Sorprende el nivel de violencia extrema que revela el contenido de este vídeo publicado por el excelente canal Spanish Revolution (https://www.facebook.com/SpanishRevolution/videos/epstein-el-poder-del-mal/833920359681143/)
“𝗘𝗟 𝗕𝗢𝗧𝗜́𝗡 𝗗𝗘 𝗚𝗨𝗘𝗥𝗥𝗔 𝗖𝗢𝗠𝗢 𝗡𝗘𝗚𝗢𝗖𝗜𝗢. Los documentos revelan que antiguos agentes del MI6 británico y del Mossad israelí mostraron su disposición a colaborar en la identificación y recuperación de esos activos [de Libia]. No hablamos de rumores ni de insinuaciones vagas, sino de referencias explícitas a MI6 y Mossad como redes de apoyo. El capitalismo financiero y los aparatos de inteligencia aparecían alineados alrededor de una misma mesa” ("Epstein y el saqueo planificado de Libia: el capitalismo depredador al descubierto", en https://spanishrevolution.net/?s=epstein
Las élites, buscando distraerse con su propio instinto criminal, se pasean tan tranquilamente por lo más hediondo y radicalmente miserable de lo humano, pagando unos dólares por los “servicios” recibidos y a otra cosa…. bajo la manga de la inteligencia militar de Israel (https://www.resumenlatinoamericano.org/2026/02/02/estados-unidos-los-archivos-de-epstein-muestran-que-jeffrey-epstein-trabajo-con-el-mossad-de-israel/
No son prácticas pervertidas que se refieran solamente a la degradación personal de determinados seres humanos sin alma, sino que 𝗲𝘀𝗮𝘀 𝗽𝗿𝗮́𝗰𝘁𝗶𝗰𝗮𝘀 𝗲𝘀𝘁𝗮́𝗻 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗮𝗴𝗼𝗻𝗶𝘇𝗮𝗱𝗮𝘀 𝗽𝗼𝗿 𝗮𝗹𝗴𝘂𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗴𝗼𝗯𝗲𝗿𝗻𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝘆 𝗳𝗶𝗴𝘂𝗿𝗮𝘀 𝗺𝗮́𝘀 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿𝗼𝘀𝗮𝘀 𝗼 𝗶𝗻𝗳𝗹𝘂𝘆𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗼𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗱𝗲𝗺𝗼𝗰𝗿𝗮́𝘁𝗶𝗰𝗮𝘀… lo que, obviamente, convierte a estas orgías en una cuestión más grave si cabe.
Naturalmente, a la depravación de individuos con mucho poder político o económico se le puede sacar punta militar… es decir: esa perversión insaciable puede ser convertida, mediante chantaje, en arma de guerra por los servicios de inteligencia de algunos países enfangados en innumerables crímenes (es lo que viene a señalar el vídeo). Que a esos niveles, la corrupción más brutal imaginable sea así exactamente como el vídeo la describe no extraña ni un milímetro (vistas las cosas que hemos visto en estos dos últimos años).
Me pregunto cuándo tomaremos, frente a estas élites, la senda del decrecimiento y un modelo de sociedad completamente diferente a este capitalismo degenerado y biocida que está cavando, a toda velocidad, nuestra fosa.
