¿Cabe
alguna duda de que las fuerzas armadas y las políticas de Defensa y Exterior
son una expresión directa de un sistema político y económico capitalista
depredador que busca expandirse para seguir manteniendo su poder y statu quo en
el mundo?. Todos sabemos ya, sobradamente, que la “misión” de los ejércitos no
es la defensa (https://www.defensa.gob.es/misiones/en_exterior/),
sino “los intereses nacionales”; unos intereses que lo mismo están en el
Ártico, que en Irak (hasta hace muy poco), que en el Índico, que en el Golfo de
Guinea, que frente a las costas israelíes (https://www.heraldo.es/noticias/nacional/2026/03/05/asi-es-fragata-cristobal-colon-espana-chipre-guerra-iran-1899662.html),
que (no lo olvidemos) acompañando a los portaviones yankis en medio del
Golfo Pérsico (https://www.elmundo.es/espana/2019/05/13/5cd9e1affc6c831b318b470b.html)
Es
decir, las fuerzas armadas occidentales son una mera extensión, obediente, de
los intereses político-económicos de una coalición de estados (en nuestro caso
la UE) cuyos “intereses nacionales” abarcan grandes zonas geopolíticas,
normalmente coindiciendo estas zonas con espacios donde se hallan fuentes de
energía, minerales, rutas comerciales, etc. Los ejércitos han pasado de
defender a la patria a ser una mera herramienta de extorsión de otras naciones
para obligarlas a trasvasar sus riquezas a Occidente. En definitiva: el viejo
colonialismo del XIX y XX llevado al descaro intervencionista que, cada día en
cada telediario, estamos viendo en tantos “frentes”. Incluso el concepto de “patria”
ha quedado obsoleto; los militares ya no lo emplean.
Así
que nos encontramos, claro, con que la fuerza militar ha pasado de ser
propiedad y expresión del estado o del pueblo o de la sociedad a ser una mera
extensión del muy poderoso entramado de la industria militar internacional: “El
apoyo logístico en las Fuerzas Armadas debe avanzar hacia modelos más
integrados, digitales y resilientes en el que resulta fundamental la
coordinación con la industria de defensa. Es una de las conclusiones del II
Foro Almirante Bonifaz organizado por la multinacional Ghenova en Sevilla
al que han acudido altos representantes militares, instituciones públicas y
empresas del sector” (https://www.elconciso.es/empresas/ghenova-apoyo-logistico-fuerzas-armadas-industria-foro-almirante-bonifaz_0_2006571058.html)
Con
oficinas en España (la central en Sevilla), Estados Unidos, Reino Unido,
Australia, Corea del Sur y recientemente Arabia Saudí, Ghenova (https://www.indragroup.com/es/noticias/indra-group-firma-un-acuerdo-con-ghenova-para-sumar-sus-capacidades-de-ingenieria-en-proyectos-complejos-a-los-programas-de-modernizacion-de-defensa)
resulta que esa empresa se ha ocupado y ocupa de ofrecer a una dictadura cmo
Arabia Saudí TODO en materia militar:
<<Programa
Avante 2200 (Al-Jubail): Ghenova ha sido una pieza
fundamental en el diseño y desarrollo de las corbetas construidas por Navantia para la Real Marina Saudí.
Se encargó de la ingeniería básica, de detalle y del apoyo logístico integrado
(ILS) para estos buques. / Logística y Defensa: A través de su
reciente acuerdo con Indra Group (marzo de 2026), se prevé que
Ghenova refuerce su papel en programas internacionales de modernización de
defensa que podrían tener impacto en sus operaciones en el Golfo Pérsico.
Alianza Estratégica en Arabia Saudí: En febrero de 2024, Ghenova firmó un acuerdo con el grupo saudí AlSuwaiket durante la World Defense Show en Riad. Esta sociedad se ratificó definitivamente en octubre de 2024 con la constitución de una empresa conjunta con sede en Al Khobar. Sectores clave: Defensa, naval, energía (renovables y petróleo/gas), digitalización y ciberseguridad. Objetivo: Adaptar su ingeniería a los estándares de la Saudi Vision 2030, el plan de transformación económica del Reino. Navantia: Ghenova es un colaborador histórico de Navantia en el diseño de buques militares, como las corbetas Avante 2200 para Arabia Saudí. La tecnología naval de defensa es un área de alto interés en todo el corredor de Oriente Medio>>.
CONCLUSIÓN:
viendo esta exquisita fluidez entre los intereses privados de las empresas de
armas (VENDER beneficiándose del apoyo que el gobierno ofrece mediante compras
directas o financiación de proyectos o contactos con “países amigos”) y las
fuerzas armadas convertidas en meros eslabones de una cadena multinacional de
hacer dinero para bolsillos privados, podemos deducir que los ejércitos ya no
obedecen a ninguna patria, sino a las industrias privadas de armas de guerra (a
su vez controladas por fondos de inversión, capitales privados, Pentágono,
banca internacional, lobbys belicistas, etc.)
EN
SUMA: una situación totalmente antidemocrática donde la voluntad ciudadana (“NO
A LA GUERRA” tantas veces expresado) es una pura quimera y la Guerra es la Paz
y la Paz es la guerra.
https://www.defensa.com/espana/ghenova-impulsa-segundo-foro-almirante-bonifaz-centrado-retos
