Imaginemos a los militares (carretera de Málaga, 6 a 8 de febrero de 1937) disparando a matar desde aviones y barcos a miles y miles de personas indefensas (entre ellos: niños, ancianos, mujeres), con un simple objetivo: perpetrar una enorme carnicería de castigo... con resultado de entre 3.000 y 5.000 muertos.
La maravillosa y modélica Transición española dejó algunos "cabos" sueltos: algunos cuantos de muertos en las manifestaciones, una monarquía impuesta por Franco, un franquismo social sin fisuras, una ley de impunidad que prevaleció sobre la Justicia, crímenes sin juzgar, etc. Pero dejó también no ya solamente miles de cadáveres en las cunetas, sino 𝗹𝗮 𝗱𝗶𝗴𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗼 𝗽𝗮𝗶́𝘀 𝘀𝗲𝗽𝘂𝗹𝘁𝗮𝗱𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗼𝗿 𝗮𝗿𝗺𝗮 𝗷𝗮𝗺𝗮́𝘀 𝗱𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗱𝗮: 𝗲𝗹 𝗦𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼. Sí, para que no se hablara de aquel golpe de estado de los militares africanistas contra la legalidad democrática de la República, la maravillosa Transición (eso de "todos perdimos la guerra"...) olvidó completamente a las víctimas del franquismo.
𝗬 𝗹𝗮 𝗴𝘂𝗶𝗻𝗱𝗮 𝗼𝗿𝘄𝗲𝗹𝗹𝗶𝗮𝗻𝗮: el que hoy hable de estos asuntos es que quiere abrir las heridas y volver a la confrontación... ¡¡Guarden silencio!!, quisieran y nos repiten algunos.
Pero la ciudadanía, a pesar de la increíblemente fantástica, psicodélica y Alicia en el País de la Maravillas que fue la Transición, según las autoridades, El País, TVE, etc., puso en pie desde hace tiempo un movimiento memorialista que 𝗡𝗢 𝗛𝗔 𝗢𝗟𝗩𝗜𝗗𝗔𝗗𝗢 lo ocurrido... y una parte importante de esa ciudadanía que sabe, que conserva parte de los restos y la dignidad de las víctimas, ciudadanía que 𝗥𝗘𝗖𝗨𝗘𝗥𝗗𝗔 𝗬 𝗣𝗜𝗗𝗘 𝗝𝗨𝗦𝗧𝗜𝗖𝗜𝗔, es la iniciativa X Marcha La Desbandá 2026, de la que dejo aquí este artículo:
https://www.publico.es/opinion/columnas/desbanda-cumple-diez-anos.html





