lunes, 31 de diciembre de 2012

Un vídeo (minimalista) sobre las armas atómicas.

En el nº 109 del boletín digital de la recomendable revista “Mientras Tanto” (http://www.mientrastanto.org/boletin-109/en-la-pantalla/las-2053-pruebas-nucleares-del-siglo-xx) se ha dado a conocer un explicativo vídeo sobre pruebas nucleares en el planeta entre 1945 y 1998, un período en que nuestros amados gobernantes de todos los signos ideológicos han practicado 2053 experimentos relacionados con la fabricación de armas atómicas…
Yo he tenido la paciencia de ver los 14 minutos 25 segundos que dura este nada divertido vídeo (minimalista pero muy sobrecogedor) que denuncia lo más radicalmente absurdo y peligroso de la humanidad: las armas de destrucción masiva.
Reflexionando sobre lo que el vídeo denuncia, concluyo dos cosas y hago dos preguntas:
1ª.- es muy necesario fortalecer el movimiento pacifista en Andalucía (con tres grandes bases operativas que tienen capacidad nuclear)
2ª.- es urgente que seamos capaces (y no sólo desde el movimiento pacifista) de poner en marcha una campaña que denuncie la locura del escudo antimisiles en la Base de Rota (así como la reconversión de ésta en usos no militares).
3ª.- la fabricación y uso amenazante de las armas de destrucción masiva, ¿no son actos terroristas de los estados que las poseen o de los que -como el estado español- llegan a acuerdos militares con ellos -Estados Unidos de Norteamerica, por ejemplo-?.
y 4ª.- ¿no debería dimitir, inmediatamente, un presidente de la Junta de Andalucía que ha querido engatusarnos a todos con el cebo de la creación de puestos de trabajo en la Bahía de Cádiz a cambio de aceptar el escudo antimisiles y la locura nuclear de Estados Unidos en Rota y el Mediterráneo?.
La absoluta falta de ética y la inmensa irresponsabilidad de los políticos que nos gobiernan no me sorprenden.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Más mentiras del Mº de Defensa sobre los gastos militares en tiempos de crisis.

Ojo al resumen de Europa Press, de ayer jueves 27/12/2012, sobre la declaraciones del Ministro de Defensa de España en el Congreso:



Sobre el gasto militar en "acciones exteriores" sabemos que el Ministro miente porque la mayor parte del presupuesto militar español está destinado actualmente a "intervenciones fuera de área".

¿O los cazabombarderos españoles que, en misiones de "reconocimiento previo", participaron en Libia para que después otros cazas bombardearan la zona están presupuestados en esas "acciones exteriores"?. NO; solo lo está el fuel que emplearon para hacer las pasadas...

¿O acaso el "buque de proyección estratégica" Juan Carlos I está considerado como un gasto en "acciones exteriores"?. NO, pero debería estarlo porque es un arma ofensiva claramente fabricada y concebida para acciones "fuera de área".

Y así un muy largo etc.

¿Las "acciones exteriores" solamente 766 millones de euros respecto a los alrededor de 20.000 millones de euros anuales del Ministerio de Defensa?. ¡¡Pero si hoy todas las Fuerzas Armadas Españolas están concebidas, programadas, financiadas y apoyadas políticamente por el PP y el PSOE para que se "proyecten en escenarios internacionales", al parecer, prioritarios "para nuestra seguridad".... como Afganistán¡¡.
Desvelar esta monumental mentira del Ministro en cuanto a los verdaderos gastos de España en operaciones militares en el exterior, tratando de hacernos creer que solamente son 766 millones, es importante por una razón: pone en evidencia que el Gobierno intenta desesperadamente engañar a la población acerca del papel de nuestras Fuerzas Armadas, que no es ya, ni de lejos, el que señala la Constitución Española (defender la integridad del territorio, repeler ataques, etc.), sino, de la mano de los países de la OTAN, apropiarse de los recursos, los mercados y los intereses geoestratégicos de esos "otros escenarios internacionales" a donde enviamos -cada vez con mayor asiduidad y en mayor cantidad- nuestras agresivas armas y nuestros 'humanitarios' generales.
Pero hoy ocultar el militarismo más descarnado no es fácil y la opinión pública está, a pesar de la crisis, o quizás gracias a ella, mucho más informada.
Y esto es lo que ya el Gobierno no logra ocultar (y la razón por la que se empeña en aparentar "transparencia" en el gasto militar): que su locura armamentista y belicista carece de sentido y es, en sí misma, un peligro social y un gravísimo atentado contra los Derechos Humanos en el mundo.

martes, 18 de diciembre de 2012

25 tesis sobre la violencia

Me han parecido llenas de sabiduría (aunque matizaría algunas de ellas) las 25 tesis sobre la violencia del psiquiatra y ensayista alemán Friedrich Hacker (1914-1989). Esas 25 tesis aparecen al inicio de su libro Agresión (nota 1), el cual fue publicado en Viena en 1971. Pero no por tener más de 40 años han perdido actualidad, pues la tendencia humana a la violencia no es, desgraciadamente, un tema pasado de moda, así como tampoco lo son la sagacidad, precisión y hondura de dichas tesis.


Pienso que la suma de esa tendencia (en parte natural y en parte cultural) de la violencia humana junto a la capacidad tecnológica de destrucción que hoy la Ciencia ha puesto a disposición de los estados, constituyen un panorama que no solamente nos alarma a todos por su peligrosidad real sino que, además, nos impele, desde la ética y la política, a la contestación social y a la construcción inmediata de alternativas.

La reflexión sobre la violencia es un tema central para el mundo de hoy. La opción por la Noviolencia requiere que profundicemos más y más sobre la violencia: qué es, cómo se expande, cómo se la manipula políticamente, cómo se desarrolla en cada período histórico, cómo se estructura, cómo se encauza o se modifica, etc. Marx dijo que la violencia es la partera de la Historia… aunque también podría convertirse, esto lo sabemos -sobradamente- desde la explosión de Hiroshima, en la enterradora de la Historia. Aceptarla, ya cándidamente, ya interesadamente, como algo “natural” (en el sentido de necesaria e inevitable) es la antesala del desastre, pues una aceptación acrítica de ella puede mover a la pasividad resignada ante los violentos (sobre todo ante aquellos que ostentan una inmensa capacidad de violencia).

La violencia es un tema extraordinariamente complejo que tiene raíces biológicas, culturales, económicas, políticas, históricas, éticas, espirituales, psicológicas, personales, colectivas, etc. Es un fenómeno de gran significación para la Humanidad hoy más que nunca porque, como he dicho, los grandes arsenales de destrucción masiva activos en el mundo representan una amenaza para toda la vida en el planeta de proporciones apocalípticas (por mucho que frases así no gusten a los espíritus acomodaticios y amigos del bueno, no hay que exagerar).

Las págs. 429-444 (un diálogo del autor con el filósofo alemán Herbert Marcuse) del mencionado libro pueden leerse aquí:


Quizás estas tesis puedan servir de texto para el debate en grupos, centros educativos, Jornadas, etc. Por eso las copio aquí.

(Nota 1: Véase Friedrich Hacker: Agresión, Ediciones Grijalbo, Barcelona, 1973, págs. 15-18: “Tesis sobre la violencia”)

TESIS SOBRE LA VIOLENCIA

1

La violencia es el problema cuya solución presenta ella misma.

2

Los problemas que sólo pueden resolverse con violencia deben ser planteados de nuevo.

3

La violencia pura y simple es la manifestación visible, desatada, <<libre>>, de la agresión. No toda agresión es violencia, pero toda violencia es agresión.

4

La violencia es contagiosa como el cólera; debe su virulencia a la apariencia de justificación, que la hace epidémica.

5

La violencia es también lo que se siente justificado como antiviolencia.

6

La violencia, prohibida como delito, es preceptuada, rebautizada y justificada como sanción.

7

La justificación produce y hace progresar lo que quiere negar y esconder: la propia violencia.

8

La violencia justificada induce a la imitación, tanto de la justificación como de la violencia.

9

La legitimación de la violencia se sirve de la trampa de las denominaciones; la propia violencia se describe y se siente como derecho natural, deber, defensa propia y servicio a objetivos superiores.

10

La negación y represión de la propia agresividad, proyectada sobre el enemigo, hace más verosímil lo que llamamos contrario a la violencia y lo que sentimos como lo contrario de la violencia.

11

La violencia es simple; las alternativas a la violencia son complejas.

12

La antítesis de la complejidad es la simplificación agresiva, no la simplicidad a secas. El precio de la simplificación es la violencia.

13

El enmascaramiento y el freno de la agresividad para dominar la violencia se convierten en causa y justificación de la violencia.

14

La ardiente explosión de la violencia es respecto a la fría acción planeada de la violencia como el síntoma respecto a la estrategia.

15

La estrategia puede originar y aprovechar los síntomas; en la aplicación estratégica de la violencia sistemática, la manipulación dispone de una expresión espontánea.

16

La razón es sólo una alternativa a la violencia cuando no se convierte en su justificadora y en su cómplice.

17

La educación violenta para la no violencia implica la habituación al método, no a la intención educativa, y eterniza así la violencia que quiere evitar.

18

La necesidad de la violencia, creada violentamente, se presenta como su condición natural.

19

Las excepciones a la prohibición de la violencia se convierten en reglas del uso de la violencia.

20

La renuncia total a la violencia, predicada o impuesta sólo a los demás, oculta la propia agresión y prepara el uso de la violencia mediante su justificación como no violencia.

21

Sólo los poseedores, y no los desposeídos, de la violencia pueden impedir la brutalización y la escalada de la violencia mediante la abstinencia y la limitación de la violencia.

22

La violencia es el secreto mensaje de los medios de comunicación; en sus modelos para resolver conflictos se estimula el uso justificado, anticipado e incluso preventivo de la violencia. El héroe no es menos brutal, sino que lo es con más éxito y, a menudo, con más rapidez.

23

Para legitimar la violencia suelen descartarse sus alternativas. No se debe recurrir al desprestigio, sino al abandono de modelos y rótulos; no a la exigencia, sino a la promoción de la tolerancia, dada la complejidad de toda estrategia realmente madura.

24

La violencia no tiene lenguaje; el que la entiende simplemente es un autómata mental y un analfabeto del sentimiento.

25

Se puede aprender de la violencia sin imitarla o sin inclinarse a ella.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Derecho Humano a vivir en Paz.


http://es.scribd.com/doc/114635386/Derechos-Humanos



Muchos factores ponen en peligro la Paz, es decir, la realización de los derechos humanos de todos y todas. Uno de ellos -el que preocupa más al movimiento pacifista- es la actual opción belicista y de rearme de los gobiernos, sobre todo (aunque no únicamente) la de aquellos que, agrupados bajo el paraguas atómico de la OTAN, aumentan cada día los gastos militares y continúan adelante con las operaciones tipo Irak, Libia o Afganistán.

Y aunque en estos momentos tengamos la vista y el compromiso puestos en situaciones muy cruentas como las de Siria o Gaza, denunciamos que en España este nuevo y preocupante belicismo se desarrolla a un ritmo vertiginoso: instalación de un escudo antimisiles en la Bahía de Cádiz, aumento exponencial de la producción y venta de armas, gigantesca deuda militar (unos 30.000 millones de euros), participación en las guerras de Oriente Medio lideradas por EE.UU., reforzamiento de las grandes bases militares de Andalucía, presupuesto militar que decrece poco y en muchísima menor proporción a la que lo hacen los de Educación y Sanidad, participación directa en una intervención militar en Malí, etc.




Las organizaciones que trabajan por la Paz y el Desarme no cesamos en la denuncia de peticiones absurdas y peligrosas  como la que han hecho en estos días tres almirantes de la Marina de Guerra de España pidiendo 240 millones de euros más para instalar en los buques de la Armada sofisticados sistemas de misiles como los que llevan los destructores norteamericanos (véase: http://www.abc.es/blogs/tierra-mar-aire/public/post/escudo-antimisiles-la-participacion-de-las-fragatas-espanolas-costaria-250-millones--14408.asp).

Pero, además de estas denuncias, y de actividades como las Marchas contra las Bases (con casi 30 ediciones), etc., quienes abordamos el cumplimiento de los derechos humanos desde la óptica de la Paz y el Desarme tenemos una apuesta ideológica principal: animar la construcción de una CULTURA DE PAZ, es decir, una nueva cultura planetaria donde el cuidado de la Madre Tierra, la satisfacción de las necesidades de todos los habitantes del planeta, la igualdad de la mujer, la abolición de todos los arsenales de destrucción masiva, la cooperación solidaria internacional, etc., sean los objetivos inmediatos y prioritarios. El movimiento por la Paz y el Desarme ha de animar a que muchos actores (de los ámbitos de la Ciencia y la Ética, la Educación y la Cultura, la Espiritualidad y la Sociedad, la Política y la Economía, etc.) trabajen juntos en la dirección de una nueva Cultura de Paz. Este es el camino para que el cumplimiento de los derechos humanos sea una realidad plena.

domingo, 18 de noviembre de 2012

La Noviolencia activa, opción personal y política

La Paz es un ideal humano difícil. En estos días asistimos, una vez más, a la puesta en marcha de operaciones militares de extraordinaria dureza –en general contra población civil indefensa– del gobierno de Israel hacia Palestina. Y ello a pesar de la gran presión internacional para que cesen esas actuaciones tipo “Operación Plomo fundido” (enero 2009), presiones que no han logrado aún que el gobierno de Israel, que detenta unas 100 ojivas atómicas, abandone su enloquecido comportamiento.

Aquí, la presencia de las grandes bases de Rota, Morón y Gibraltar, o el tránsito de submarinos y buques militares con enorme poder destructivo, son otro ejemplo de que la Paz, en todas partes, no es un objetivo fácilmente alcanzable. Las fábricas de armas en Andalucía (General Dinamics en Alcalá de Guadaíra, Navantia en la Bahía de Cádiz, Airbus Military en Sevilla, etc.), junto a la instalación del escudo antimisiles en la Base de Rota, hacen de nuestra comunidad autónoma un territorio fuertemente militarizado y preparado para que España, la OTAN y EE.UU continúen sus intervenciones humanitarias por todo el Mediterráneo y Oriente Medio.

España negocia la venta a Arabia Saudí de un total de 3.000 millones de euros en tanques y continúa así su senda de crecimiento exponencial de ventas de armas, situándose en uno de los primeros productores y vendedores de armamento en todo el mundo. Por otra parte, su abultada deuda militar, estimada en unos 30.000 millones de euros, junto a un tímido recorte del gasto militar (muchísimo menor que el que sufren los ámbitos de la Educación o la Sanidad) terminan de dibujar un sórdido panorama belicista por parte del estado español, es decir, por parte de los gobiernos del PSOE y el PP que en La Moncloa se han sucedido. El Movimiento por la Paz, sin embargo, no ha dejado en estos años de oponerse a esta línea belicosa de los distintos gobiernos de Aznar, Zapatero, etc., y ha mostrado en numerosas ocasiones su capacidad de resistir a esa tendencia armamentista gubernamental, además de exponer a la opinión pública sus alternativas a favor de la Paz, el Desarme y la Cooperación Internacional.

La Paz es un ideal humano difícil de alcanzar, ciertamente; y mucho más en estos tiempos donde la llamada crisis -en realidad, una ofensiva de ciertos poderes para imponer criterios económicos y políticos muy antisociales- azota con tanta violencia a la ciudadanía mediante políticas de austeridad dictadas por los mercados. La Noviolencia no es que esté de moda. Lo que está de moda es todo lo contrario: competitivismo, implantación de un orden social muy conservador, belicismo, ausencia de democracia real, golpe de estado económico, etc. En suma, quebrantamiento de la idea de los Derechos Humanos como guía de la convivencia social y su sustitución por el ordeno y mando de los poderes financieros y las  multinacionales.

En este contexto, quienes, como las organizaciones que componen la Red Antimilitarista y Noviolenta de Andalucía, tratan de poner en marcha iniciativas sociales y políticas concretas por la Paz y el Desarme no lo tienen fácil. Es por ello que me alegro de que en la provincia de Cádiz continúen surgiendo propuestas como la I Jornada de la Paz en el Campus Universitario de Jerez para el día 23 de noviembre, o el Máster en Cultura de Paz y Conflictos (UCA), etc. Porque lo cierto es que la Paz, como objetivo ético y político prioritario en el mundo de hoy, merece muchísima más atención de la que se le presta, ya que junto a la lucha por la Justicia y los DD.HH., o por el Medio Ambiente, o por la superación del patriarcado, etc., es, tal como se dice en el folleto anunciador de dicha Jornada, una auténtica necesidad.

Es verdad que la Paz tiene muchos aspectos y ángulos de abordaje: la transformación interior hacia una personalidad más equilibrada y rica, la puesta en marcha de todo un enfoque cultural alternativo, la acción política a favor del Desarme y la ausencia de guerras, la exigencia de que la Justicia acabe socavando las estructuras sociales violentas, etc. Todos estos ámbitos (ética, cultura, política, ciencia, espiritualidad, etc.) deben conectarse entre sí si se quiere avanzar hacia la Paz. Gandhi dio vida a esto al conectar ámbitos aparentemente alejados entre sí, el compromiso espiritual y el político:  Para contemplar cara a cara el Espíritu de la Verdad, uno debe ser capaz de amar la menor expresión de la creación como a uno mismo. Y un hombre que aspira a eso, no puede permanecer fuera de cualquier manifestación de la vida. Por ello, mi devoción a la verdad me llevó al campo de la política; y puedo afirmar sin el menor asomo de duda, y por supuesto con toda humildad, que aquellos que sostienen que la religión nada tiene que ver con la política, no conocen el significado de la religión” (Gandhi: Mis experiencias con la verdad). Para muchos de nosotros, lo que Gandhi –y otros más cercanos como Gonzalo Arias– expuso e hizo es un referente de enorme actualidad y utilidad para el mundo de hoy en los caminos concretos hacia la Paz. Por eso me permito terminar con una recomendación a la lectura de un pequeño libro sobre la Noviolencia activa que recoge muy bien las líneas directrices de su pensamiento aplicadas a la dura situación que vivimos en estos momentos: Noviolencia y transformación social, de Pere Ortega y Alejandro Pozo (ed. Icaria).

lunes, 12 de noviembre de 2012

Almas de destrucción masiva



En el mundo continúan existiendo decenas de miles de armas atómicas capaces de reventar el planeta en mil pedazos, como es sabido, varias veces. Puede verse al respecto el epígrafe 7 de este informe: http://www.sipri.org/yearbook/2012/files/SIPRIYB12SummaryES.pdf, donde se citan 19.000 bombas atómicas, aunque hay quienes calculan que podrían ser 22.000. Es decir, nuestro planeta es, por obra y gracia de ciertas almas de destrucción masiva (científicos, altos mandos militares, cúpulas políticas, fríos industriales, etc.), una especie de terrorista del sistema solar que lleva bajo el chaleco una colosal cantidad de TNT radiactiva. La gente, los pueblos, la civilización humana, la naturaleza, toda la vida sobre la faz del planeta, está en manos de unas cuantas almas de destrucción masiva.


Me pregunto si el presidente del sentido común, el sr. Mariano Rajoy, es o no un alma de destrucción masiva. Su afán, lo mismo que el del anterior presidente, sr. José Luis Rodríguez, de colocar en la Base de Rota un escudo antimisiles (un eufemismo para ocultar que se trata de un sistema de armas de ataque) indica claramente que admite y participa en la estrategia nuclear. Pero quizás, quién sabe, su alma no pretende nuestra destrucción masiva, sino solo la de quienes, en el lado de los posibles enemigos, un día se vean expuestos al incontestable poder atómico de nuestros aliados. Siendo así el problema -siendo otros los amenazados- no es un tema preocupante, ¿no?.

El pasado sábado día 10/11/12 se publicó un sorprendente artículo del exministro israelí de Asuntos Exteriores sr. Shlomo Ben Ami en la prensa nacional. El artículo (http://elpais.com/elpais/2012/11/05/opinion/1352137495_705368.html) se titula: “Cero armas nucleares, cero prejuicios” y consiste básicamente en una crítica a la campaña pacifista internacional Global Zero (http://www.globalzero.org/) al tiempo que en una defensa práctica de la posesión de armas nucleares por parte de Israel. Para este exministro laborista, Israel no es un caso de proliferación nuclear; Irán sí.


Shlomo Ben Ami dice en él que la exigencia de abolición total de las armas nucleares no es más que un “sueño de un mundo sin armas nucleares” y que el problema principal no son los grandes arsenales de EE.UU y Rusia sino el riesgo de la proliferación. Si la iniciativa Global Zero quiere credibilidad y legitimidad entonces, dice Shlomo, ha de  concentrarse en la amenaza que supone la multiplicación de estados nuclearizados”. El autor también dice, es cierto, que “Israel debe entender que su estrategia nuclear no es sostenible”, pero pone un significativo ejemplo: mientras no se solucione el problema de Cachemira, India y Pakistán no accederán a desnuclearizarse militarmente… aunque todavía no haya países árabes con poder atómico que, en este sentido, rivalicen con Israel.


Expone Shlomo Ben Ami en dicho artículo que la mayoría de quienes poseen armas nucleares lo hacen para contrarrestar así la superioridad del poder militar convencional de sus enemigos y da a entender muy claramente, a modo de justificación, que este es también el caso de Israel y su arsenal atómico. Y termina añadiendo que la pretensión árabe del desarme nuclear de Israel es equivocada si no acepta previamente un determinado “concepto de seguridad amplio de la región”, aunque no hace ni una referencia a qué clase de paz querría él para alentar a su nación a desnuclearizarse, con lo que su artículo queda muy cojo.

Me ha alarmado este artículo por una razón principal: porque creo que su autor está convencido –como posición de fondo– de que la posesión de armas nucleares por parte de Israel es lo que hasta ahora ha frenado una conflagración generalizada en la zona. Pero a mí me parece que esta creencia en la supuesta eficacia de la llamada “disuasión nuclear” es, en sí misma, una gravísima dificultad para alcanzar la paz. Tratar de colocar la pelota de la responsabilidad de la desnuclearización de la región en el tejado de los países árabes en vez de en el suyo propio, ¿no es una peligrosa pérdida de tiempo?. Por otra parte, ¿ni una palabra en ese artículo sobre la cuestión palestina que no sea la indirecta comparación de las justas causas de un pueblo, que sufre hasta límites indecibles, con el comportamiento militar de Hizbolá?. En suma, ¿qué es lo que quiere justificar Shlomo Ben Ami con eso de los ataques misilísticos a gran escala por parte de Hizbolá?, ¿cosas como que es comprensible que Israel posea ese arsenal atómico en legítima defensa ante, según él cita también, el uso de armas químicas en la región?.

Creo que este artículo sobre las armas nucleares en Oriente Medio tiene una gran significación. Porque bajo su pose supuestamente progresista (la que se fomenta desde El País) se esconde una peligrosa convicción –como he dicho– en la eficacia política de estas armas y porque, a la vez, se muestra comprensivo, por omisión, con un posible ataque militar occidental a las instalaciones nucleares iraníes.

Por mi parte, opino que la existencia de Israel depende, precisamente, del desarme nuclear al que ha de proceder por la vía más radicalmente urgente, del mismo modo que la comunidad internacional está en su derecho de presionar (no por la vía militar) a Irán y a otros países para que no se den más casos de “proliferación nuclear” (aunque este sea un concepto más que discutible).

 El escrito de Shlomo Ben Ami, dirigido a los países árabes, suena a o hacéis lo que Israel disponga en la zona o no desmantelaremos nuestro arsenal nuclear... Porque Israel tiene derecho a la existencia, sí, pero sobran algunas almas de destrucción masiva en la cúpula del Likud (en lo que el autor del artículo podría quizás estar de acuerdo) tanto como esa extraña paz fundada en la eficacia diplomática de las armas atómicas. Tampoco el título del artículo puede ser más desafortunado porque ¿es un prejuicio antijudío considerar que la posesión de ese arsenal no garantiza ni la existencia del estado de Israel ni la consecución de paz en la zona?; ¿es un prejuicio considerar que esas armas constituyen una permanente amenaza de guerra contra los pueblos vecinos y que, en consecuencia, son una losa sobre toda paz posible?, ¿es un prejuicio advertir que será el “realismo atómico” quien podría traer sobre Oriente Medio un inmenso desastre humano?.

Shlomo Ben Ami no suscribe la mentalidad belicista del partido actualmente en el gobierno de Israel, pero su objetivo sigue siendo claro: “obtener el apoyo internacional que tanto Israel como Estados Unidos necesitan para enfrentar a Irán” (http://www.project-syndicate.org/commentary/ahmedinejad-nuclear-enrichment-air-strikes-war-by-shlomo-ben-ami/spanish)


 Por su parte, España no es ajena, por supuesto, a la concepción de la diplomacia europeísta que con la mano izquierda habla de derechos humanos y con la mano derecha opera con grandes arsenales atómicos gestionados por la OTAN. No hay más que leer lo que aquí copio y pego (sacado de una página de nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores:  http://www.maec.es/es/MenuPpal/Asuntos/Desarmeynoproliferacion/Paginas/Desarme.aspx)


… la no proliferación persigue que ningún país aumente su capacidad armamentística, es decir, que se mantengan tanto cuantitativa como cualitativamente los arsenales que ya existen. … La no proliferación representa un “equilibrio” pactado en el que los países de los que se trate posean una capacidad suficiente de autodefensa para la seguridad nacional y se logren la paz y estabilidad internacionales.


Entonces, es obvio que “no proliferación nuclear” no significa que no haya más armas nucleares en el mundo o que, por ejemplo, España no las use mediante testaferros (es decir, mediante tratados de cooperación militar con países poderosos que sí las detentan), sino que no las posean quienes no interesa que las posean. O, dicho de otro modo, la “no proliferación nuclear” es un régimen de cosas impuesto -por la fuerza- por los poseedores de los grandes arsenales y, además, un régimen sostenido con una sola y engañosa idea clave (que Shlomo Ben Ami comparte): o la humanidad acepta las armas nucleares que ya tienen China, Inglaterra, Francia, EE.UU., Rusia o que se prepare para la destrucción causada por la fabricación y posible uso de armas nucleares por parte de los estados fallidos o desobedientes

Pero esto, ¿no es una forma perversa y peligrosa de seguir adelante con el juego de la amenaza atómica haciéndonos tragar ese falso dilema como situación estática inapelable de la realidad nuclear militar en el mundo de hoy?. La respuesta es sí y la conclusión esta: el estado de guerra permanente en el que vivimos tiene una lógica interna que lo sostiene y dirige, a saber, la lógica de las almas de destrucción masiva.

Termino esta breve reflexión señalando algo muy relevante que todos conocen pero que se comenta demasiado poco: el llamado “Consejo de Seguridad” de la Organización de las Naciones Unidas (cuyo objetivo primero debería ser la paz entre las naciones) está compuesto actualmente por China (con 240 ojivas nucleares), Reino Unido (con 225 ojivas nucleares), Francia (con 300 ojivas nucleares), Rusia (con 10.000 ojivas nucleares) y EE.UU (con 8.000 ojivas nucleares) (fuente: Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz).

martes, 6 de noviembre de 2012

¿Seguro que llueve lo mismo para justos y pecadores?

Yo no estaría tan seguro de esa frase de la Biblia (del Evangelio de San Mateo, me parece). Lo digo porque, ante los ojos del Dios cristiano, todos (ricos y pobres) merecemos que el sol nos alumbre y caliente, todos merecemos que la lluvia nos dé de beber y riegue todos los campos, pero, divinas intenciones aparte, ¿cómo resignarse a que las inundaciones se ceben siempre sobre los más pobres y una espléndida lluvia de millones (procedente de los recursos públicos) caiga sobre los campos de los ricos que son cada vez más ricos?. Cuánto esfuerzo de la izquierda, de los trabajadores, de la ciudadanía en general, para construir una Cultura europea internacionalista, de los pueblos, de la igualdad de derechos y oportunidades, de la justicia social, de las libertades auténticas que generan los lazos de solidaridad humana frente a las tiranías, de la democracia real ya, para que ahora nos encontremos mandoneados por unos cuantos millonarios codiciosos e irresponsables que pretenden quebrarnos el espinazo y la dignidad.

Los justos padecen lo indecible y los pecadores hacen el agosto… Así que, en suma, no creo que llueva igual para justos que para pecadores. Preguntaré a mis amigos católicos a ver qué quiere decir una frase tan llena de ecuanimidad teológica pero, a la vez, tan exasperante desde el punto de vista de la justicia humana. No violencia. No matar. Bajo ningún concepto. Estoy totalmente de acuerdo, pero ¿qué hacer con quienes favorecen la muerte y la desesperanza al amparo de leyes tan injustas?, ¿qué hacer cuando quienes planean y ejecutan todo un sistema de injusticias se ceban impunemente sobre los trabajadores, sobre los más humildes, etc.?. Me acuerdo ahora de una canción de Violeta Parra en la que ella se preguntaba: Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma que están degollando a sus palomas…

Cuando las cosas van tan mal porque los gobernantes se aplican, con tanta frialdad cómplice, a ejecutar órdenes sistémicas cabalmente antisociales que recortan los derechos sociales y dan la espalda a las necesidades básicas de la inmensa mayoría, hay que activar la conciencia ética, política, desde posiciones muy críticas, para que los poderosos adviertan que no pueden seguir por ahí. La Huelga General del 14 de noviembre debe servir para hacer oír todo esto al gobierno. Pero ya no sólo, por citar algunos ejemplos, para exigir convenios mejores, o condiciones de despido laboral menos dolorosas, o la dación en pago, que también, sino para cambiar el sistema y poner en marcha otro mundo mejor posible donde el derecho al trabajo, o a tener una vivienda, o atención médica, etc., no sean mercancías en manos de unos cuantos cuatreros sin alma.