lunes, 6 de julio de 2026

El "diOscurso" de “Juanma”...


   “Diálogo, moderación y sentido común”... “Juanma” lleva años empleando el diOscurso político más contrario al diálogo que quepa imaginar: el que no me vote es un extremista, un radical antiandaluz, un rojo exaltado, un demente político, uno que solamente quiere hacer el mal. “Juanma” ha repetido robóticamente, millones de veces: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (San Juan 14:6-17) [Nota: aquí el Padre del citado versículo es, claro, el misterio divino Aznar/Abascal].

Salvando las distancias y los contextos, semejante diOscurso lo practica, sin que pase nada, de forma permanente, también con un surrealismo orwelliano desatado, este actual rey (y el anterior), sin que se le cosque un pelito al Borbonato: vosotros sois todos, a la derecha y a la izquierda, unos eternos guerracivilistas; sin mí os devoraríais unos a otros; soy más necesario que el agua que bebéis y el aire que respiráis… Y no se inmuta tras repetir millones de veces: yo soy la única garantía de convivencia y vosotros sois la guerra en potencia. Y este es el nada prudente diOscurso de fondo que, de momento, está permitiendo la ostentación de la jefatura del estado a Felipe VI.

Es decir, y volviendo a Andalucía, ungido de una especie de suave mística españolista-aznariana, “Juanma” repite sonrientemente y sin cansarse eso de “Yo soy el camino…”, o sea que él es el ÚNICO camino hacia el Bien más celeste; y que cualquier cosa o ente o rojo carnívoro que le contraríe por la izquierda es el Mal, la debacle segura y el fin de los tiempos.

Los que somos viejos identificamos rápidamente ese diOscurso sonriente (accedo al poder democráticamente, pero a continuación le vuelvo la espalda a lo público y se lo doy TODO a los intereses económicos que no se han presentado a las elecciones) con el caudillismo del pasado. Sabemos que ese afán por centralizar todo el poder es, incluso con procesos electorales de por medio, una cierta modalidad de “totalitarismo”, una clase de detentación autoritaria del poder político (sujeto totalmente a ciertos dictados económicos)  donde quien opine lo contrario ya no es solamente “oposición”, sino “disidencia”. La derecha quiere aparentar “libertad”, pero queda al descubierto por el estilo bananero de Ayuso y por la privatizadora sonrisita de “Juanma”. El objetivo declarado y en marcha: DESMANTELAR LO PÚBLICO A TODA VELOCIDAD, empobreciendo a la población y dinamitando las raíces propias de la Cultura de Andalucía (que nada tienen que ver ni con la xenofobia, ni con el armamentismo, ni con el enriquecimiento de los ya ricos, ni con la destrucción del Medio Ambiente: Guadalquivir, Doñana… etc.) https://www.ecologistasenaccion.org/372651/involucion-total-y-desproteccion-ambiental-en-andalucia/

Pero a lo que vamos: a pesar de este diOscurso claramente autoritario y agriamente privatizador de los seguidores territoriales de Aznar (la libertad de unas cañas y el que pueda hacer que haga), sigue y sigue y sigue “Juanma” repitiendo más y más y más eso del “diálogo”, la “moderación”, la “estabilidad” y el “sentido común”. En definitiva: “Juanma” destroza (según una considerable cantidad de andaluces y andaluzas) el medio ambiente, el acceso a la vivienda, la sanidad, el empleo digno, la dependencia, los derechos de la juventud, la educación pública… pero santifica ahora la “prioridad nacional” de Vox (es decir, la inmoderación absoluta), concediendo la mayor relevancia política y administrativa a Gavira, nada dialogante y nada moderado vocero de Abascal.

Termino ya: “diálogo”, “moderación” y “sentido común” de “Juanma” (“yo soy el camino, la verdad y la vida…”) pero pactando y dándoselo todo a quien ya ha dado la espalda al símbolo identitario que Blas Infante representa para Andalucía (https://www.vozpopuli.com/espana/andalucia/vox-planta-a-moreno-en-el-homenaje-a-blas-infante-del-parlamento-andaluz.html).

Sí, “Juanma”, todos y todas debemos ser partidarios SIEMPRE del diálogo, pero no de un diálogo falsuno y amañado, que introduce una cachiporra (pacto PP-Vox) en cuanto se pone en duda la supuesta “moderación y el sentido común” del que quiere detentar el poder a toda costa, con una engañosa sonrisa y el desmantelamiento de lo público. Con este diOscurso que DESMANTELA LO PÚBLICO, haciendo polvo la democracia, no. Así el "diálogo" será muy difícil.