Me llama la atención del artículo de A. Munárriz (El País, 14/03/26, p. 20) lo siguiente:
-¿No se menciona que fue el PSOE quien “cambió de opinión”
(del NO al SÍ) y quien, en marzo de 1986, violentó a la opinión pública española
con una auténtica finta traicionera?. ¿No se dice que hubo la no pequeña cifra
de casi 7 millones de NOES frente a 9 millones de SÍES?
-¿No habría sido mínimamente exigible en este artículo una
mención a la propia acción ciudadana y al movimiento pacifista español que,
junto a los partidos políticos, obligaron al gobierno del PSOE a la realización
del referéndum de 12 de marzo de 1986?. Porque actualmente, también, el
movimiento pacifista (que no está encuadrado en ningún partido político) sigue
existiendo y sigue aportando denuncias, protestas, caminos alternativos…
-¿Quizás Munárriz -por lo que sea- no ha querido recoger, ni mencionar siquiera mínimamente, que hay grupos (algunos como el Centre Delas u otros descendientes directos del Movimiento por la Insumisión, con alguna influencia) que opinan no que hay que conseguir “autonomía estratégica europea” (como los citados partidos a la izquierda del PSOE) sino Desarme, desmilitarización, noviolencia, defensas alternativas, decolonialismo, DDHH, antifascismo, antirracismo, reconversión de industrias militares en civiles, desmantelacmiento de las bases, proceso de transarme, ecofeminismo, Educación para la Paz, etc.?. ¿Han sido acaso los partidos los que han mantenido la reciente lucha social en España en favor de Palestina o ha sido, más bien, la unánime ciudadanía -no encuadrada en los partidos- quien ha sostenido y exigido en la calle, insistintemente, desmarcarse de las guerras y genocidios?. ¿El inmenso movimiento de la ciudadanía del NO A LA GUERRA de 2003 no merecía, tampoco, ser citado como antecedente directo del permanente NO A LA OTAN de buena parte de la sociedad española?.
-Creo que Munárriz no está advirtiendo -por lo que sea- que
el problema no es exactamente la OTAN, ni las bases, ni Trump… sino un
determinado modelo belicista y biocida de relaciones internacionales, de
política Exterior y de Defensa (en un contexto mundial de cambio climático,
escasez de recursos, rearme y amenazas atómicas en todas direcciones).
Sustituir la OTAN por una “Unión Europea de Defensa” que se dedique a lo mismo
que la OTAN no es lo que la ciudadanía quiere. La unión militar nuclear de Francia,
Alemania e Inglaterra es tan peligrosa como la OTAN o Trump o Putin.
-La nada neutra fotografía en b/n que encabeza el artículo ya
da, perfectamente, el tono del planteamiento al redactor: quien defienda el NO
A LA OTAN es un antiguo, un radical vociferante, un aislado-desnortado, un
exaltado fuera de la realidad… En fin, lo que la ciudadanía y los movimientos
ciudadanos opinen no importa nada. Por lo que sea.








