente qué varios ejércitos vencieron a Hitler, también enseña a qué indescriptible precio ocurrió “la victoria” que hoy celebran varias potencias; la Historia también enseña que el militarismo de hoy (el campeón imbatible e ileso del escenario) ha adoptado otras formas TODAVÍA MÁS DESTRUCTIVAS que las que Hitler puso en marcha.

      Naturalmente que celebro el fin de Hitler y el fin del fascismo. Lo que no quisiera celebrar ahora es el fin del mundo: https://elpais.com/ciencia/2026-01-27/el-fin-del-mundo-mas-cerca-que-nunca-los-cientificos-atomicos-situan-el-reloj-del-apocalipsis-a-solo-85-segundos-de-la-medianoche.html