Sin embargo, sí estoy de acuerdo en que el rearme y las
guerras, el belicismo a campo abierto de nuestros gobernantes, son lo peor que
estamos padeciendo a día de hoy en esta sociedad desbocada -dirigida por élites
desquiciadas- en que vivimos.
En general, estoy de acuerdo con sus sabias ideas sobre la clase de carnicerías que son las guerras: <<En su discurso
en Metz sobre las raíces de una Europa para la paz y la unidad, volvió a hablar
sin rodeos sobre el frenesí del rearme que ha invadido a numerosos países,
incluidos los europeos, con el plan «Rearmar Europa» y el compromiso de la OTAN
de aumentar el gasto militar al 5% del PIB. El Sucesor de Pedro se hizo eco de
la expresión utilizada por Benedicto XV respecto a la Primera Guerra Mundial,
hablando de una «nueva matanza inútil» que también se está produciendo en
Europa. Subrayó la necesidad de participar, mostrando «valentía en la
negociación y estando dispuestos a sacrificar algunas posiciones por el bien
común de la paz».>> (fuente: https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2026-09/esfuerzos-creativos-para-la-negociacion-y-la-ilusion-del-rearme.html).
Me parece una postura consciente y valiente por su parte.
Lástima que esa misma postura no se vea a los eclesiásticos…
encabezar ninguna manifestación por la paz y sí bendiciones de barcos de guerra
o acompañar desfiles militares o participar en actos como los de La Legión y
sus inaceptables rituales religiosos. Lástima eso llamado “Arzobispado general
castrense”, lástima los acuerdos del estado español con los “servicios
religiosos” dentro de los cuarteles… y tantas otras cosas parecidas que, obviamente, cuadran poco (POR
NO DECIR QUE NO CUADRAN NADA CON EL “NO MATARÁS”) con el mensaje de Jesús de
Nazaret.
En fin, sea como sea, es una buena noticia que el papa le
diga claramente a la élite política francesa y europea: NO A LA GUERRA.
