España usa, obviamente, las armas
nucleares de sus aliados de la OTAN que ofrecen el “paraguas nuclear” a sus
miembros. Y esta es una de las razones principales por las cuales España está
en la OTAN. Es decir, por ejemplo, en la hipótesis de que España, Portugal e
Italia fueran atacadas por una potencia atómica como Rusia, la OTAN podría
activar una defensa nuclear de ámbito sur. A estos fines -aunque en el contexto
de las desatadas tensiones con EEUU- se encamina, también, el diálogo militar
entre Macron y Starmer que ya está teniendo lugar. La reciente Conferencia de
Munich (https://www.wsws.org/es/articles/2026/02/17/4927-f17.html)
es un eslabón más en la cadena de la ultramilitarización de la UE.
Por su parte, Pedro Sánchez (que,
como mínimo, ha triplicado el gasto militar en nuestro país) ha escenificado en
Munich un papel calculadamente “moderado” en este proceso desbocado de rearme
en que está embarcado la UE (recordemos: https://www.eldiario.es/internacional/von-der-leyen_1_12101165.html).
Pedro Sánchez no pide que se firme
el Tratado de Prohibición total de las armas nucleares (https://www.elsaltodiario.com/planeta-desarmado/tratado-prohibicion-armas-nucleares-tpan-cinco-anos-un-hito-historico),
sino que no haya “proliferación” (en la UE) y continuemos con el Start III
vigente hasta hace muy poco entre Rusia y EEUU; Pedro Sánchez no pide que se
proceda a un programa de desescalada nuclear entre potencias, sino simplemente
que no haya “proliferación”; Pedro Sánchez dice que lo que importa es el “rearme
moral”, pero da rienda suelta al gasto militar (más misiones en el exterior,
etc.) más desorbitado de la historia de España; Pedro Sánchez habla compasivamente
de Gaza, pero vía libre a las “excepciones puntuales” al embargo de armas a
Israel y permite que desde las bases de Rota y Morón se apoye directamente al
genocidio del pueblo palestino…
Entonces, estos posicionamientos “pacifistas”
de Pedro Sánchez obviamente que no son creíbles y están completamente alejados
de lo que la ciudadanía está pidiendo: NO A LA GUERRA, rompimiento de
relaciones con Israel, NO a los gastos militares, políticas de Paz, desarme
atómico… Para resumir, los conservadores y los socialdemócratas europeos
abogan, sin contemplaciones, sin vergüenza, imitando el comportamiento del
gorila naranja, por colocar al mundo al borde del abismo: “Los debates en la
conferencia [de Munich] no giraron en torno a cómo prevenir una tercera guerra
mundial, sino sobre la mejor manera de prepararse para una. Los círculos
gobernantes en los Estados Unidos y Europa ven una guerra como necesaria e
inevitable”. Eso sí: prepararse para una guerra generando ahora pobreza social,
retroceso de la democracia y poniendo decenas de millones de ciudadanos sus
cuerpos sobre la mesa.
Intervención de Pedro Sánchez a
partir del minuto 8:30
