Qué duda cabe que cuanto menos deciden los ciudadanos y ciudadanas más nos acercamos a un Armagedón: de hecho, el sistema capitalista tecnologista en que nos desenvolvemos (muy muy escasamente democrático) está apuntando, sin duda alguna, por su cuenta y riesgo, al margen de las exigencias de Paz de las poblaciones, en la dirección de una nueva guerra mundial de consecuencias inimaginables para la mayoría. Las élites actúan de manera biocida al fabricar, sostener y ‘mejorar’ sistemas de armas capaces de producir una devastación humana y ecológica en el planeta; es decir, comportándose como la peor de las dictaduras siguen conduciéndonos, no cabe duda, hacia ese apocalipsis nuclear: https://noviolencia62.blogspot.com/2026/09/no-nos-matara-la-ia-nos-matara-antes-el.html
Esta situación, proveniente de la
Guerra Fría, tiene ahora, a día de hoy, un nuevo y muy peligroso elemento que la agrava: una
negativa asimilación de las tecnologías digitales y la hiperconectividad que ha
reconfigurado, de la mano de cierta compulsividad violenta, la estructura
cognitiva y el mapa afectivo de la sociedad global. Como ya sabemos, "la
digitalización de la vida no es un canal neutral de comunicación, sino un
ecosistema que transforma las bases mismas de la democracia a través de la
erosión del saber profundo y de la sensibilidad ética". Todos conocemos la
consecuencias inmediatas:
<<1. Sustitución cognitiva por delegación tecnológica. 2. Consumo de lectura superficial (Skimming). 3. La "Anestesia Moral" por saturación de espectáculos. 4. Cámaras de eco y el declive del pluralismo real. 5. La "Estupidez Masificada" frente al dato empírico. 6. La difuminación entre realidad y ficción (Banalización del bulo). 7. Impulsividad algorítmica y sustitución de la reflexión por la indignación. 8. Desconexión moral procedimental e invisibilización del daño. 9. La "Mueca Autoritaria" y la ironía cínica como refugio. 10. Mercantilización de la intimidad y vaciamiento del yo>>
Estas dos situaciones: a) políticas
de la violencia militarista de las potencias, y b) sobre una base ética, emocional y cognoscitiva de una
ciudadanía en gran medida desnortada, solamente puede conducir a problemas
civilizatorios muy graves: como no afrontar debidamente el cambio climático o
el problema de las armas de destrucción masiva.
Debemos reflexionar y actuar
sobre estas cuestiones, sin dejar que las élites culminen el biocidio que, sin
duda, están perpetrando ya con la contaminación ambiental, las guerras y el
rearme, el neocolonialismo, los neofascismos y el racismo, etc. Si no actuamos,
la ignorancia y la amoralidad no tardarán en tomar forma en un mundo todavía
más fuertemente militarizado y permanentemente en llamas.
-UN GRAVE SÍNTOMA:
<<El útimo informe PISA (https://www.oecd.org/en/publications/pisa-2025-results-volume-i-country-notes_2d4ff9ea-en/spain_748275c0-en.html)
sitúa a España en los peores resultados de su historia académica,
posicionando al país por debajo de la media de la OCDE y de la Unión Europea
en las tres disciplinas troncales:
- Hundimiento histórico en Comprensión Lectora:
España sufrió un desplome drástico en lectura al perder 23 puntos
respecto al año 2022 (lo que equivale a la pérdida de más de un curso
escolar completo de aprendizaje).
- Cronificación de las tasas de repetición y
brecha social: Un 22% de los estudiantes españoles de 15 años ha
repetido curso, una cifra que duplica la media de la OCDE (9,8%).
- Dependencia excesiva y sustitutiva de la
Inteligencia Artificial: El informe revela que el 46% de los
alumnos españoles recurre de forma semanal a chatbots de IA para
resumir textos o redactar trabajos escolares.
- Factores estructurales y debilitamiento del
esfuerzo: inestabilidad de los marcos legales en España, descenso
de la implicación familiar en el seguimiento diario del alumno, relajamiento
de la exigencia académica...>>
<<El modelo económico e hipertecnológico
contemporáneo han sofisticado y profundizado la promoción de la ignorancia y
la amoralidad a través de tres ejes: la mercantilización de la atención, la
atomización comunitaria y el automatismo normativo.
A la luz de los planteamientos de
filósofos y sociólogos analizados (como Carlos Javier González Serrano, Iñaki
Domínguez o Ignacio Castro), este fenómeno no se articula como una falta de
acceso a la información, sino como una colonización de la conciencia
operada por la propia estructura crematística del mercado.
1. El mercado de la atención y
la "Anestesia Moral"
En la era de la saturación
digital, la atención humana se ha consagrado como el bien de consumo más
preciado y disputado por las grandes corporaciones. Esto altera
radicalmente la ética ciudadana:
- Consumo frente a pensamiento: Como advertía
Susan Sontag, la exposición constante a estímulos breves y polarizantes
transforma al ciudadano en un sujeto consumidor de imágenes en
lugar de un sujeto espectador. El sufrimiento ajeno se convierte en
espectáculo o mercancía visual, provocando una indolencia analgésica.
- El negocio de la polarización: Los
algoritmos de las plataformas están diseñados para premiar la rentabilidad
del conflicto y las emociones primarias (como el miedo o la indignación).
Esto fomenta lo que Dietrich Bonhoeffer definía como "estupidez
social": individuos masificados e impermeables a los datos lógicos,
que entregan su juicio crítico al bando identitario que los dota de
certezas inmediatas.
2. La apología de la estupidez
y el vaciamiento educativo
El antiintelectualismo ha dejado
de ser una simple corriente cultural para convertirse en una estrategia
funcional corporativa y política.
- El consumidor dogmático: Las campañas de
marketing globales (como el analizado manifiesto Be stupid de
Diesel) ensalzan de forma explícita la falta de criterio y el dogmatismo
como sinónimos de felicidad y autenticidad. Al despojar a la ignorancia de
su carga negativa, el mercado fabrica el perfil idóneo de consumidor: un
sujeto sumiso, guiado por impulsos inmediatos y deseos prefabricados.
- Desmantelamiento de la autonomía intelectual:
Los planes educativos supeditados exclusivamente a las demandas de
productividad técnica del mercado laboral han debilitado la enseñanza de
disciplinas humanísticas (la filosofía, la ética, la literatura). Un
ciudadano desprovisto de herramientas conceptuales de sospecha y
escepticismo es un sujeto infinitamente más maleable y fácil de explotar
económicamente.
3. El automatismo normativo y el doble rasero ético
El capitalismo actual opera
mediante una desconexión moral burocrática y tecnocrática que diluye la
responsabilidad individual.
- La técnica como neutralidad: Al igual que en
las tesis de Zygmunt Bauman sobre la modernidad líquida, las decisiones
morales se traducen en protocolos algorítmicos, métricas de eficiencia o
expedientes administrativos. La crueldad se vuelve técnica y, por ende,
aparentemente neutral. El profesional o gestor actual se comporta con la
"eficacia de un autómata", amparándose en que simplemente cumple
los objetivos del sistema.
- La ética como disfraz mercantil: Como
denuncia González Serrano, los derechos humanos y los discursos de
sostenibilidad se han transmutado en una mercancía negociable o un lavado
de cara corporativo (compliance de marca blanca). Se traza una
retórica bienhechora mientras las dinámicas estructurales perpetúan la
libre explotación y la exclusión de los colectivos más débiles (como los
trabajadores migrantes), dividiendo el mundo de forma utilitarista entre
un "nosotros" solvente y un "ellos" desechable.
En conclusión, la amoralidad
contemporánea no nace de la perversión individual, sino de un entorno sistémico
que premia la obediencia estratega, incentiva el cinismo irónico a través de
redes y castiga el ejercicio del juicio ético autónomo si este ralentiza la
maquinaria del beneficio económico.>>
-PARA REFLEXIONAR:
<<
**La mueca autoritaria: https://ethic.es/mueca-autoritaria
(Luis Duno-Gottberg)
El artículo reflexiona sobre cómo
el autoritarismo contemporáneo no se manifiesta únicamente a través de
ideologías explícitas o de la fuerza institucional, sino como una disposición
emocional compartida que normaliza y justifica la crueldad. El punto de partida
es el asesinato real del joven Alex Jeffrey Pretti en Minneapolis a manos de
agentes del ICE, y la posterior reacción en redes y medios, caracterizada por
la ironía, la deshumanización y la apelación aséptica a la "ley y el
orden".
**Cómo se fabrican los
monstruos https://ethic.es/como-se-fabrican-monstruos-mal
(Fco. Entrena-Durán)
El texto aborda el mal como una
construcción social y cultural en lugar de una anomalía biológica o una esencia
perversa inherente al individuo. El autor defiende la necesidad de «humanizar
al monstruo» —idea inspirada por intelectuales como Tzvetan Todorov y Primo
Levi— aclarando que comprender los mecanismos que llevan a alguien a cometer
atrocidades no significa justificarlo, sino adquirir las herramientas
necesarias para evitar que se repita.
**La sangrante
mercantilización de la ética https://ethic.es/2023/11/la-sangrante-mercantilizacion-de-la-etica/
(Carlos Javier González Serrano)
El ensayo es una profunda
reflexión ética y pedagógica nacida de la contradicción dolorosa que enfrenta
el autor al enseñar valores como la justicia en un contexto global marcado por
las bombas, el hambre y la muerte. La tesis central denuncia que la ética y los
derechos humanos han sido mercantilizados, transformándose en disfraces
retóricos para legitimar la desigualdad, la explotación económica y los
conflictos bélicos.
**Por qué la estupidez es más peligrosa https://ethic.es/estupidez-mas-peligrosa-maldad (Cristina Domínguez)
El texto analiza la célebre
teoría del teólogo, pastor y miembro de la resistencia nazi Dietrich Bonhoeffer,
quien argumentaba que la estupidez es un enemigo del bien mucho más peligroso
que la maldad. El núcleo del argumento señala que, mientras el mal puede ser
denunciado, combatido y expuesto, ante la estupidez la sociedad se encuentra
indefensa porque el individuo estúpido renuncia al pensamiento independiente y
es impermeable a los hechos o la lógica.
**¿Por qué triunfan los
líderes autoritarios? https://ethic.es/por-que-triunfan-los-lideres-autoritarios
(Fernando Díez Ruiz y Pedro César Martínez Morán.)
El artículo analiza la paradoja
del liderazgo contemporáneo: mientras que los entornos corporativos y
académicos ensalzan modelos colaborativos, éticos y humanistas, las urnas
políticas premian cada vez más a líderes autoritarios y polarizantes. Los
autores exploran las causas psicológicas y sociales detrás de este fenómeno en
contextos de crisis.
**El rostro contemporáneo de
la banalidad https://ethic.es/el-rostro-contemporaneo-banalidad-del-mal
(Esther Peñas)
El texto analiza la plena vigencia
del concepto de la «banalidad del mal», acuñado por Hannah Arendt en 1963 a
raíz del juicio al burócrata nazi Adolf Eichmann. La tesis principal expone que
el mal absoluto no requiere de monstruos ni psicópatas, sino de personas
normales que renuncian al pensamiento libre y se convierten en autómatas que
ejecutan órdenes dentro de un sistema destructivo.
**Apología de la estupidez
https://ethic.es/antiintelectualismo-apologia-estupidez
(Iñaki Domínguez)
El artículo analiza el auge y la
expansión del antiintelectualismo contemporáneo como un fenómeno histórico y
cultural que erosiona la racionalidad. La tesis principal advierte que la
promoción deliberada de la ignorancia y la falta de criterio tiene una clara
finalidad política y económica: desarmar intelectualmente a los ciudadanos para
controlar mejor sus conductas, votos y deseos de consumo.>>
-VARIAS CITAS:
<<
1. Hannah
Arendt (1906–1975)
«Bajo las condiciones del
terror, la mayoría de la gente se someterá, pero algunos no. [...] No se
requiere nada más que eso para que este planeta siga siendo habitable para
seres humanos».
- Fuente original: Eichmann en Jerusalén:
Un estudio sobre la banalidad del mal (1963), Capítulo VIII. Sentido
ético: Arendt
plantea que el abandono del pensamiento crítico individual a favor de la
obediencia burocrática diluye la conciencia moral, facilitando que
personas comunes sostengan regímenes criminales bajo una aparente
normalidad administrativa.
2. Dietrich
Bonhoeffer (1906–1945)
«La estupidez es un enemigo
del bien más peligroso que la maldad. Uno puede protestar contra el mal; se
puede exponer y, si es necesario, prevenir mediante el uso de la fuerza. [...]
Contra la estupidez estamos indefensos».
- Fuente original: Resistencia y sumisión:
Cartas y notas desde el cautiverio (Publicación póstuma, 1951), ensayo
titulado «Después de diez años». Sentido ético: Bonhoeffer
explica que la "estupidez" no es un defecto de inteligencia,
sino un fenómeno social donde los individuos entregan voluntariamente su
juicio al poder político, volviéndose impermeables a los hechos y
transformándose en herramientas de opresión masiva.
3. Zygmunt
Bauman (1925–2017)
«El Holocausto nació y se
alimentó en nuestra sociedad moderna y racional, en una etapa avanzada de
nuestra civilización y en la cumbre de la cultura humana; por este motivo, es
un problema de esa sociedad, de esa civilización y de esa cultura».
- Fuente original: Modernidad y Holocausto
(1989), Introducción. Sentido ético: El sociólogo polaco argumenta
que el verdadero peligro para la democracia no son las explosiones de
barbarie irracional, sino la racionalidad técnica y amoral del capitalismo
y la burocracia que reducen las vidas humanas a meros expedientes
cuantitativos o métricas de eficiencia.
4. Umberto
Eco (1932–2016)
«El Ur-Fascismo aún está a
nuestro alrededor, a menudo con trajes de paisano. [...] Nuestro deber es
desenmascararlo y señalar con el dedo cada una de sus nuevas formas, todos los
días, en todas partes del mundo».
- Fuente original: Cinco escritos morales
(1997), ensayo titulado «El fascismo eterno» (conferencia pronunciada en
la Universidad de Columbia en 1995). Sentido ético: Eco advierte
que el "fascismo eterno" se nutre directamente del
antiintelectualismo y el rechazo al pensamiento crítico, construyendo una
retórica que explota el miedo a la diferencia y fomenta la ignorancia
colectiva para socavar los consensos democráticos.
5. Susan
Sontag (1933–2004)
«Las cámaras han transformado
la historia en espectáculo. Aunque crean identificación, también la eliminan,
enfrían las emociones. Crean una confusión sobre lo real que resulta moralmente
analgésica».
- Fuente original: Ante el dolor de los
demás (2003), Capítulo VII. Sentido ético: Sontag alerta de que
el consumo pasivo y la saturación mediática e hiperdigital de las
tragedias en el capitalismo actual actúan como un anestésico moral. Al
transformar el sufrimiento del otro en mero entretenimiento efímero, se
anula la responsabilidad civil de actuar y reflexionar.
6. Tzvetan
Todorov (1939–2017)
«La tentación de deshumanizar
al verdugo es tan peligrosa como su crimen, porque nos exime de comprender.
Comprender no significa justificarse: significa impedir que el horror se
repita».
- Fuente original: Frente al límite
(1991), Capítulo I. Sentido ético: Todorov sostiene que catalogar
los actos inmorales como "monstruosidades no humanas" es una vía
de ignorancia voluntaria. La única forma ética de blindar la democracia
consiste en asumir que la crueldad es una posibilidad humana y examinar de
manera implacable los contextos sociales e ideológicos que la activan.
>>




