jueves, 17 de septiembre de 2026

IGNORANCIA, AMORALIDAD Y MILITARISMO.



   Qué duda cabe que cuanto menos deciden los ciudadanos y ciudadanas más nos acercamos a un Armagedón: de hecho, el sistema capitalista tecnologista en que nos desenvolvemos (muy muy escasamente democrático) está apuntando, sin duda alguna, por su cuenta y riesgo, al margen de las exigencias de Paz de las poblaciones, en la dirección de una nueva guerra mundial de consecuencias inimaginables para la mayoría. Las élites actúan de manera biocida al fabricar, sostener y ‘mejorar’ sistemas de armas capaces de producir una devastación humana y ecológica en el planeta; es decir, comportándose como la peor de las dictaduras siguen conduciéndonos, no cabe duda, hacia ese apocalipsis nuclear: https://noviolencia62.blogspot.com/2026/09/no-nos-matara-la-ia-nos-matara-antes-el.html

   Esta situación, proveniente de la Guerra Fría, tiene ahora, a día de hoy, un nuevo y muy peligroso elemento que la agrava: una negativa asimilación de las tecnologías digitales y la hiperconectividad que ha reconfigurado, de la mano de cierta compulsividad violenta, la estructura cognitiva y el mapa afectivo de la sociedad global. Como ya sabemos, "la digitalización de la vida no es un canal neutral de comunicación, sino un ecosistema que transforma las bases mismas de la democracia a través de la erosión del saber profundo y de la sensibilidad ética". Todos conocemos la consecuencias inmediatas:


<<1. Sustitución cognitiva por delegación tecnológica. 2. Consumo de lectura superficial (Skimming). 3. La "Anestesia Moral" por saturación de espectáculos. 4. Cámaras de eco y el declive del pluralismo real. 5. La "Estupidez Masificada" frente al dato empírico. 6. La difuminación entre realidad y ficción (Banalización del bulo). 7. Impulsividad algorítmica y sustitución de la reflexión por la indignación. 8. Desconexión moral procedimental e invisibilización del daño. 9. La "Mueca Autoritaria" y la ironía cínica como refugio. 10. Mercantilización de la intimidad y vaciamiento del yo>>

   Estas dos situaciones: a) políticas de la violencia militarista de las potencias, y b) sobre una base ética, emocional y cognoscitiva de una ciudadanía en gran medida desnortada, solamente puede conducir a problemas civilizatorios muy graves: como no afrontar debidamente el cambio climático o el problema de las armas de destrucción masiva.

   Debemos reflexionar y actuar sobre estas cuestiones, sin dejar que las élites culminen el biocidio que, sin duda, están perpetrando ya con la contaminación ambiental, las guerras y el rearme, el neocolonialismo, los neofascismos y el racismo, etc. Si no actuamos, la ignorancia y la amoralidad no tardarán en tomar forma en un mundo todavía más fuertemente militarizado y permanentemente en llamas.

-UN GRAVE SÍNTOMA:

   <<El útimo informe PISA (https://www.oecd.org/en/publications/pisa-2025-results-volume-i-country-notes_2d4ff9ea-en/spain_748275c0-en.html) sitúa a España en los peores resultados de su historia académica, posicionando al país por debajo de la media de la OCDE y de la Unión Europea en las tres disciplinas troncales:

  • Hundimiento histórico en Comprensión Lectora: España sufrió un desplome drástico en lectura al perder 23 puntos respecto al año 2022 (lo que equivale a la pérdida de más de un curso escolar completo de aprendizaje).
  • Cronificación de las tasas de repetición y brecha social: Un 22% de los estudiantes españoles de 15 años ha repetido curso, una cifra que duplica la media de la OCDE (9,8%).
  • Dependencia excesiva y sustitutiva de la Inteligencia Artificial: El informe revela que el 46% de los alumnos españoles recurre de forma semanal a chatbots de IA para resumir textos o redactar trabajos escolares.
  • Factores estructurales y debilitamiento del esfuerzo: inestabilidad de los marcos legales en España, descenso de la implicación familiar en el seguimiento diario del alumno, relajamiento de la exigencia académica...>>


-UNA ADVERTENCIA:

   <<El modelo económico e hipertecnológico contemporáneo han sofisticado y profundizado la promoción de la ignorancia y la amoralidad a través de tres ejes: la mercantilización de la atención, la atomización comunitaria y el automatismo normativo.

   A la luz de los planteamientos de filósofos y sociólogos analizados (como Carlos Javier González Serrano, Iñaki Domínguez o Ignacio Castro), este fenómeno no se articula como una falta de acceso a la información, sino como una colonización de la conciencia operada por la propia estructura crematística del mercado.

1. El mercado de la atención y la "Anestesia Moral"

En la era de la saturación digital, la atención humana se ha consagrado como el bien de consumo más preciado y disputado por las grandes corporaciones. Esto altera radicalmente la ética ciudadana:

  • Consumo frente a pensamiento: Como advertía Susan Sontag, la exposición constante a estímulos breves y polarizantes transforma al ciudadano en un sujeto consumidor de imágenes en lugar de un sujeto espectador. El sufrimiento ajeno se convierte en espectáculo o mercancía visual, provocando una indolencia analgésica.
  • El negocio de la polarización: Los algoritmos de las plataformas están diseñados para premiar la rentabilidad del conflicto y las emociones primarias (como el miedo o la indignación). Esto fomenta lo que Dietrich Bonhoeffer definía como "estupidez social": individuos masificados e impermeables a los datos lógicos, que entregan su juicio crítico al bando identitario que los dota de certezas inmediatas.

2. La apología de la estupidez y el vaciamiento educativo

El antiintelectualismo ha dejado de ser una simple corriente cultural para convertirse en una estrategia funcional corporativa y política.

  • El consumidor dogmático: Las campañas de marketing globales (como el analizado manifiesto Be stupid de Diesel) ensalzan de forma explícita la falta de criterio y el dogmatismo como sinónimos de felicidad y autenticidad. Al despojar a la ignorancia de su carga negativa, el mercado fabrica el perfil idóneo de consumidor: un sujeto sumiso, guiado por impulsos inmediatos y deseos prefabricados.
  • Desmantelamiento de la autonomía intelectual: Los planes educativos supeditados exclusivamente a las demandas de productividad técnica del mercado laboral han debilitado la enseñanza de disciplinas humanísticas (la filosofía, la ética, la literatura). Un ciudadano desprovisto de herramientas conceptuales de sospecha y escepticismo es un sujeto infinitamente más maleable y fácil de explotar económicamente.


3. El automatismo normativo y el doble rasero ético

El capitalismo actual opera mediante una desconexión moral burocrática y tecnocrática que diluye la responsabilidad individual.

  • La técnica como neutralidad: Al igual que en las tesis de Zygmunt Bauman sobre la modernidad líquida, las decisiones morales se traducen en protocolos algorítmicos, métricas de eficiencia o expedientes administrativos. La crueldad se vuelve técnica y, por ende, aparentemente neutral. El profesional o gestor actual se comporta con la "eficacia de un autómata", amparándose en que simplemente cumple los objetivos del sistema.
  • La ética como disfraz mercantil: Como denuncia González Serrano, los derechos humanos y los discursos de sostenibilidad se han transmutado en una mercancía negociable o un lavado de cara corporativo (compliance de marca blanca). Se traza una retórica bienhechora mientras las dinámicas estructurales perpetúan la libre explotación y la exclusión de los colectivos más débiles (como los trabajadores migrantes), dividiendo el mundo de forma utilitarista entre un "nosotros" solvente y un "ellos" desechable.

En conclusión, la amoralidad contemporánea no nace de la perversión individual, sino de un entorno sistémico que premia la obediencia estratega, incentiva el cinismo irónico a través de redes y castiga el ejercicio del juicio ético autónomo si este ralentiza la maquinaria del beneficio económico.>>

-PARA REFLEXIONAR:

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**La mueca autoritaria: https://ethic.es/mueca-autoritaria (Luis Duno-Gottberg)

   El artículo reflexiona sobre cómo el autoritarismo contemporáneo no se manifiesta únicamente a través de ideologías explícitas o de la fuerza institucional, sino como una disposición emocional compartida que normaliza y justifica la crueldad. El punto de partida es el asesinato real del joven Alex Jeffrey Pretti en Minneapolis a manos de agentes del ICE, y la posterior reacción en redes y medios, caracterizada por la ironía, la deshumanización y la apelación aséptica a la "ley y el orden".

**Cómo se fabrican los monstruos https://ethic.es/como-se-fabrican-monstruos-mal (Fco. Entrena-Durán)

   El texto aborda el mal como una construcción social y cultural en lugar de una anomalía biológica o una esencia perversa inherente al individuo. El autor defiende la necesidad de «humanizar al monstruo» —idea inspirada por intelectuales como Tzvetan Todorov y Primo Levi— aclarando que comprender los mecanismos que llevan a alguien a cometer atrocidades no significa justificarlo, sino adquirir las herramientas necesarias para evitar que se repita.

**La sangrante mercantilización de la ética https://ethic.es/2023/11/la-sangrante-mercantilizacion-de-la-etica/ (Carlos Javier González Serrano)

   El ensayo es una profunda reflexión ética y pedagógica nacida de la contradicción dolorosa que enfrenta el autor al enseñar valores como la justicia en un contexto global marcado por las bombas, el hambre y la muerte. La tesis central denuncia que la ética y los derechos humanos han sido mercantilizados, transformándose en disfraces retóricos para legitimar la desigualdad, la explotación económica y los conflictos bélicos.


**Por qué la estupidez es más peligrosa
https://ethic.es/estupidez-mas-peligrosa-maldad (Cristina Domínguez)

   El texto analiza la célebre teoría del teólogo, pastor y miembro de la resistencia nazi Dietrich Bonhoeffer, quien argumentaba que la estupidez es un enemigo del bien mucho más peligroso que la maldad. El núcleo del argumento señala que, mientras el mal puede ser denunciado, combatido y expuesto, ante la estupidez la sociedad se encuentra indefensa porque el individuo estúpido renuncia al pensamiento independiente y es impermeable a los hechos o la lógica.

**¿Por qué triunfan los líderes autoritarios? https://ethic.es/por-que-triunfan-los-lideres-autoritarios (Fernando Díez Ruiz y Pedro César Martínez Morán.)

   El artículo analiza la paradoja del liderazgo contemporáneo: mientras que los entornos corporativos y académicos ensalzan modelos colaborativos, éticos y humanistas, las urnas políticas premian cada vez más a líderes autoritarios y polarizantes. Los autores exploran las causas psicológicas y sociales detrás de este fenómeno en contextos de crisis.

**El rostro contemporáneo de la banalidad https://ethic.es/el-rostro-contemporaneo-banalidad-del-mal (Esther Peñas)

   El texto analiza la plena vigencia del concepto de la «banalidad del mal», acuñado por Hannah Arendt en 1963 a raíz del juicio al burócrata nazi Adolf Eichmann. La tesis principal expone que el mal absoluto no requiere de monstruos ni psicópatas, sino de personas normales que renuncian al pensamiento libre y se convierten en autómatas que ejecutan órdenes dentro de un sistema destructivo.

**Apología de la estupidez https://ethic.es/antiintelectualismo-apologia-estupidez (Iñaki Domínguez)

   El artículo analiza el auge y la expansión del antiintelectualismo contemporáneo como un fenómeno histórico y cultural que erosiona la racionalidad. La tesis principal advierte que la promoción deliberada de la ignorancia y la falta de criterio tiene una clara finalidad política y económica: desarmar intelectualmente a los ciudadanos para controlar mejor sus conductas, votos y deseos de consumo.>>

-VARIAS CITAS:

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1. Hannah Arendt (1906–1975)

«Bajo las condiciones del terror, la mayoría de la gente se someterá, pero algunos no. [...] No se requiere nada más que eso para que este planeta siga siendo habitable para seres humanos».

  • Fuente original: Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal (1963), Capítulo VIII. Sentido ético: Arendt plantea que el abandono del pensamiento crítico individual a favor de la obediencia burocrática diluye la conciencia moral, facilitando que personas comunes sostengan regímenes criminales bajo una aparente normalidad administrativa.

2. Dietrich Bonhoeffer (1906–1945)

«La estupidez es un enemigo del bien más peligroso que la maldad. Uno puede protestar contra el mal; se puede exponer y, si es necesario, prevenir mediante el uso de la fuerza. [...] Contra la estupidez estamos indefensos».

  • Fuente original: Resistencia y sumisión: Cartas y notas desde el cautiverio (Publicación póstuma, 1951), ensayo titulado «Después de diez años». Sentido ético: Bonhoeffer explica que la "estupidez" no es un defecto de inteligencia, sino un fenómeno social donde los individuos entregan voluntariamente su juicio al poder político, volviéndose impermeables a los hechos y transformándose en herramientas de opresión masiva.

3. Zygmunt Bauman (1925–2017)

«El Holocausto nació y se alimentó en nuestra sociedad moderna y racional, en una etapa avanzada de nuestra civilización y en la cumbre de la cultura humana; por este motivo, es un problema de esa sociedad, de esa civilización y de esa cultura».

  • Fuente original: Modernidad y Holocausto (1989), Introducción. Sentido ético: El sociólogo polaco argumenta que el verdadero peligro para la democracia no son las explosiones de barbarie irracional, sino la racionalidad técnica y amoral del capitalismo y la burocracia que reducen las vidas humanas a meros expedientes cuantitativos o métricas de eficiencia.

4. Umberto Eco (1932–2016)

«El Ur-Fascismo aún está a nuestro alrededor, a menudo con trajes de paisano. [...] Nuestro deber es desenmascararlo y señalar con el dedo cada una de sus nuevas formas, todos los días, en todas partes del mundo».

  • Fuente original: Cinco escritos morales (1997), ensayo titulado «El fascismo eterno» (conferencia pronunciada en la Universidad de Columbia en 1995). Sentido ético: Eco advierte que el "fascismo eterno" se nutre directamente del antiintelectualismo y el rechazo al pensamiento crítico, construyendo una retórica que explota el miedo a la diferencia y fomenta la ignorancia colectiva para socavar los consensos democráticos.

5. Susan Sontag (1933–2004)

«Las cámaras han transformado la historia en espectáculo. Aunque crean identificación, también la eliminan, enfrían las emociones. Crean una confusión sobre lo real que resulta moralmente analgésica».

  • Fuente original: Ante el dolor de los demás (2003), Capítulo VII. Sentido ético: Sontag alerta de que el consumo pasivo y la saturación mediática e hiperdigital de las tragedias en el capitalismo actual actúan como un anestésico moral. Al transformar el sufrimiento del otro en mero entretenimiento efímero, se anula la responsabilidad civil de actuar y reflexionar.

6. Tzvetan Todorov (1939–2017)

«La tentación de deshumanizar al verdugo es tan peligrosa como su crimen, porque nos exime de comprender. Comprender no significa justificarse: significa impedir que el horror se repita».

  • Fuente original: Frente al límite (1991), Capítulo I. Sentido ético: Todorov sostiene que catalogar los actos inmorales como "monstruosidades no humanas" es una vía de ignorancia voluntaria. La única forma ética de blindar la democracia consiste en asumir que la crueldad es una posibilidad humana y examinar de manera implacable los contextos sociales e ideológicos que la activan.

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