Es obvio que Donald Trump se ha convertido en un personaje ridículo que, además, ha chocado frontalmente contra un importante grupo de sus propios generales. Trump, siendo ya un descontrolado espantajo para el mundo, está en un callejón sin salida y está desvariando sin parar, del modo más peligroso, amenazando con destruir totalmente a Irán.
Estas amenazas podrían quizás tomar forma real en el uso de bombas atómicas tácticas para intentar doblegar de esta forma al actual gobierno de Irán.
El mundo entero, en tal caso, debe estar preparado para salir a las calles: 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗿 𝗡𝗢 𝗔 𝗟𝗔 𝗚𝗨𝗘𝗥𝗥𝗔, sino también para exigir a sus respectivos gobiernos la interrupción total de relaciones diplomáticas, económicas y militares con un país que está siendo dirigido por un auténtico holocausta.
En el caso de que Trump use algún tipo de artilugios atómicos, la reacción COHERENTE de España tiene que ser (aparte de un retórico NO A LA GUERRA) la salida inmediata de la OTAN, el cierre de las bases y la denuncia ipso facto del tratado militar vigente España-EEUU.
