acceso al video de Jesús M. Castillo: https://youtu.be/FXwkdRy1jJE?si=wpPrxnEp_F7xV-Gu
A
continuación se presenta la transcripción literal y completa (vía IA 26/07/26) de la conferencia
de Jesús Manuel Castillo en el ciclo "Encuentros en la
Paz" de Izquierda Unida (0:54):
Ifigenia Bueno: Ya no... Hola, buenas noches a todos y a todas (0:46). Bienvenidos a este acto de Encuentros en la Paz de Izquierda Unida (0:46). Gracias por acudir, porque hoy también hay otros festejos por ahí de la Virgen del Carmen y cositas de esas que mucha gente también pues le gusta asistir (0:54). Así que que esto esté lleno, para mí es emocionante que hayáis venido hasta aquí (1:00). Y, sobre todo, porque vais a asistir a una magnífica exposición de Jesús Manuel Castillo, de la que seguro de aquí no va a salir nadie indiferente (1:06).
Es un placer presentar hoy a Jesús Manuel Castillo, catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla (1:19). Su trayectoria investigadora está especialmente vinculada al estudio de los estuarios, las marismas, la restauración ecológica y los impactos que la actividad humana provoca sobre estos ecosistemas de enorme valor ambiental (1:26). A lo largo de su carrera ha desarrollado numerosos proyectos de investigación sobre conservación y restauración ambiental, además de una intensa labor docente y científica (1:35).
Desde hace
más de dos años viene investigando los efectos de los vertidos mineros al
estuario del río Guadalquivir, analizando con rigor científico los posibles
efectos sobre un espacio natural de enorme valor ecológico y social (1:44).
Sus trabajos han contribuido a abrir un importante debate científico y social
sobre el estado de este espacio natural y sobre la necesidad de proteger uno de
los ecosistemas más valiosos de Andalucía (2:00).
Precisamente,
la semana pasada se ha conocido un nuevo estudio liderado por él, por Jesús
Manuel, y un equipo de investigadores que alerta de las concentraciones
extraordinariamente elevadas de metales en albures del estuario del
Guadalquivir, con registros que, según los autores, alcanzan en algunos casos
niveles sin precedentes en la literatura científica (2:16).
Me imagino que luego ya hablará él con más detalle del tema (2:32).
El trabajo plantea importantes interrogantes sobre las consecuencias
ambientales y sanitarias de los vertidos mineros y reclama —reclaman también
los grupos ecologistas y todos los ayuntamientos de la zona— que el problema
sea abordado con mayor rigor científico y apelando al principio de precaución (2:39).
Se reclama también una moratoria y un comité de expertos independientes (2:55).
Pero Jesús
no solo ha aportado conocimiento desde la investigación, también ha querido
acompañar a la ciudadanía en la defensa del río (3:01).
Por eso, muchas recordamos su presencia en la multitudinaria manifestación,
pasada por agua porque llovió —no sé cómo llegamos al centro—, celebrada hace
unos meses aquí en Sanlúcar contra los vertidos mineros del Guadalquivir (3:09).
Ese gesto demuestra que la ciencia también puede estar al servicio de la
sociedad cuando ayuda a comprender los problemas que afectan a nuestro
territorio (3:24). Por todo ello, es una satisfacción contar hoy con tu
presencia en los Encuentros en la Paz de Izquierda Unida (3:31).
Su conocimiento y su compromiso con la investigación nos ayudará a comprender
mejor una cuestión que afecta al presente y al futuro del Guadalquivir, de
Doñana y de las poblaciones que viven en torno a este territorio (3:38).
Jesús Manuel, muchas gracias por aceptar nuestra invitación y tienes la palabra (3:50).
Jesús
Manuel Castillo: Muy
bien, muchas gracias por haberme invitado y por ofrecerme este espacio para la
divulgación científica (3:57).
He visto paseando por las calles de vuestro magnífico y hermoso pueblo que hace
unos días aquí se celebró el pregón del Orgullo LGTBIQ+ (4:10).
Bueno, pues aquí seguimos unos días después, orgullosos y orgullosas celebrando
la diversidad y celebrando el respeto mutuo más allá de los discursos de odio (4:17).
Fijaros,
este tema de los vertidos mineros al Guadalquivir está teniendo mucha
repercusión mediática (4:27).
Podéis encontrar muchísimo artículos en internet, en prensa escrita; podéis
encontrar también programas de radio, de televisión, documentales... (4:42) En
internet hay muchos artículos e informes científicos publicados, que ya es más
difícil de entender, ¿no? Son muchos números, es complejo algunas veces el tema (4:53).
Yo lo voy a contar de la mejor manera que puedo para que todo el mundo lo
entienda (5:01). Hay muchísima información, entonces yo voy a
intentar transmitiros esto, el cómo nos afectan los vertidos mineros al Río
Grande de Andalucía, con ocho postales desde el filo del precipicio (5:07).
Ocho postales desde el filo del precipicio del sacrificio del río Guadalquivir
a la minería, igual que se han sacrificado otros ríos en Andalucía como el río
Tinto y el río Odiel cuando empezó la minería industrial a mitad del siglo XIX (5:16).
Fijaros, la
primera postal de estas ocho postales nos lleva a una tubería pequeña,
relativamente pequeña, de poca... un diámetro de 20 o 30 cm (5:38).
Una tubería pequeña en su boca pero larga en su recorrido, como una gran
serpiente enterrada a lo largo de 12 km que conectan una mina que está en
Gerena, la mina de Cobre Las Cruces, con el estuario del río Guadalquivir a la
altura de La Algaba (5:47).
Una tubería pequeña, tan pequeña y tan cerca del fondo del río que en La Algaba
prácticamente nadie sabe que esa tubería está allí, prácticamente nadie ha
visto salir el agua de esa tubería (6:15).
Y ya no digamos en la ciudad de Sevilla (6:32).
En la ciudad de Sevilla, por supuesto, nadie ha visto esa tubería, muy poca
gente conoce lo que sale por esa tubería desde 2008 (6:32).
Es una tubería misteriosa, es una tubería que prácticamente no se ve, es una
tubería pequeña... Es una tubería que está transformando el río Guadalquivir
desde 100 km aguas arriba de donde estamos en estos momentos hasta aquí (6:38).
Y lo empezó a transformar cuando empezó el vertido de la mina al Guadalquivir
en 2008 (6:59). ¿Qué está pasando?
La segunda
postal nos lleva a un despacho de la Consejería de Sostenibilidad de la Junta
de Andalucía (7:09). Un despacho anodino, un despacho aburrido, un
despacho como tantos en la administración pública, en el que un funcionario o
una funcionaria con demasiado trabajo recibe todos los días informes de
proyectos sometidos a Autorizaciones Ambientales Unificadas e Integradas (7:19).
Proyectos potencialmente muy impactantes, como los proyectos mineros, y todos
estos informes van quedando apilados en montañas y montañas de papeles (7:36).
Entre esas montañas y montañas de papeles están algunos informes que vienen de
la mina Cobre Las Cruces que, como hemos visto cuando hemos hablado de la
tubería, lleva vertiendo desde 2008 (7:48).
En esos informes hay datos sobre contaminación de metales (8:09).
En las aguas los metales no son el problema; os podéis bañar, por supuesto,
tranquilamente, tanto aquí como en La Algaba (8:09).
La clave en esos informes es mirar los datos del fondo del río, de los
sedimentos, porque los metales están en el fondo del río (8:29).
Y la clave está también en mirar los metales en los peces que se mueven, sobre
todo, en los peces que se mueven cerca del fondo del río (8:39).
En ese despacho, como en tantos despachos, uno más de la Administración
andaluza, la Junta de Andalucía, en su incumplimiento rutinario de la labor de
vigilancia y defensa del interés general, sigue enterrando informe tras informe
de contaminación grave de la mina Cobre Las Cruces en montañas de papeles, y
aquí no pasa nada (8:46).
La tercera
postal nos lleva de nuevo al río Guadalquivir, y en este caso vemos a un pez,
un albur, una lisa, nadando cerca del río (9:16).
El río está muy turbio, tiene un color ocre, un color de sedimento, de
partículas en suspensión; nos cuesta mucho ver a ese pez (9:31).
Ese pez nada a la altura del estadio de la Cartuja en Sevilla, y si nos fijamos
mejor en cómo nada, vemos que no nada de manera ágil, que no nada todo lo bien
que podría nadar (9:31).
Vemos que respira de manera especialmente agitada y vemos que está comiendo
algas, está comiendo gusanos en el fondo del río, está comiendo restos,
detritos (9:52). Ese pez tiene las mayores concentraciones
registradas en el mundo, en cualquier pez en el planeta Tierra, de cobre y de manganeso (9:59).
A este pez lo estamos viendo nadando con dificultad en el fondo del río en
junio de 2025, hace un año, con concentraciones récord de metales enterradas en
montañas de papeles en la Consejería de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía (10:10).
Este pez no solo tiene el récord del mundo de cobre y de manganeso, también
tiene concentraciones muy elevadas, a nivel de máximos mundiales, de otros
metales y metaloides potencialmente muy tóxicos como el zinc o como el cromo (10:20).
Resulta que
a este pez lo vemos ahora en junio. Como hay altas temperaturas en el agua del
río, respira de manera agitada (10:48).
La temperatura lo acelera todo, esto lo sabemos, ¿no? La temperatura acelera
todo el metabolismo; nos acelera a nosotras, a nosotros, algunas veces nos para
más porque somos animales de sangre caliente, pero a los peces... Entonces,
cuando hay altas temperaturas, los peces respiran más, pasa más agua por las
branquias, los peces comen más y entonces llegan más metales a los peces (10:57).
Y resulta que a este pez... porque claro, encontramos niveles muy altos de
metales en junio, es que hasta ahora todos los informes que habían llegado a
ese despacho anodino de la Junta de Andalucía habían sido informes de muestreos
de peces a finales de año, cuando no hacía tanto calor (11:19).
Y ahora resulta que en el primer informe que hacen en verano nos damos cuenta
de que el problema de bioacumulación de metales es mucho mayor de lo que
pensábamos hasta ahora, y ya era grave (11:44).
Este pez está pensando "¿Qué les contaría yo a los humanos si pudiera
hablar?", está pensando "mira la tubería esta que está ahí" (11:53).
Y en ese momento cae en la red de una empresa que trabaja para la mina (12:11).
Esa empresa coge al albur, le saca su músculo y miden los metales en el músculo
del albur (12:11). En el músculo blanco del albur aquí arriba, que
bioacumula menos metales que el músculo rojo del pez en el lateral y, por
supuesto, que el hígado, que es la depuradora nuestra y del pez, donde se
acumulan la mayor parte de los metales (12:18).
De manera que esa empresa analiza los metales, hace un informe, envía el
informe a la mina de Cobre Las Cruces, la mina de Cobre Las Cruces lo revisa,
le pone su sello y lo envía a ese despacho anodino de la Junta de Andalucía (12:33).
Ahí se queda. Ahí se queda... ¿o no se queda?
La cuarta
postal nos lleva un poco más aguas abajo en el Guadalquivir (12:47).
Ya no estamos en el estadio de la Cartuja, ahora estamos en Coria del Río (13:06).
Aquí llegaron los samuráis, se quedaron un tiempo y abrieron la primera
embajada japonesa de Occidente en Sanlúcar, pero los samuráis siguieron también
aguas arriba en el río Grande y llegaron a Coria (13:06).
Pues allí en Coria tenemos a una artista, imaginaros una escritora, una actriz,
sentada en la orilla del río y escribiendo un relato (13:22).
Un relato sobre una niña que se llama Alba, que tiene una cercanía muy grande
con el río, y ese relato se llama Alba y el río —lo podéis
comprar, por ejemplo, por Amazon y en librerías y tal— (13:29).
Esta artista, esta escritora, está sentada en el río y está escribiendo el
relato porque sabe que los datos científicos son muy fríos, que los números nos
llegan con dificultad, pero sin embargo, si el problema de la contaminación del
Guadalquivir se cuenta desde el arte, si el problema nos llega al corazón, ella
sabe que no lo vamos a olvidar nunca, porque un ser humano —ella sabe— antes de
racional es extremadamente empático y emotivo (13:50).
En un
descanso de su escritura, relee un poema que le gusta mucho cuando hablamos de
contaminación minera y ríos (14:26).
Es un poema que Juan Ramón Jiménez escribió en Platero y yo (14:36).
Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura, viviendo en Moguer al lado del
río Tinto, escribe a principios del siglo XX este poema, El río:
"Mira,
Platero, cómo han puesto el río entre las minas, el mal corazón y el
padrastreo. Apenas si su agua roja recoge aquí y allá esta tarde, entre el
fango violeta y amarillo, el sol poniente; y por su cauce casi solo pueden ir
barcas de juguete. ¡Qué pobreza! Antes, los barcos grandes de los vinateros,
los laúdes, los bergantines, faluchos... El Lobo, La Joven, El Oía, El San
Cayetano, que era de mi padre y que mandaba el pobre Quintero; La Estrella, de
mi tío, que mandaba Picón... ponían sobre el cielo de San Juan la confusión
alegre de sus mástiles, sus palos mayores, asombro de los niños; o iban a
Málaga, a Cádiz, a Gibraltar, hundidos de tanta carga de vino. Entre ellos, las
lanchas complicaban el oleaje con sus ojos, sus santos y sus nombres pintados
en verde, en azul, de blanco, de amarillo, de carmín; y los pescadores subían
al pueblo sardinas, ostiones, anguilas, lenguados, cangrejos... El cobre de Río
Tinto lo ha envenenado todo. Y menos mal, Platero, que con el asco de los ricos
comen los pobres la pesca miserable de hoy. Pero el falucho, el bergantín, el
laúd, todos se perdieron... ¡Qué miseria! Ya el Cristo no ve el aguaje en las
mareas; solo queda un leve hilo de sangre de un muerto mendigo, harapiento y
seco, la exigua corriente del río, color de hierro, igual que este ocaso rojo
sobre el que la estrella desarmada, negra y podrida al cielo, la quilla mellada
recorta, como una espina de pescado, su quemada mole en donde juegan, cual mi
pobre corazón las ansias, niños de los carabineros." (14:36)
Esto lee la
escritora en la orilla del río y se da cuenta de cómo sacrificaron el río
Guadalquivir a la minería a principios del siglo XX, cómo las tierras rojas de
la erosión aguas arriba y contaminadas llegaron a San Juan del Puerto,
colmataron el cauce del río y lo contaminaron todo cuando antes no estaba
contaminado (16:55). Eso es el sacrificio de un río a la minería (17:16).
Y de Coria
del Río nos vamos a un despacho, en este caso con plantas, bonito, con vistas a
unos plátanos de sombra en la Facultad de Biología de Reina Mercedes de la
Universidad de Sevilla (17:27).
Y allí un científico aprovecha la Semana Santa —porque no es nada capillita—
para empezar a analizar, hace dos años y medio, qué pasa con los vertidos
mineros al Guadalquivir (17:36).
Porque un compañero suyo le ha contado, de Antropología, experto en los
conflictos mineros en Andalucía, que hay una empresa y una mina, Cobre Las
Cruces, que lleva vertiendo desde 2008 agua con metales al río Guadalquivir (17:55).
Y como este científico lleva desde finales de los 90 investigando los metales
en los estuarios —hizo su tesis doctoral precisamente en donde Juan Ramón
Jiménez escribió El río, en el estuario de los ríos Tinto y Odiel—,
pues se pone a investigar (18:11).
¿Y cuál es su sorpresa cuando encuentra el científico que las empresas mineras
dicen —y ha asumido la Junta de Andalucía en sus autorizaciones ambientales—
que los metales van disueltos en las aguas del vertido a baja concentración? (18:30) Y
eso el científico sabe que es verdad, y que cuando esos metales llegan a las
aguas del río Guadalquivir, como el volumen del estuario del Guadalquivir es
mucho mayor que el volumen del vertido, pues esos metales disueltos... Es como
si cogiésemos sal y la metiéramos en un vaso, la agitásemos y entonces la sal
desaparece, pero obviamente la sal está allí, y probamos el agua y está salada;
la sal está disuelta, los metales están disueltos en el agua del vertido (18:46).
Y cogemos ese vaso con sal y lo echamos en una bañera de agua dulce, y probamos
la bañera de agua dulce y no está salada, de manera que la sal disuelta se ha
diluido (19:18). Pues, ¿cuál es la sorpresa del científico cuando ve
en los informes de las mineras y en las autorizaciones de vertido de la Junta
que los metales disueltos y diluidos saldrían fácilmente por la desembocadura
del Guadalquivir y adiós muy buenas en el Golfo de Cádiz? (19:31)
Cualquier
científico experto en ecología de ecosistemas acuáticos sabe que eso no es así (19:44).
Sabe que en un río como el Guadalquivir, especialmente tan turbio que nos
costaba trabajo ver a ese pez que nadaba cerca del fondo porque el río está muy
turbio con muchas partículas, los metales cuando llegan al río no se quedan
disueltos (19:57). Los metales tienen carga positiva, las partículas
de arcilla de materia orgánica tienen cargas negativas; carga negativa y carga
positiva se pegan (20:14).
Y además, la zona interior del Guadalquivir es una zona donde las partículas
tienden a depositarse en el fondo por la hidrodinámica, de manera que el
científico sabe perfectamente que la zona interior del Guadalquivir es una
trampa de sedimentos (20:21).
Cuando ve aquello no lo puede creer (20:39).
Se lo comunica a otros expertos en la Universidad de Granada, en la Universidad
de Cádiz, en la Universidad Pablo de Olavide, y todos están de acuerdo en que
las autorizaciones de vertidos a las empresas mineras parten de una premisa
totalmente equivocada, que las autorizaciones de vertido son ciencia ficción,
que son mentiras (20:51).
Y entonces ahí el científico siente que esto lo tiene que conocer todo el
mundo, que cómo puede ser que el Río Grande de Andalucía se sacrifique a la
minería (21:05).
Y entonces
bajamos por el río y nos vamos a nuestra sexta postal (21:28).
Nuestra sexta postal desde el filo nos lleva a un alcalde, a un alcalde
ribereño en el que en el día a día lo urgente siempre puede a lo importante (21:28).
Entre reuniones interminables, entre llamadas inevitables, lo urgente siempre
puede a lo importante y, bueno, sí ve al río en su día a día, lo ve allí y no
tiene tiempo ni de pararse a mirar el río (21:49).
Pero una noche un colega le envía un mensaje con un link a un documental en
YouTube, y el documental se llama Las aguas quietas (22:09).
Ese alcalde ribereño ve ese documental y se da cuenta de lo que está pasando en
el río (22:18). Ese día no se queda dormido como otros días, cuando
se pone cualquier programa de la televisión y se queda sopa después de todo el
día currando; ese día se queda muy despierto (22:30).
No solo eso, sino que le viene a la mente un amigo suyo cercano que hace poco
murió de cáncer de vejiga (22:42).
Recuerda lo que dicen los científicos, que nos encontramos en el
"triángulo del cáncer", lo que alguna gente llama el "triángulo
de la muerte" (22:47).
Eso quiere decir que en Huelva, Sevilla y Cádiz la incidencia del cáncer de
vejiga y la incidencia del cáncer de mama en las mujeres es mucho más alto que
en la mayoría de España y de Portugal (22:47).
Este alcalde desde ese día cambia totalmente, y lo importante es urgente. Por
supuesto, el río Guadalquivir es importante (23:13).
Nuestra
penúltima postal nos lleva un poco más aguas abajo; nos lleva aquí, a Sanlúcar
de Barrameda, donde un pescador es informado por la Cofradía de Pescadores de
que están llegando metales de aguas arriba, que ya tenemos en los sedimentos de
la desembocadura del Guadalquivir concentraciones de zinc y de arsénico relativamente elevadas,
que tenemos galeras al borde de lo permitido en la Unión Europea de arsénico
para su consumo (23:26).
Y este pescador está muy preocupado por el tema porque claro, por un lado
piensa que está muy bien que la gente se entere de lo que está pasando, pero
teme que la gente deje de comprar los productos pesqueros (24:05).
Entonces, por un lado, vale, bien, las galeras están contaminadas, pero todavía
podemos comerlas sin problema, pero ¿qué pasa si la gente deja de comer
galeras, con todas las galeras que pescamos aquí? (24:11) Este
pescador se debate en esa tesitura, ¿qué hacer? (24:25) Y
un día decide llevarlo a la tripulación; un día que salen a faenar decide
llevar el debate a la tripulación, y la tripulación decide que hay que
hablarlo, que todo el mundo debe conocer lo que está pasando (24:32).
Porque mejor que lo conozcan ahora, cuando se está a tiempo de rectificar, que
que lo conozcan cuando ya no se puede pescar y es demasiado tarde (24:39).
Ese pescador, cuando se toma esa decisión en la tripulación y él habla con todo
el mundo claramente sobre lo que está pasando, se queda tranquilo (24:52).
Ve a su niña bañándose ahí en la playa de Sanlúcar y está orgulloso de que está
contándole a todo el mundo la verdad, porque la ciencia no engaña (25:00).
La última
postal tiene un protagonista, una protagonista, que sois vosotras, todas las
que estáis aquí (25:11).
¿Cuál es vuestro papel en esta problemática de la contaminación del estuario
del Guadalquivir con metales? (25:11) Ahora
mismo la contaminación es muy grave, sobre todo desde por debajo de Puebla del
Río hasta la presa de Alcalá: sedimentos altamente contaminados provocando un
efecto ecotóxico, es decir, los seres vivos que viven allí crecen menos, se
reproducen menos y mueren más (25:23).
Los únicos peces que se han analizado en la zona, los albures, batiendo récords
mundiales de contaminación por metales (25:46).
En la desembocadura, como he comentado antes, niveles relativamente elevados de
arsénico y de zinc,
y las galeras al borde de lo permitido de arsénico (25:54).
¿Cuál es vuestro papel? ¿Cuál es... cómo salís vosotros en esta historia? ¿Cuál
es vuestra postal al borde del precipicio del sacrificio del río Guadalquivir a
la minería? (26:10) Porque, claro, ya
hay dos nuevos vertidos mineros anunciados: un segundo de la mina Cobre Las
Cruces, de tres veces el volumen de lo que lleva vertido hasta ahora, y la
reapertura de la mina de Aznalcóllar, gestionada por el Grupo México, que
provocó un desastre brutal de contaminación en el río Sonora hace pocos años (26:19). El vertido de la reapertura de la mina
de Aznalcóllar significaría siete veces los metales que han llegado hasta ahora
por la mina Cobre Las Cruces (26:34). Es decir, entre los dos nuevos
vertidos autorizados por la Junta de Andalucía —y con la Confederación
Hidrográfica del Guadalquivir, dependiente del gobierno central, mirando para
otro lado— la contaminación actual, que ya es grave, se multiplicaría por 10 (26:54).
¿Cuál es vuestro papel en todo esto? ¿Cómo queréis salir en la postal? ¿Sabéis
lo que está pasando? Bueno, ahora lo estáis sabiendo si no lo sabíais (27:11).
¿Estáis hablando con la gente de esto? ¿Fuisteis a la manifestación que hubo,
que nos cayó lo más grande? (27:19) Podéis
escribir vuestra propia postal al borde del precipicio (27:29).
Lo que sí tengo muy claro es que nadie es neutral cuando están contaminando el
Río Grande de Andalucía (27:40).
Muchas gracias (27:49).
Abrimos micrófono libre para quien quiera hacer alguna pregunta (27:49).
Esperamos aquí un ratito e ir diciendo lo que había gente que quería preguntar
algo... Frasquito, ¿eras tú? ¿Tú no querías preguntar algo? (27:49)
Asistente
1 (Frasquito): Bueno,
una preguntita nada más (28:14).
Eh, que yo vivo en Trebujena y querría saber en qué condiciones está Trebujena,
que está muy cerquita de aquí, porque allí cerquita de Trebujena hay una
piscifactoría, sabe que el tema de albures y todo tipo de peces se crían allí (28:14).
Entonces, no sé qué datos tenéis también vosotros sobre Trebujena, me imagino
que tendréis alguno, ¿no? ¿Y camarones también, no? Piscifactorías, sí (28:30).
Jesús
Manuel Castillo: A
ver, Trebujena... Bueno, el alcalde de Trebujena está apoyando las
reivindicaciones que estamos haciendo desde la comunidad científica y los
agentes socioeconómicos, pescadores... (28:40) Fijaros,
los únicos que no nos han contestado cuando hemos querido transmitirles a ellos
este tema de los agentes socioeconómicos relevantes en el estuario del
Guadalquivir han sido las dos explotaciones de acuicultura de Trebujena; no
hemos sido capaces de hablar con ellos hasta ahora (29:01).
Pero todos los pescadores, la COAG de los agricultores y ganaderos, los
empresarios de Sanlúcar, los empresarios de Chipiona, las alcaldías
prácticamente todas de los pueblos ribereños del Guadalquivir —todas menos la
de Santiponce—... (29:17) Lo
que estamos pidiendo es de sentido común: no estamos pidiendo que se cierre la
mina, que no se abran las minas... no, no, no, no (29:38).
Lo que estamos pidiendo es una moratoria a los dos nuevos vertidos anunciados,
que os he dicho que pueden multiplicar el problema actual por 10, y un comité
de expertos independientes que analice lo que ha pasado y lo que podría pasar
en el futuro (29:46). Y en función de ese informe de los científicos
independientes, que la Junta de Andalucía decida, porque para eso los hemos
elegido democráticamente, para que decidan, pero que decidan contando con la
ciencia, que actualmente no lo están haciendo (29:56).
Entonces, en
Trebujena... en Trebujena la concentración de metales en los sedimentos, que es
donde está la clave, ¿no? —en el agua no—, no es especialmente elevada (30:10).
Es curioso, la concentración de metales es muy alta desde la confluencia del
Guadaíra con el Guadalquivir, es decir, un poco por debajo de Puebla del Río
hasta la presa de Alcalá (30:18).
Después baja la contaminación en toda la parte mediana, central del río, y
aumenta por aquí por la desembocadura (30:31).
¿Por qué puede ser eso? Puede ser porque se hace un dragado de mantenimiento
del puerto para que entren los barcos, y ese dragado de mantenimiento se
estaría llevando sedimentos con metales (30:39).
Aquí hay muchas cosas que no sabemos, porque nosotros lo que estamos haciendo
lo estamos haciendo sin un proyecto, sin fondos específicos para lo que estamos
haciendo (30:47). Estamos pidiendo los informes a la Junta de
Andalucía, esos informes que la mina manda a la Junta y la Junta no mira y
entierra debajo de montañas de papeles; nosotros se los pedimos y los
analizamos científicamente (31:02).
Y después estamos aprovechando otros proyectos que teníamos y estamos
analizando, haciendo nuestros propios muestreos, pero hay muchas cosas que
todavía no sabemos (31:13).
Por eso, según el principio de precaución, que es rector de la política
ambiental de España y de Europa, hay que pararse, hay que estudiar lo que está
pasando y entonces tomar las decisiones (31:20).
Fijaros,
Trebujena y otros pueblos ribereños... Una cosa que estamos en este momento
investigando: los álamos blancos que viven en la orilla del río (31:34).
Aguas arriba, aquí ya no llegan porque hay mucha salinidad, pero aguas arriba
el árbol que domina las orillas es el álamo blanco (31:34).
Los álamos blancos están acumulando metales en sus hojas a altas
concentraciones (31:51).
Tienen las raíces en la orilla del río, están sacando los metales de la orilla
del río y los están sacando a sus hojas, y las hojas caen y contaminan la
orilla del río... ya no en el agua, fuera del agua (31:51).
Esto todavía lo estamos investigando (32:12).
Estamos sacando de los árboles unos cilindros pequeñitos y le medimos la
concentración a los árboles de los metales a lo largo de ese cilindro, y por
los anillos podemos saber la edad del árbol (32:12).
Entonces ya sabemos hace cuántos años había tanta contaminación, porque el
árbol es como un libro abierto cuando le miramos los anillos (32:25).
Esto se publicará, esto sí va a ser un artículo científico, no un informe,
porque algunas veces cuando le pedimos los datos de la mina, pues claro, no dan
detalle suficiente a nivel de cómo se ha hecho para poderlos publicar en
revistas científicas internacionales, entonces nos quedamos en informe; pero
cuando nosotros tomamos los datos sí los publicamos en revistas científicas de
alto impacto (32:32). Todo se publica en inglés (32:52).
Entonces no sabemos, por ejemplo, la vegetación de las orillas del río en
Trebujena... Sabemos que hay especies como el carrizo que acumula muchos
metales en sus hojas, no sabemos qué está pasando en las orillas del
Guadalquivir por ahí, si hay plantas que están sacando metales del río (32:52).
Y ahí hay mucho ganado, ahí hay miles de cabezas de ganado de cabra, de oveja,
de vaca, de caballo, que están pastando en las orillas del río, especialmente
ahora que todo está seco menos la orilla del río (33:14).
Entonces hay muchas cosas que no sabemos, por eso hay que parar y estudiar (33:27).
¿Alguna pregunta más? Venga, animaros... Venga, Paco (33:27).
Asistente
2 (Paco): Bueno,
eh, has dicho bueno eh lo de... es que no sé exactamente cuando la regeneración
de las playas toman del dragado del río, ¿no? Entonces esa arena, ¿no? ¿O no va
ahí? No, es que no lo sé exactamente (33:34).
Mi pregunta es que si se toma la arena de allí, del dragado del puerto de
Sevilla... Cuando draga, si draga en la zona interior... (33:59)
Jesús
Manuel Castillo: Pues
lo ha utilizado para los sedimentos que saca... Que le vamos a pedir esos
datos, tenemos pendiente pedirle esos datos (34:12).
Esos sedimentos los está utilizando para restaurar algunas zonas de los bordes
del río, incluso están haciendo ladrillos porque son muy arcillosos (34:12).
En Coria hay fábricas de ladrillo históricas (34:27).
Y cuando draga por aquí abajo, lo que está haciendo es virtiéndolo en la
plataforma continental, ahí en el fondo del mar, un poco más lejos, pero esos
no son los sedimentos que se utilizan para regenerar playa (34:27).
Cuando se utilizan para regenerar playa es más cerca de donde vierte (34:41).
Fijaros que
el puerto de Huelva cuando hace lo mismo, cuando draga para que entren los
barcos, los sedimentos del estuario de los ríos Tinto y Odiel están tan
contaminados con metales que los tienen que echar en unas balsas estancas que
construyen para eso (34:47).
Se gastan un pastizal en construir como unas grandes bañeras donde meten lo que
dragan (35:00). Como el estuario del río Guadalquivir todavía no
está tan contaminado, el puerto de Sevilla los puede echar ahí, aunque hay
estudios que demuestran que donde echan los sedimentos dragados hay menos
biodiversidad, menos especies y hay bioacumulación de metales en las especies
que hay ahí, o sea que no es totalmente inocuo (35:08).
Pero aquí no hay ningún riesgo en relación a los metales para bañarse en la
playa, para tumbarse en la arena ni para nada (35:29).
Tranquilidad absoluta con ese tema (35:29).
¿Alguna pregunta más por aquí? (35:37)
Asistente
3: Buenas...
buenas tardes, tengo mucha voz... Que yo he presenciado que en las minas de Las
Cruces, hasta que llega a las minas de Las Cruces lleva unos metales (35:37).
Cuando pasa de la depuradora que tiene la mina de Las Cruces va más depurada
que la que llega, por lo tanto yo creo que aquí lo que tendríamos que hacer es
compaginar el trabajo y la industria (35:54).
Como yo entiendo que en vez de estar diciendo sí o no a esas minas —porque eso
llevan siglos ahí, no llevan 100 años, siglos—, por lo tanto deberíamos de
estar en que se invierta lo necesario para que el agua que pase de la mina o
venga de la nueva mina de Aznalcóllar, pues que vaya más depurada, que eso es
cuestión de dinero, porque técnica hay (36:15).
Por lo tanto vamos a ayudar, vamos a ayudar a que los pueblos vivan, que
trabajen, y vamos a dedicarnos más que a criticar a exigir que esas
depuradoras... para que el agua pase mucho más depurada de la que llega (36:48).
Yo es que
tenía una cierta experiencia porque yo cuando se reventó esa mina estaba allí
negociando el convenio, y después la mina de Las Cruces he estado allí 300
veces, unas veces para huelga y otras veces para otras cosas (37:06).
Y la verdad, se demostró que cuando... porque allí a lo primero no pusieron
depuradora, entonces nos opusimos a que eso empezase a funcionar hasta que
invirtieron un dinero en depuradora, y a partir de ahí el agua efectivamente...
nos tenían que ir dando las muestras casi diarias y las muestras daban mejor
agua pasada la mina que antes de llegar (37:26).
Por lo tanto, yo creo que técnicamente hoy no hay problemas en eso, lo único
que puede hacer que cueste 100 o 200 millones más, y además tener trabajo, que
parece que hoy un puesto de trabajo no es nada (37:59).
Yo creo que hay que compaginar las dos cosas (38:11).
Me parece muy bien lo que has dicho de que no estáis en contra de la mina, sino
que hay que mejorar ese tema (38:11).
Yo me he criado al lado del río Guadiamar y la verdad que el río Guadalquivir
lleva 30 años muy mal, porque yo me bañaba allí y hoy no, y hace ya 30 años,
40, que no se puede uno bañar allí (38:17).
Por lo tanto, creo que deberíamos de buscar soluciones para que haya trabajo y
haya mejora en el agua que se vierte. Gracias (38:41).
Jesús
Manuel Castillo: Muy
interesante la intervención (38:49).
Fijaros, esto no es un conflicto entre trabajo y medio ambiente, no (38:49).
Ese enfoque es totalmente erróneo (39:01).
Cuando se rompió la balsa minera de Aznalcóllar en el 98 hubo algunos que
dijeron: "Son más importantes los puestos de trabajo de la mina que los
patos de Doñana" (39:01).
Aquí no estamos en ese escenario (39:18).
Aquí estamos entre los puestos de trabajo que crean las minas durante 20 años
—que es lo que duran los proyectos mineros— y los puestos de trabajo —muchos
más, decenas de miles de puestos de trabajo respecto a unos pocos miles— que
podrían destruirse si el río Guadalquivir se sacrifica a la minería, como se
sacrificaron los ríos Tinto y los ríos Odiel (39:18).
Es decir, estamos hablando de todo el empleo relacionado con la pesca, el
tratamiento, la elaboración de los productos pesqueros; estamos hablando de la
restauración, estamos hablando del turismo gastronómico, estamos hablando del
turismo de naturaleza, estamos hablando de la acuicultura, estamos hablando de
la agricultura —el arroz se riega desde el Guadalquivir y entra en sedimento—,
estamos hablando de la ganadería, estamos hablando de la imagen de Andalucía (39:43).
Esto no es un conflicto entre el medio ambiente y los puestos de trabajo (40:18).
Si se sacrifica el río Guadalquivir a la minería se pierden muchísimos más
puestos de trabajo de los que se están creando por 20 años en las minas (40:18).
Esto es un problema económico, es un problema de salud ambiental, por supuesto,
y de salud pública también (40:31).
Fijaros, yo
no soy experto en depuración de aguas cargadas con metales, pero sí sé algo y
he leído al respecto (40:40).
Fijaros, la mina Cobre Las Cruces depura las aguas, por supuesto que depura las
aguas que vierte al Guadalquivir, faltaría menos que no depurara (40:40).
¿Cómo la depuran? La pasan por carbonato cálcico, sube el pH y entonces muchos
metales precipitan, y después lo pasan por un filtro de arena (41:01).
El agua que vierten lleva poca concentración de metales, sí; lo que pasa que
vierten millones y millones y millones de litros, de manera que lo que pasa es
que es baja concentración pero un volumen ingente (41:07).
Llegan cada año toneladas y toneladas de metales al río Guadalquivir (41:21).
¿Hay mejores técnicas de depuración que las que están utilizando? Sí, hay un
estudio de la Universidad de Huelva que lo demuestra (41:21).
Se podría, por ejemplo, depurar —y hay guías de las mejores técnicas
disponibles a nivel europeo— que apuntan que las aguas contaminadas con metales
se podrían depurar con filtrado de membrana tipo ósmosis inversa, tipo lo que
tiene mucha gente en su cocina para que el agua le salga más limpia porque hay
mucha cal en el agua (41:37).
Eso se podría hacer; de hecho, la mina Cobre Las Cruces utiliza la ósmosis
inversa para el agua que inyecta en el acuífero, en las aguas subterráneas (41:59).
Sin embargo, las aguas que van al Guadalquivir no las depura tanto, y la mina
de Aznalcóllar plantea hacer exactamente lo mismo en su depuración: carbonato
cálcico, nada de filtrado por membrana (42:05).
De manera que lo que estamos pidiendo aquí es moratoria y comité de expertos
independientes (42:22).
En ese comité de expertos independientes, que haya expertos en depuración de
esas aguas y digan cómo se tienen que depurar, porque a lo mejor no vierten las
aguas al Guadalquivir construyendo una tubería de 30 km como tienen previsto;
si depuran con ósmosis inversa el agua estaría tan limpia que a lo mejor se la
quedan allí para regar (42:22).
Entonces esto no es un conflicto entre puestos de trabajo y medio ambiente, por
ahí no va el asunto (42:51).
La mina
Cobre Las Cruces empezó en 2008 a verter (42:51).
La mina de Aznalcóllar desde 2015 la gestiona el Grupo México (43:00).
Está obligado el Grupo México a que no salga contaminación de los pasivos
ambientales que le llaman, de las escombreras, del material que se ha ido allí
acumulando durante décadas de explotación minera (43:00).
Bueno, pues ya hay cinco denuncias en la Fiscalía de Medio Ambiente, una de
ellas de este Ayuntamiento, porque cada vez que llueve las escombreras se
cargan de agua que sale turquesa, que podéis ver las imágenes en internet (43:23).
Aguas preciosas de un color turquesa que parece que está uno en las Maldivas, y
son aguas a un pH de 2,8, es decir, ácidas a más no poder y con una
concentración de metales elevadísima que han matado a todos los peces en el
contraembalse de Aznalcóllar del río Agrio (43:37).
Y todo el río Agrio ahora mismo está con ese color hasta llegar al Guadiamar,
sin peces, con los cangrejos americanos que les toca uno el caparazón y lo
tienen blando, blando, que da pena por el pH tan ácido que disuelve el
carbonato cálcico del exoesqueleto del cangrejo (44:00).
Es decir, esto no es un conflicto entre puestos de trabajo y medio ambiente,
esto va muchísimo más allá (44:16).
Bueno, pues si hay otra pregunta por ahí... Esperanza, el micrófono, Esperanza (44:25).
Asistente
4 (Esperanza): Que
aparte de todo lo que... bueno, primero agradecerte que estés aquí en nuestro
pueblo, muchas gracias (44:35).
Y en segundo lugar, aquí en el 2011 creo que fue Miguel Ángel Losada y tres
universidades hicieron un estudio sobre el dragado del río y, bueno, nos
expusieron sus conclusiones en el Palacio Ducal, que no entendíamos muy bien la
gente de a pie (44:35).
Y al final le pregunté yo: "Bueno, pero danos la conclusión más a pie de
calle" (45:22). Y más o menos nos dijo que el río Guadalquivir
estaba sujeto a muchas presiones económicas, que el río lo más importante de él
es la vida y los pueblos que vivimos a ambos lados, y la gente que vive y
explota sus tierras, su industria, sin hacerle daño (45:22).
Y que tetas y sopas no caben en la boca, que el agua del estuario es para la
pesca, y que muchas veces no puede haber tantos sectores productivos viviendo
de una misma teta, y lo más importante es la vida (45:46).
Y estoy de acuerdo que si las aguas depuradas de las minas están tan limpias,
pues que se las queden para regar sus jardines, sus céspedes, sus... y que no
las tiren al río (46:06).
Esa sería la prueba más grande de que esa depuración del agua es clara y limpia (46:25).
Jesús
Manuel Castillo: Pues
sí, Losada es un maestro (46:25).
Losada es un maestro a nivel científico, era el mayor experto —murió hace
poco—, el mayor experto de hidrodinámica de cómo se mueven las aguas en el
estuario del Guadalquivir (46:31).
Ahora, en algunos de los estudios que estamos sacando, está participando Manuel
Díez Minguito, que trabajaba con Losada y ahora es su heredero en el que más
sabe de hidrodinámica del río Guadalquivir; es un compañero que está trabajando
en la Universidad de Granada (46:46).
Claro, ellos hicieron... ellos participaron en un informe en un comité de
expertos que redactó un informe científico cuando el puerto de Sevilla quería
hacer un dragado de profundización para que entraran barcos más grandes (46:55).
El informe este decía que si se faisait el dragado de profundización, el
impacto en el río Guadalquivir era demasiado elevado, porque el agua salada
entra fundamentalmente en profundidad, porque el agua salada pesa más que el
agua dulce, de manera que si se dragaba más, entraba más salinidad y era un
impacto muy grande, cambiaba todo el estuario (47:08).
Entonces, después de ver esto, hubo una sentencia del Tribunal Supremo después
de ver ese informe científico que dijo que no se podía hacer el dragado de
profundización y no se hizo (47:31).
De hecho,
cuando Fertiberia presenta en Huelva un proyecto para restaurar las balsas de
fosfoyeso —que son allí montañas blancas de residuos tóxicos con muchos
metales, con isótopos radiactivos—, bueno, pues el Ayuntamiento de Huelva le
encarga a la Universidad de Huelva que establezca un comité de expertos para
analizar el proyecto de restauración de las balsas de fosfoyeso de Fertiberia (47:43).
En ese comité de expertos tuve la suerte de participar e hicimos un informe en
el que poníamos en evidencia que el proyecto de restauración de Fertiberia
tiene muchas lagunas (48:01).
Hace poco, la Fiscalía de Medio Ambiente de la Audiencia Nacional ha cogido ese
informe y le ha dicho a Fertiberia: "Usted tiene que mejorar el proyecto
de restauración" (48:13).
Pues eso es lo que estamos pidiendo aquí (48:27).
Lo que estamos pidiendo aquí es un comité de expertos, como se hace muchas
veces (48:27). ¿Por qué Juan Manuel Moreno Bonilla le tiene tanto
miedo a la ciencia en este caso? El presidente de la Junta de Andalucía, que
cuando se quema Almería dice que hay que tomarse muy en serio el cambio
climático, ¿por qué no se toma igual de en serio los vertidos mineros al
Guadalquivir? (48:34)
Fijaros, en
el último informe que hemos sacado —aparte de tres catedráticos que firmamos
esto, y no digo lo de catedrático por presumir, digo lo de catedrático porque,
bueno, sabemos mucho de un tema igual que ustedes sabéis mucho de otros muchos
temas más que yo—, tres catedráticos y dos antropólogas el último informe de
los albures batiendo récords mundiales de contaminación de metales (48:58).
Estas dos antropólogas han hecho un estudio del patrimonio inmaterial, la
cultura asociada a la pesca de agua dulce en el Guadalquivir, lo que se llaman
los riacheros (49:18).
Los riacheros en Coria del Río llevan pidiendo que se regule su pesca porque su
pesca no está regulada como aquí, su pesca no está permitida, no hay una lonja (49:26).
Ellos están pidiendo que haya una lonja como hay aquí: pescan los albures,
pescan los camarones, lo llevan a la lonja, ya hay controles, se comercializan (49:42).
¿Qué ocurre ahora? Que los albures a la altura de Coria no se han estudiado,
hay muchas cosas que no sabemos, pero del estadio de la Cartuja para arriba
baten récords mundiales de metales, y no solo eso, sino que superan lo
permitido en la Unión Europea de plomo para consumo (49:48).
Igual que aquí las galeras están al borde de arsénico, allí ya han pasado del
borde los albures de plomo (50:05).
Entonces, esto es el inicio del sacrificio del río Guadalquivir a la minería (50:05).
Los pescadores no van a ver su actividad regulada porque los albures no se
pueden vender porque tienen muchos metales, porque la mina está utilizando el
río como si fuera una cañería a cielo abierto para echar contaminación, de
manera que hay una incompatibilidad de usos (50:14).
Yo esta
mañana paseando por ahí por la playa veía a la gente en la playa, de lujo, y un
barco de contenedores entrando, magnífico; una compatibilidad de usos (50:38).
Hay muchos usos compatibles en el estuario del Guadalquivir, algunos de esos
usos se llevan dando durante siglos de manera sostenible, y hay otros usos que,
si no se dan bien, si no se hacen bien, sacrifican el río y se quedan ellos
solos con el uso, y todo lo demás fuera (50:45).
Entonces, ese patrimonio inmaterial, esa cultura, eso no tiene precio, ¿eh? Hoy
es el día de la Virgen del Carmen, esa cultura marinera paseando a la Virgen...
Eso no tiene precio, ¿eh? Eso es nuestra identidad (51:02).
Nada, bueno... Pues lo único que yo quiero preguntar ya, si no hay más
preguntas... ¿Hay por allí? Por ahí más preguntas, vale, vale. Pues venga (51:28).
La reapertura de la mina de Aznalcóllar no está clara por ahora (51:40).
Lo que se ha hecho es que se ha tramitado la expropiación de las tierras por
las que pasaría la tubería de 30 km (51:40).
En principio, bueno, teóricamente empezarían a construir la tubería pronto y,
por lo que van diciendo, pues a lo mejor el vertido empezaría dentro de 2 años
o cosas así, pero ahí no os puedo dar datos concretos (51:57).
Benito por ahí... Benito por allí también, para que está pasando el tren, que
tiene buena voz (52:14).
Asistente
5 (Benito): Buenas
tardes a todas y a todos (52:27).
Eh, hace dos o tres años, quizá, en la zona de Valdelamusa, eh estaban
comentando un proyecto que se planteaba de pequeñas balsas de almacenamiento
para acabar desechándolas por el coste que suponía y hacer grandes balsas como
la que se rompió en Aznalcóllar (52:27).
Pero así podemos seguir, eh como ha estado comentando el compañero
ilustrándonos, eh cómo en función de lo que sea negocio se puede contaminar, se
puede envenenar, se puede asesinar, porque no tiene otro nombre, porque saben
de sobra las consecuencias (52:58).
Aquí en Huelva, en la mayor parte de los sitios que se hacen... se cometen
estos crímenes, pero hay leyes que lo permiten, y hay gente que hace esas leyes
y hay gente que tiene que aplicar las leyes que de alguna manera nos protegen,
pero eso no ocurre (53:20).
¿Por qué no ocurre? Porque lo primero está el negocio, y en un sistema criminal
y depredador como el que tenemos —el que sufrimos— nos va a costar mucho, no
digo que sea imposible, pero nos va a costar mucho impedir que nos sigan
envenenando, no solamente a los peces, evidentemente a nosotros, al agua que
bebamos, al aire que respiramos (53:37).
Y eso continúa y continúa desde hace muchos años, y ni en el Parlamento
español, ni en el andaluz, ni en el europeo se toman medidas para impedir eso;
al contrario, se toman medidas para liberalizar ese tipo de explotación. Muchas
gracias (54:01).
Jesús
Manuel Castillo: Sí,
fijaros... A ver, ahí hay un análisis muy interesante, ¿no? Claro, nos
enteramos de algo así, algo tan grave como el sacrificio del río Guadalquivir a
la minería, y lo primero que nos viene a la mente es qué podemos hacer, ¿no? (54:29).
Fijaros, hay ejemplos muy buenos de cómo se pueden parar este tipo de
proyectos, eh y se paran (54:54).
Por ejemplo, el proyecto de Altri, una gran celulosa que querían construir en
Galicia, se ha parado: científicos trabajando allí levantando información, el
tejido socioeconómico muy importante —los pescadores de la ría donde
desembocaba el río que iban a contaminar— y el movimiento ecologista, los
alcaldes de la zona... todos juntos movilizándose han conseguido pararlo, y era
un proyecto millonario como el que estamos tratando aquí (55:00).
Nosotros desde la comunidad científica de las universidades públicas andaluzas
vamos a seguir trabajando, porque nos pagan con vuestros impuestos y nosotros
somos totalmente independientes, y lo que viene en el Estatuto del Empleado
Público es que nos debemos al interés general (55:27).
Por lo tanto, nosotros vamos a seguir levantando información científica, que la
ciencia no es fácil... más dos en la ciencia es claro, vamos, que ahí estamos y
vamos a seguir levantando información (55:54).
Por lo tanto, la comunidad científica vamos a seguir currando (56:02).
Cada vez
hay... hay una plataforma Salvemos el Guadalquivir, cada vez hay más gente que
se está enterando de esto y se está organizando (56:08).
Ellos tienen una web muy buena que se llama SOS Guadalquivir donde se explica
todo lo que está pasando, que la podéis mover por los grupos de WhatsApp, igual
que se puede mover el documental de Aguas quietas, se puede mover
el libro de Alba y el río (56:08).
Y ya se han puesto cinco denuncias, porque claro, un plano está en la comunidad
científica —ese es nuestro papel; yo no soy ecologista, yo soy ecólogo, que es
diferente: los ecologistas se organizan políticamente para defender el medio
ambiente, magnífico, supernecesario, y los ecólogos utilizamos la herramienta
del ecosistema para analizar lo que está pasando alrededor desde la ciencia— (56:24).
Entonces, ya se han puesto... un plano es el de la comunidad científica, otro
plano es la movilización social y otro plano está en los juzgados; ya se han
puesto cinco denuncias ante la Fiscalía de Medio Ambiente por la contaminación
esta de las aguas turquesas (56:47).
Pero es que desde la comunidad científica vamos a seguir sacando informes, y en
los próximos informes es posible que salgan ya datos científicos que den la
posibilidad de denunciar directamente a la mina Cobre Las Cruces por lo que
viene haciendo en el río Guadalquivir desde 2008, porque estamos cada vez
profundizando más en lo que está pasando (57:09).
Entonces, hay diferentes planos en los que podemos luchar (57:24).
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Véase:
LOS INTERESES MILITARES EN LA MINERÍA DE HUELVA: https://noviolencia62.blogspot.com/2026/07/intereses-militares-en-la-mineria-de.html



