domingo, 23 de noviembre de 2014

Pepe Beúnza hace memoria y sigue proponiendo la Noviolencia.

A Pepe Beúnza le conocemos todos y todas por su lucha en favor de la Paz y por su apuesta por la Noviolencia:



Pueden conocerse su trayectoria y opiniones a través de diversos vídeos y libros:


LA UTOPÍA INSUMISA DE PEPE BEUNZA174 páginas
Una objeción subversiva durante el franquismoISBN: 978-84-88455-08-6
Pedro Oliver Olmo10,00 €
Virus

El valenciano Pepe Beunza con su negativa pública a realizar el servicio militar, en 1971, en plena dictadura, se convierte en el primer objetor político al ejército en el Estado español. Su acto de desobediencia civil, preparado meticulosamente, cuenta con una amplia campaña de apoyo que trasciende las fronteras del Estado; y sentaría las bases de un incipiente movimiento antimilitarista que daría lugar, con el tiempo, a un potente y exitoso movimiento de insumisión.



La societat noviolenta. Converses amb Pepe BeunzaPDFImprimirE-mail
Escrito por Pere Ortega   
llibre Pere-Beunza Icaria 2012

La societat noviolenta. Converses amb Pepe Beunza.
Publicado por el ICIP la colección HERRAMIENTAS de Paz, Seguridad y Justicia, en la editorial Icaria, Barcelona, 2012
Este libro es fruto del diálogo entre Pere Ortega y Pepe Beunza, primer objetor al servicio militar obligatorio por motivos ideológicos el año 1971.
Autor: Pere Ortega (Coordinador del Centro Delàs de estudios para la paz)
Lengua: catalán


Pero, aunque conocemos lo que ha hecho y dicho Pepe Beúnza durante mucho tiempo, defendiendo el derecho a la Paz, practicando la Noviolencia y la desobediencia civil, hablando a otros sobre la urgencia y la necesidad de buscar modelos no armados de Defensa, etc., me parece interesante que nos detengamos en leer, lentamente, sintiendo el fondo ético que da origen a sus reflexiones, un texto suyo, reciente, donde él recuerda lo vivido y donde alienta a seguir trabajando por ideas ética y políticamente tan sencillas como viables, a saber, que es posible una defensa alternativa noviolenta y que es posible superar el peligroso mito de que los ejércitos defienden la paz.

Le he pedido permiso a Pepe Beúnza para publicar esta reflexión suya (ya publicada en una revista catalana) y me ha contestado literalmente: "Por supuesto. Yo escribo muy poco y lo hago para que tenga  toda la difusión posible. Además como todos mis escritos,  se puede retocar, añadir. quitar o mejorar. Así que no tienes ningún problema. Salió publicada en catalán en Septiembre  en la revista ciutats constructores de pau (ciudades constructoras de paz) pag. 24 editada por el Ayuntamiento de Sant Boi del Llobregat y es un número monográfico con motivo de unas jornadas. Solo se publicó la mitad pues era muy extenso. Así que tienes la primicia del artículo completo. Y no tiene ningún problema de difusión y copia. Yo lo enviaré a los amigos pues puede servir para recordar en las charlas sobre la historia de la objecion-insumision. Puedes ver la web https://ciutatsconstructoresdepau.wordpress.com/"

El talante alegre, sencillo, apasionado, esperanzador, luchador, honesto, directo, lleno de energía y humildad de Pepe Beúnza conecta directamente, de una manera natural, con el espíritu de compromiso y entrega de la Noviolencia. Y ese es el diáfano espíritu que respira cada línea de este texto que ahora aquí se da a conocer en su versión completa, con su permiso.

Su mensaje es, aunque humilde, muy antiguo y muy poderoso: no matarás. 


LA OBJECION DE CONCIENCIA

La persona que dice no a lo que considera una obligación injusta, lo hace públicamente y acepta las consecuencias,  desarrolla una fuerza más poderosa que un estado, un dictador o una ley. Así entiendo yo la objeción de conciencia.

Siempre se paga un precio, a veces pequeño, pero según en qué circunstancias, puede significar la libertad o la vida. En este caso el efecto dominó puede ser tan importante que consiga que las leyes injustas desaparezcan o los tiranos caigan. No siempre se gana pero la dignidad personal y el ejemplo quedan tan evidentes, que algo cambiará aunque se tarde  tiempo.

Es difícil teorizar sobre la objeción de conciencia pues en principio  es una decisión personal arriesgada,  y hay tantas objeciones como objetores. Es por  eso que escribo sobre la que mejor conozco que es la objeción al servicio militar obligatorio. Si  la objeción se convierte en colectiva, la acción  se politiza y el tiempo de cambio se acelera.

MOTIVOS PARA RECORDAR

En el Estado Español la campaña de objeción a la mili duró treinta largos y duros años (1971-2001) pero creo que valió la pena  y es necesario explicarla por tres motivos.

El primero es que la razón  por la que muchos objetamos, sigue siendo actual. Ningún ejército nos puede defender de un ataque con armas atómicas biológicas o químicas y seguimos gastando miles de millones de euros en ejércitos para beneficio del negocio de la guerra. Con la cuarta parte de lo que el mundo gasta en armas se podría eliminar el hambre, dar salud y cultura a todos, agua potable y dignidad, pero despilfarramos en armas que en el mejor de los casos serán para chatarra y en el peor para construir nuestra propia tumba.

Nos hemos vuelto locos, unos un poquito por no defender la vida con más fuerza y otros que son  los que mandan, totalmente. Hay acumuladas en el mundo armas atómicas para destruirlo quince veces. ¿Donde está la cordura?

Cualquier niño que venga a este mundo en vez de recibir, como sería lógico, comida, amor, refugio, cultura y todo lo que hace la vida humana, recibe quince condenas a muerte, esperando a que un loco empiece a apretar unos botones.

Pero la fuerza de la vida y el amor ganan y por eso aun estamos vivos.

El segundo motivo es que fue una campaña noviolenta que salió bastante bien (en las luchas sociales nunca se gana del todo). Cuando estaba solo y perdido en la cárcel de Valencia, ni en los momentos más optimistas, podría haber soñado que en treinta años acabaríamos con la mili con un balance tan espectacular: casi un millón de objetores, treinta mil insumisos dispuestos a ir a la cárcel y unos mil años de cárcel cumplidos. La campaña se convirtió en una magnífica escuela de cambio social para los que participamos y de la que se puede aprender mucho. Las victorias animan y ayudan a seguir.

El tercero es que no hay conquistas para siempre. Lo estamos viendo ahora. Con la excusa de la crisis-estafa estamos perdiendo a pasos de gigante, derechos laborales, de salud,  educación etc. que creíamos asegurados.

Si no seguimos luchando contra el militarismo y por el desarme, cualquier día desaparecerá este bonito planeta que llamamos tierra y que hemos convertido en un polvorín.

ETAPAS DE LA CAMPAÑA

Para investigar y conocer la campaña de objeción habría que dividirla en cuatro etapas. Objeciones individuales (1971-75), objeciones en grupo y servicios civiles (1975-84), insumisión (1984-96), insumisión en los cuarteles (1997-2002). Estos datos son del libro "En legítima desobediencia, tres décadas de objeción, insumisión y antimilitarismo" de Editorial Traficantes de Sueños. Libro a todas luces imprescindible para poder entender cómo fue posible tanta heroicidad insumisa.

En 1970 había en las cárceles españolas unos 150 testigos de Jehová por  no querer hacer la mili, declarándose objetores. Fuimos a hablar con ellos para organizar una campaña de denuncia pero nos dijeron que no porque  esperaban el Armagedón (fin del mundo) que estaba próximo y que ellos no hacían política. Con gran pesar vimos que no podíamos contar con los testigos y que nuestra campaña debía ser diferente. Entonces decidí que sería objetor noviolento.

Yo vivía en Valencia y estudiaba ingeniería agrícola en la universidad. El movimiento antifranquista era muy activo y me incorporé a las  actividades del sindicato democrático de estudiantes. La policía me detuvo un par de veces así que adquirí  una cierta experiencia en la lucha por los derechos humanos.

En verano viajaba en auto-stop a Francia para trabajar y respirar libertad. En uno de esos viajes conocí la comunidad del Arca, fundada por Lanza del Vasto que era discípulo de Gandhi. Allí aprendí muchas cosas totalmente desconocidas en nuestra reprimida sociedad, entre ellas la objeción de conciencia.

En el código de justicia militar no existía el delito de objeción  pues para un militar franquista era impensable que alguien rechazara el "gran honor" de ser soldado. A los objetores se les condenaba por desobediencia al no querer vestir el uniforme y una vez cumplida la condena se les llevaba de nuevo al cuartel para hacer la mili y se les volvía a condenar por desobediencia reincidente hasta que cansados de ellos, después de diez o quince años de cárcel se les enviaba a casa.

Me preparé lo mejor que supe y en enero de 1971 me declaro objetor de conciencia noviolento y me meten en el calabozo del cuartel del pueblo de Marines en Valencia.
En ese momento empieza una campaña de apoyo internacional, coordinada por Gonzalo Arias,  que habíamos preparado viajando por toda Europa con los Amigos del Arca,  la Internacional de Resistentes a la Guerra (WRI) y el Movimiento Internacional de la Reconciliación (MIR). De esa manera se da a conocer un problema que estaba totalmente escondido entre la cantidad de derechos humanos que pisoteaba el franquismo.

El gobierno influido por la presión internacional y las campañas de apoyo promulgó una ley  por la que se condenaba a los objetores a una sola pena de tres años de cárcel. A mí me condenaron en dos consejos de guerra y después de dos años de cárcel y quince meses en un batallón disciplinario en el Sahara me enviaron a casa.

En ese tiempo surgieron otros objetores noviolentos, Jordi Agulló, Joan Guzman, Víctor Boj, Rafa Rodrigo y suponemos que algunos otros pero como lo hacían de manera individual solo sabemos de los que se coordinaron con la campaña.

Pese a la represión del gobierno se hicieron numerosos actos de protesta y denuncia. No solo en el extranjero donde los grupos de objetores asumieron nuestra lucha con gran simpatía y solidaridad sino también aquí. Recogidas de firmas, ayunos, manifestaciones, encartelados, pintadas etc.etc.

Después de varios años nos dimos cuenta de que era necesario amplificar y fortalecer la objeción y para eso decidimos organizar un grupo de objetores. Es importante explicar que la mili tenía aceptación popular. Los padres decían a los hijos que en la mili los harían hombres y la foto del hijo jurando bandera ocupaba un lugar destacado del comedor de las casas. Por eso, para que se pudiera entender lo que significaba nuestra objeción y el célebre, siempre actual y poco repetido "Gastos militares para gastos sociales", nos fuimos a vivir a Can Serra, un barrio de Hospitalet (Barcelona) con muchas carencias sociales pero de gente luchadora.

 Allí organizamos una guardería y un centro social para la gente mayor. A los amigos de más confianza les explicábamos, que hacíamos aquellos trabajos en vez de ir a la mili para que entendieran la objeción como algo positivo. Después de varios meses, cuando en el barrio ya se nos conocía, en navidad de 1975 los objetores de Can Serra hicieron un manifiesto público negándose a ir a la mili, informando de  lo que hacían en  el bario y el porqué. Fueron detenidos y llevados al penal militar de Figueres, pero la semilla estaba echada. Se incorporaron más jóvenes y se organizaron servicios civiles en diferentes ciudades. La objeción se extendía como gota de aceite y las campañas de apoyo a los objetores presos eran de una gran imaginación y eficacia. También eran otros tiempos. Franco había muerto en Noviembre del 75 y llegaban vientos de libertad.

Vino la Amnistía, volvieron a detener a más objetores y a ponerlos en libertad hasta que por un decreto se dejó de perseguir a los objetores  situándolos en una especie de limbo jurídico de incorporación aplazada. Esto permitió un gran crecimiento de la objeción. Eran tiempos de mucha esperanza pero difíciles. La libertad se conquistaba día a día. En Valencia, con  el grupo de objeción organizamos una librería inspirándonos en la barcelonesa L'Arc de Santa María, para vender libros pacifistas difíciles de encontrar y también como centro de reunión y coordinación. Reunimos el poco dinero que teníamos y pusimos mucha ilusión y trabajo. Se llamaba Agre-Dolç y era una librería pequeña pero muy eficaz. Al poco tiempo, los fascistas, una noche nos tiraron unos cocteles molotov y la quemaron.  Lo denunciamos a la policía aunque sabíamos que protegían a los fascistas. No nos dimos por vencidos, organizamos una venta de libros quemados y con ayuda de amigos volvimos a abrir la librería. Volvieron a quemarla y ya no tuvimos dinero para volverla a abrir. Los seguros no cubrían atentados y el gobierno solo ayudaba a las víctimas de atentados de la izquierda.

Eran tiempos duros pero la objeción crecía de manera espectacular y teníamos mucho trabajo. No había tiempo para lamentaciones. En 1984 se publicó el reglamento de objeción de conciencia y empezaba una nueva etapa.

El gobierno, con una gran torpeza hizo un reglamento pensando en contentar a los militares y en vez de resolver un problema, creó otro del que pronto  se arrepentirían pues no se imaginaban el vendaval de heroísmo que se les enfrentaría. El reglamento fue rechazado por la mayoría de objetores y así  surgió la insumisión. INSUMISO. Que palabra más hermosa ¡¡ El que no se somete¡¡. Todos deberíamos ser insumisos. Era difícil explicar lo que quería decir objeción de conciencia pero insumiso se entendía enseguida.

El reglamento era como un castigo para los que no quisieran hacer la mili y se les obligaba a realizar una prestación social del doble de tiempo que la mili. Era un pequeño avance y entre la cárcel (no todos estaban preparados) y la mili muchos jóvenes aceptaron la ley pero otros muchos recogiendo el relevo de  la lucha antimilitarista, se declararon insumisos.


FIN DE LA MILI

Los insumisos vieron que peligraba su campaña pues las absoluciones silenciaba el problema y de una manera brillante  cambiaron de táctica.

Decidieron que puesto que la mili era un problema militar era a ellos a los que había que implicar. Estamos en 1997 y empieza la insumisión en los cuarteles.

La idea consistía en ir a la mili y después de una semana marcharse desertando públicamente y declarándose insumiso.  Era un problema muy incomodo pues además de que obligaba a organizar la poco gratificante burocracia del consejo de guerra, la deserción creaba mucho malestar por la repercusión que tenía entre los soldados, poco convencidos de la bondad de la mili.

Los Consejos de Guerra se utilizaban como altavoz para amplificar la denuncia del militarismo y era emocionante ver a los insumisos decirles de todo a los militares que les juzgaban y que éstos no tenían más remedio que escucharlo. La insumisión pagaba un duro precio pues se les condenaba a dos años cuatro meses y un día de penal militar.

La objeción y la insumisión tenía en aquella época un crecimiento tan espectacular que los militares temieron que en algún reemplazo no se presentara nadie por lo que no tuvieron más remedio que acabar con el servicio militar obligatorio. Estaba previsto que la mili fuera voluntaria en 2012 pero se tuvo que adelantar de manera improvisada a 2001. En el año 2002 salieron los últimos valientes insumisos de la cárcel. Se decretó la amnistía para 4000 insumisos procesados y 20 insumisos desertores. No nos dio  tiempo para celebraciones, empieza la guerra de Irak y los locos se apuntan. Hay que sembrar sentido común.

Me gustaría copiar  un panfleto precioso  que repartíamos en 1993 y que recuperé antes de que se perdiera, para celebrar el decimo aniversario del fin de la mili:

Decía así:

En el año 71 a.c. moría en Lucania, en plena batalla contra los romanos, el ex esclavo Espartaco, después de haberse liberado de la esclavitud,  junto a más de cien mil compañeros como él. Los romanos victoriosos, ejecutaron a seis mil de los prisioneros clavándolos en la cruz. Toda aquella gente murió convencida de que algún día la esclavitud desaparecería de la tierra. Creyeron que alguno lo había de intentar.

EL TIEMPO LES HA DADO LA RAZON.

En época de la Inquisición, muchas personas murieron en la hoguera por no renunciar a sus creencias. Sabían que algún día la persona tendría el derecho de creer en cualquier religión o de no creer en ninguna. Prefirieron morir en defensa de este derecho.

EL TIEMPO LES HA DADO LA RAZON.

A principios de siglo, muchas  mujeres sufragistas inglesas  sufrieron persecuciones y cárcel, solo porque pedían el  derecho al voto femenino. Sabían que algún día, la mujer tendría el mismo derecho a votar que el hombre. Pero alguien debía intentarlo.

EL TIEMPO LES HA DADO LA RAZON

Hoy en día, hay jóvenes que se niegan a hacer el servicio militar y son perseguidos. Saben que nadie, ni el propio Estado, tiene  derecho a retenerlos contra su voluntad, ni que sea por poco tiempo.

Creen también –como aquellos antepasados- que llegará el día en que no se podrá alistar a ningún joven para hacer un servicio militar o de cualquier otra clase sin contar previamente con su consentimiento.

EL TIEMPO LES DARÁ LA RAZON.

                                   COLECTIVO DE PADRES Y MADRES DE INSUMISOS.

Este documento se repartía en 1993. En aquellos momentos dramáticos, más de 200 insumisos estaban en la cárcel y 3000 más estaban procesados pendientes de  juicio. Hoy diez años después, la mili obligatoria ha dejado de ser una pesadilla y los jóvenes pueden dedicar ese tiempo a disfrutar de la vida, del amor y a seguir luchando por una sociedad más justa y pacífica. Hemos cumplido más de mil años de cárcel pero creemos que ha valido la pena. Aun queda mucho por hacer pero de momento
EL TIEMPO NOS HA DADO LA RAZON               

Moraleja: Las leyes injustas se pueden cambiar. Esa es la base de la estrategia de la Desobediencia Civil.

TEORÍAS DEL CAMBIO

Ya que estamos con el tema, valdría la pena hacer un poco de teoría noviolenta.

La noviolencia política tiene cinco fases que a veces son cronológicas y a veces de manera creativa se superponen. Son: Colaboración, Denuncia, No cooperación, Desobediencia civil y Solución alternativa.

COLABORACION.- El noviolento no es un broncas que siempre busca problemas con la autoridad, al contrario. Cuando se sufre o se conoce una injusticia lo primero que se hace es hablar con el responsable para que conozca el problema, comprender nosotros su punto de vista y pedirle que solucione el conflicto y que nosotros le ayudaremos. Pocas veces da resultado por lo que se pasa a la segunda fase.

DENUNCIA PUBLICA.- Hay injusticias que permanecen porque no se denuncian. Siempre ha sido así, nos dicen. Hay que despertar a los dormidos y crear una conciencia de justicia. En sociedades democráticas con libertad de opinión se pueden utilizar muchos medios de denuncia pública con poco riesgo. Incluir el humor en la denuncia la hace mas pedagógica. En otras sociedades la denuncia de la injusticia puede costar la vida. Hay que ser prudente y medir las fuerzas.

Hay quien confunde una manifestación con la toma del poder y acaban quemando o rompiendo objetos. De esa manera, la manifestación en vez de servir de denuncia de una injusticia y crear simpatías, crea confusión y miedo, bien aprovechado por la prensa del poder para desprestigiar la causa de la manifestación.

NO COOPERACION.- Es la siguiente fase. Ningún tirano, ningún dictador, ninguna injusticia puede durar sin la colaboración por acción (beneficio de unos pocos) o por omisión (el miedo de muchos). No debemos decir que "tenemos lo que nos merecemos" porque no es lo mismo nacer en Nigeria que en Suiza. Con esa frase desmotivamos a la gente con la terrible culpa cristiana que nos dice que hay que resignarse porque ya tenemos lo que nos merecemos. Todo lo contrario, podemos y estamos obligados por nuestra dignidad de personas, a construirnos una vida de libertad y solidaridad y defendiendo esos valores ya los vivimos en nosotros. Se puede ser muy libre en la cárcel. Como decía Camilo Mejía, desertor en la guerra de Irak "Estoy confinado a una prisión, pero me siento más conectado que nunca con toda la humanidad. Detrás de estos barrotes soy un hombre libre porque escuché a un poder superior, la voz de mi conciencia..."

La no cooperación, la huelga de brazos caídos puede poner en fuga a un tirano.

DESOBEDIENCIA CIVIL.- Es una tema que está de moda y por eso conviene explicarlo bien. Se confunde a veces con la noviolencia pero es una de sus estrategias.

Es un desafío al poder. Lleva riesgo y hay que prepararse bien. Consiste en escoger una ley que mayoritariamente se entiende como injusta y se desobedece públicamente. Se  aceptan las consecuencias y se ocupa la cárcel como universidad de los pobres y altavoz de la campaña.

Si participan un buen numero de desobedientes se consigue la victoria.

SOLUCIÓN ALTERNATIVA.- Es la parte más difícil y la más necesaria. Ya se dice que  es más fácil predicar que dar trigo. Consiste en poner en práctica, según nuestras posibilidades, aquello que  pedimos al poder. Gandhi organizaba comunidades donde se vivía según lo que pedía al invasor británico. Dicho de otra manera según lo expresa Andrie Lorne "Nosotros mismos tenemos que ser el cambio que queremos ver en el mundo"

Esto nos obliga a ser realistas. Si otro mundo es posible, hay que empezar a construirlo ya.

LOS MITOS DE LA DESTRUCCION

Con la lucha noviolenta no siempre se gana, depende de muchos factores, pero siempre se avanza, se aprende, nos hacemos más sabios y mejores para la siguiente campaña, pero lo que hay que machacar en la cabeza de la gente es que sin lucha siempre se pierde.

Cuesta avanzar, a veces di charlas a un público de solo  dos personas, pero no conozco otro camino. Me desconcierta que muchas veces cuando defendemos el desarme unilateral como  única  forma de supervivencia, nos preguntan lo que haríamos si nos invadiera un ejército enemigo.  Yo los miro como si me preguntaran por una invasión de marcianos pero es una preocupación tan extendida que hay que responder.

Es muy importante desmontar dos mitos. El primero es que los ejércitos defienden a los pueblos. Si repasamos la historia del ejército italiano o francés durante los últimos doscientos años no parece que hayan defendido al pueblo muchas veces, y si repasamos la del ejército español es como para salir corriendo cada vez que veamos un soldado. Los ejércitos americanos, rusos, o chinos no salen mejor parados. Si es cierto que ese mito alimenta el negocio de la guerra para lo que se necesitan enemigos reales o ficticios.

El segundo mito, es que la violencia resuelve conflictos. Vivimos en una sociedad en la que se nos quiere imponer la violencia, la competitividad, la velocidad, la moda enfermiza, el culto a tener y todas esas enfermedades  pero por suerte la mayoría sigue siendo sensata. La violencia engendra más violencia

Cuando estalla un conflicto cogemos las ametralladoras, cuando lo lógico sería utilizar la razón,  el sentido común, la compasión, la  calma, la justicia, cualidades que nos hacen  personas y a las sociedades más felices. Las guerras lo destruyen todo y perdemos tiempo y dinero en preparar la próxima, que con tanto negocio, seguro que llega.

SEGURIDAD, AMENAZAS Y OPORTUNIDADES

Es cierto que tenemos amenazas y necesitamos seguridad. La pobreza, la injusticia, el paro, la falta de vivienda digna, las listas de espera en los hospitales, la delincuencia organizada, la dictadura financiera, la contaminación, el cambio climático y muchas más amenazas pero  no vemos  que el ejército pueda resolverlo y la policía si no cambia bastante, no parece dar mucha seguridad a la gente de la calle.

Un pueblo sin ejército puede defenderse de una posible invasión (y lo que es más importante, de un posible  dictador). Para que sea factible, se necesitan varios cambios  sociales. El primero es que la riqueza esté repartida y la sociedad tenga una estructura justa. Cuando estaba preso y me interrogaba el capitán juez me preguntaba que haría yo si nos invadiera el ejército francés. Era 1971 y le contestaba tonterías pero en el fondo pensaba que ojala nos invadieran los franceses. Tendríamos libertad, democracia, seguridad social enseñanza gratuita etc. etc.   No sé qué pensaba aquel capitán que debía defender yo de aquella España oprimida.

El segundo es una sociedad descentralizada con personas acostumbradas a tomar decisiones en libertad, a depender de ellos mismos. Con varios centros de poder difíciles de ocupar.

El tercero es una sociedad entrenada en las técnicas de la noviolencia, acostumbrada a defender sus derechos y a desobedecer órdenes injustas.

Pocos adversarios querrían invadir un país con esas características. Sus propias tropas desertarían. Que se lo pregunten al ejército ruso cuando invadió Checoeslovaquia, que no daba abasto para reemplazar las unidades  llenas de desertores, convencidos por una población amable y luchadora. 

Hay más ejemplos, casi todos improvisados pero que nos dan una gran lección y nos llenan de esperanza. La caída del dictador Marcos de Filipinas, la resistencia del pueblo danés a los nazis, las luchas de Gandhi contra el mayor imperio colonial, la  revuelta de los generales en Argel en 1961, el putsh de Kapp (Alemania) en 1920 y otros muchos que ya se ocupan de que queden bien escondidos entre tantas hazañas bélicas para que las guerras no desaparezcan.
El psicópata Hitler enfrentado al psicópata Stalin nos regalaron 25 millones de muertos. Con la ayuda de Hiroshima y Nagasaki suman unos cuantos más. Espero que algún día aprendamos de la historia.

Como decía Gandhi: En la tierra hay suficiente para todos, pero no para la codicia de unos pocos.

Pepe Beunza
Julio 2014


viernes, 21 de noviembre de 2014

Podemos parar las guerras. No nos tapemos los ojos.

He intentado, a partir del minuto 36:30 de este vídeo, explicar sucintamente el acuciante problema de militarización que padecemos en Andalucía. Es un problema muy grave porque, entre otras cosas, tropieza con el secretismo de los gobiernos:


El Gobierno español mantiene en secreto el contenido del acuerdo firmado con Estados Unidos en virtud al cual ha permitido al país norteamericano utilizar las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para los soldados que envía a África a combatir el ébola. 

“Ni los ayuntamientos de Morón de la Frontera y Rota ni el personal de las bases militares, contactados por este medio, han sido informados sobre los ‘protocolos de actuación’”, confirmó el miércoles el diario español de noticias ‘Público’. 

Animo a todas las organizaciones a denunciar la complicidad de la Junta de Andalucía con esta situación de belicismo: bases nucleares, escudo antimisiles, fábricas de armas, grandes maniobras navales, servidumbres militares, etc.





jueves, 20 de noviembre de 2014

Frente a la violencia de los poderosos podemos oponer la no violencia activa.

Esta entrevista salió publicada hoy en:

Traté de expresar en ella que la violencia solo genera violencia y que cuando la sufrimos, comprobando la saña de quienes la practican con hipocresía y frialdad tan extremas, podemos oponer a ella la no violencia activa.

Agradezco a los redactores de http://www.noticiasdejered.com su interés por esta opción que es la Noviolencia.

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Entrevista a Cristóbal Orellana de RANA (Red Antimilitarista y Noviolenta de Andalucía)

Cristóbal Orellana es una persona muy conocida en Jerez por su militancia ecologista y pacifista; y los muchos textos que ha publicado. Le preguntamos:

¿Cómo valoras la situación social que vive Jerez?¿Estamos ante una violencia inusitada por parte del régimen en forma de desempleo, marginación....?
La valoro con indignación y con la máxima preocupación. Se está engañando a la población sin piedad diciéndole que se está haciendo todo lo posible…. Pero no se está haciendo nada para crear puestos de trabajo… excepto decir (bla bla bla) que se está haciendo todo lo posible para crear puestos de trabajo, en una especie de pirueta verbal autoexculpatoria –por parte de las autoridades– que solo genera confusión, impotencia y amargura. Mientras tanto, se mantiene un nivel de desempleo escalofriante, se deterioran los servicios públicos, se privatizan cosas, aumentan los precios, las familias pierden poder adquisitivo, etc. Los elementos más dolorosos de esta situación me parecen la amputación del presente y del futuro de los jóvenes por un lado, y por otro lado la dramática situación social -de sobrevivencia- en que se encuentran decenas de miles de personas en Jerez. Sí, estamos ante un fenómeno descarado, frío y extraordinariamente agresivo de violencia del régimen autodenominado democrático contra el pueblo, no lo dudes.

Cuando en el blog se lee Noviolencia ética y política (No a la Guerra, sí a la Paz y el Desarme), ¿qué queremos decir exactamente?.
Bueno, todas y cada una de esas palabras quieren decir muchas cosas. Intentaré explicarlo muy sintéticamente: a) que hay que optar por la No Violencia, al modo de Gandhi, para resolver las situaciones de injusticia, b) que hay que hacerlo, simultáneamente, en dos planos complementarios entre sí: lo ético y lo político, c) que las guerras -que son las formas máximas de violencia de los estados contra sus poblaciones para mantener sus sistemas de dominio- deben ser suprimidas del ámbito de las relaciones internacionales, y d) que para frenar los distintos tipos de militarismos y violencias políticas hay que fomentar la cultura de la Paz y del Desarme. Especialmente, pienso que la Ética sin Política carece de sentido y viceversa.

¿Estamos ante un reflujo de las movilizaciones pacifistas? Lo decimos porque, por ejemplo, la manifestación de rechazo a la base de Rota no está en su mejor momento desde el punto de vista de asistencia.
Ese “reflujo” del que hablas afecta a toda la izquierda. Es un fenómeno complejo. Es verdad que ya no hay una gran oposición a la mili obligatoria (porque terminamos con ella hace unos años), que la gente apenas se acuerda del gran debate de la OTAN y de los euromisiles de los años 80, que son pocos los que acudimos a las marchas contra las bases de Rota, Morón y Gibraltar. Sí, el pacifismo que sacó a la calle a todo el país en el año 2003 diciendo “No a la guerra” parece como dormido. No obstante, sigue habiendo una enorme resistencia de la gente al intervencionismo militarista del PSOE y del PP (Líbano, Afganistán, Irak…), a temas como el peligroso escudo antimisiles en Rota, etc. El movimiento pacifista resiste y no tira la toalla, igual que resisten el feminismo, el ecologismo, etc.

¿Qué hay que decirle a las personas y colectivos de Rota que piensan que al menos la Base crea empleo y el pacifismo no tiene alternativas laborales para ellos?
Las bases de Morón y Rota están haciendo EREs uno tras otro. Pero parece ser que Podemos-Rota ha declarado, generando gran sorpresa por ello, que está a favor del empleo de la Base de Rota. Yo creo que tendrán que pensar un poco mejor su postura porque Podemos procede claramente del 15-M y el 15-M asumió, por activa y por pasiva, el No a la Guerra, la No Violencia, la denuncia de los multimillonarios gastos militares, etc. La industria de la guerra, la Base de Rota, tampoco es una “alternativa laboral” porque no construye nada, sino que destruye muchas vidas humanas. No se debe olvidar para qué sirve la Base de Rota. Los pacifistas hemos dicho que cabe la posibilidad de reconvertir esta base nuclear en una instalación de carácter completamente civil que se dedique a la solidaridad internacional. África lo necesita y, además, no debemos olvidar los grandes riesgos que corremos todos los habitantes de la Bahía de Cádiz por causa de la presencia en Rota de sofisticados sistemas de armas como el llamado escudo antimisiles, asociado a la estrategia nuclear de las grandes potencias. Nosotros no somos ni economistas ni especialistas en planes de empleo, sino personas, trabajadores, madre y padres de familia, etc., que decimos que hay que respetar la vida humana y que bombardear otros países desde Rota y Morón no es tolerable. Pablo Iglesias también ha dicho: “Vamos a intentar que las bases americanas en suelo español desaparezcan a la vez que salir de la OTAN, no queremos militares extranjeros en suelo español”.

¿Qué te sugiere la frase "Paz entre los pueblos, guerra entre las clases"?
Pues me parece una frase desafortunada porque incluye la guerra como una opción para arreglar los problemas entre las clases sociales. Por otra parte, el concepto “clase social” habría que matizarlo hoy bastante, pues no hay dos o tres clases sociales como antes, sino que asistimos a un fenómeno sociológico de fragmentarismo donde hay una multiplicidad de situaciones e intereses.  Pero, ciertamente, también se observa una polarización entre muy ricos y muy pobres, y es posible aún agrupar todo ese fragmentarismo en 4 sectores diferenciados: grandes capas de población empobreciéndose (a), otras ya severamente empobrecidas (b), otras que no lo están en absoluto porque se encuentran cerca de los poderosos (c) y una última de gente muy rica (d). Más que de guerra entre clases, soy partidario de trabajar por una sociedad igualitaria y sin clases por un camino de Justicia, no de enfrentamientos armados.

Apoyaste sin dilación las movilizaciones del 15M, ¿es posible que reforma más reforma consigamos una sociedad mejor o será necesario romper el actual marco institucional?¿Qué pasa si la otra parte se niega y usa la violencia sin reparo ni medida?
Soy partidario de rupturas, no de reformas. Pero la ruptura tiene que ser democrática, asamblearia y no violenta. El marco institucional hay que cambiarlo a marcha forzada. El que hay es un puro desastre que no solamente está generando corrupción a manta y pobreza entre la población, sino también otros problemas, no menos graves, como el militarismo o la degradación ambiental generalizada. Claramente: este sistema no sirve y debe ser sustituido por otro. No caben ya paños calientes. Los bancos y los especuladores tienen que dejar de manejar los parlamentos como títeres. Se requiere con toda urgencia un gran cambio de rumbo. Por otra parte, dudo mucho que una “ruptura” pueda hacerse, como a la vieja usanza, en dos días. Progresivamente, se requieren pasos, medidas concretas, cambios palpables, alternativas prácticas que la gente pueda ir poniendo en marcha día tras día… y esto implica que hay que ir implementando esas nuevas medidas una tras otra, paulatinamente. Por ejemplo: en materia militar, nosotros exigimos un cambio radical, de 180º, pero sabemos que este no va a tener lugar en dos días.
“La otra parte” YA se está negando y YA está usando la violencia para impedir no ya solo cualquier cambio rupturista, sino también cualquier reforma que perjudique lo más mínimo a los tiburones de muy arriba. Incluso lo está haciendo con bastante poco reparo y con bastante poca medida… Sabemos que hay cuerpos de élite de las Fuerzas Armadas que están siendo entrenados para sofocar, si el régimen lo considerara necesario, posibles levantamientos sociales a gran escala. Lo que la Marina de Guerra le acaba de hacer a Greenpeace en aguas canarias deja claro el asunto. Efectivamente, la represión política generalizada contra los movimientos sociales, la Ley de Seguridad Ciudadana, etc., son comportamientos violentos por parte de quienes tienen la sartén por el mango y no están dispuestos a ceder. Saben bien que ahora el pueblo se está quitando la venda [los corrosivos entresijos de la transición] de los ojos.

¿No a la violencia en cualquier caso? O lo que es lo mismo, qué hacemos con el derecho a la defensa en situaciones como la de Gaza o Siria ante el acoso e invasión de la OTAN
Efectivamente, no a la violencia en cualquier caso. No porque yo quiera hacerme santo y no porque yo quiera que nadie lo sea. Sino porque siempre la violencia engendra violencia y porque, actualmente, el poder destructivo de los arsenales ha sobrepasado el nivel en que se mueve el “derecho a la legítima defensa”. Me explico brevemente: ¿Rusia tendría derecho a atacar preventivamente a EE.UU. [como ejercicio de legítima defensa] con sus armas atómicas si Obama lograra inutilizar su arsenal estratégico con el escudo antimisiles?. En ese nivel el derecho a la legítima defensa significaría, seguro, la destrucción completa del planeta. En Siria todos arguyen, para justificar lo que están haciendo, el “derecho a la legítima defensa” … Pienso, y así lo he denunciado públicamente muchas veces, que la violencia mortífera (en sus distintas formas) y los ataques militares de los poderosos contra los débiles en tantas partes del mundo no deben tolerarse nunca y bajo ningún concepto, pero también pienso que no se debe responder con violencia. En la práctica, la violencia de sectores de Hamás no está logrando parar los ignominiosos crímenes contra la humanidad que está cometiendo el gobierno de Israel, cuya impunidad es aterradora.

Gandhi decía algo así como: “sé tú el cambio que pides para los otros”. Yo traduzco esto de forma sencilla: si quieres la Paz, practica la Paz y la Justicia. No se trata de poner la otra mejilla, sino de abordar las injusticias sin eliminar de un tiro a quien las comete. La no violencia no es ni tiene nada que ver con renunciar al legítimo derecho a defenderse de las agresiones, sino renunciar a matar o a vejar a otros seres humanos.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Lo que acaba de hacer el Ministro de Violencia es algo más que una brutalidad.

Pedro Morenés debe dimitir inmediatamente por la escalofriante brutalidad con que ha actuado la Marina de Guerra contra Greenpeace en aguas canarias. La acción de la Marina de Guerra podría haber causado varios muertos.

Confío en que los tribunales españoles y la Fiscalía General del estado actúen de modo inmediato contra quienes ordenaron este mortal abordaje. Todas las organizaciones sociales deben exigir al Presidente del Gobierno que cese inmediatamente a Pedro Morenés, el Ministro de la Violencia, y se depuren todas las responsabilidades por estos gravísimos hechos, los cuales, más allá de la represión política a que el gobierno nos tiene acostumbrados, se acercan ya a parámetros cuyo calificativo voy a ahorrarme porque las imágenes hablan por sí solas.

La represión militar de las protestas sociales es un hecho muy muy grave en democracia. Es un hecho mucho más grave aún, si cabe, que la generalizada corrupción de las cúpulas de los partidos e instituciones que van de la mano de los grandes bancos y empresas.



martes, 11 de noviembre de 2014

Ah, por cierto, ¿a qué se dedica el Ministro de Exteriores en tiempos de corrupción política y recortes sociales?

José Manuel García-Margallo, el Ministro de Asuntos Exteriores que es responsable de un recorte del 80% de los gastos de cooperación internacional, se dedica en estos tiempos azarosos en que el capitalismo de amiguetes está al descubierto a hablar poco, a no hacer ruido y a solazarse en la carta blanca que el guirigai nacional le da ahora para hacer cuanto quiera pasando inadvertidas sus insolidarias, irresponsables y antisociales apuestas.

1.-De momento se ha lucido con la entrada de España como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Es decir, ha conseguido una especie de medalla de hojalata, un regalo envenenado que EE.UU. ha tenido a bien pinchar en el pecho del PP.

2.-El Ministro García-Margallo continúa adelante con su política perejilesca (la ocupación de Perejil como modelo diplomático en el Estrecho de Gibraltar) , es decir: roces fronterizos y pecho descubierto de soldado español frente a Gibraltar.

3.-"El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha dejado hoy claro el compromiso de España en la lucha contra la amenaza "grave e inédita" del yihadismo y ha pedido diplomacia y diálogo político, además de la respuesta militar en el marco de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos" (EFE, 23/10/2014)... 300 soldados españoles a Irak.

4.-García-Margallo es uña y carne con el Ministro de Defensa: "También nuestra participación en las operaciones de mantenimiento de la paz es destacable: hasta ahora se han empleado 130.000 hombres y mujeres españolas en todo el mundo, desde Afganistán y Líbano hasta Somalia, República Centroafricana, Níger"...

5.-García-Margallo ironiza, sataniza, condena y amenaza ideológicamente el derecho de los catalanes a votar: “Para Margallo, el refugio en el nacionalismo, a cuya “irrupción violenta” atribuyó el estallido de la Segunda Guerra Mundial, “no es una opción”, y lo comparó con la tribu indígena de América Latina que decidió por mayoría absoluta abolir la ley de la gravedad. También recordó la referencia del expresidente de Francia François Miterrand de que “el nacionalismo es la guerra”. (Nota 1)


6.-El Ministro, en relación con la crisis del ébola, ha hecho una gran, grandísima, inolvidable reflexión humanitaria: "confío en que la crisis del ébola no afecte a la marca España". Este revelador pensamiento intenta colocarnos a la altura solidaria que el PP espera de nosotros: defensa voraz de "nuestros" intereses económicos y solidaridad cero como pingüe estilo diplomático de convivir en el mundo.

7.-Los planes para Rusia (siempre que esta ceda en todo en el ámbito militar) son clarísimos: “Una embajadora de un país del Este me dijo: "Todos los países que hemos tenido imperio, hemos pasado ya el duelo, pero Rusia no lo ha pasado". Putin ha llegado a decir que el acontecimiento más dramático en el siglo XX fue la disolución de la URSS. La lógica de muchos de los dirigentes de la Federación Rusa sigue siendo imperial. Y si Occidente quiere, y yo creo que debe, llegar a unas relaciones de sociedad estratégica con Rusia, hay que dar a Moscú el trato que cree que se merece, esto es, tratarlo en unas condiciones de igualdad. Si se logra, estoy convencido de que el final será una gran zona de libre comercio que vaya desde Lisboa a Vladivostok. En Europa tendremos que hacer lo que ya hicimos para acabar con las guerras internas: unirnos por el comercio, la inversión, el intercambio...” (Nota 2) 


8.-No agobiemos a Israel... "En su comparecencia ante la comisión de Exteriores de la cámara alta, García-Margallo se ha referido al conflicto entre israelíes y palestinos y ha abogado por la reanudación de las negociaciones entre las partes encaminada a la solución de los dos estados: "Un Israel seguro en una Palestina viable". En cuanto al reconocimiento del Estado de Palestina, ha señalado que éste debe producirse como resultado de las negociaciones entre las partes y ha afirmado que España es partidaria de reconocerlo "cuando resulte oportuno y ayude a traer la paz" y que esa decisión vaya "más allá de los gestos simbólicos" (Nota 3)


"...El 22 de noviembre de 2012 los ministros de Justicia y Exteriores de España, Alberto Ruiz-Gallardón y José Manuel García-Margallo, anunciaron en la Casa Sefarad-Israel de Madrid que el Gobierno reformaría la ley para facilitar el acceso a la nacionalidad española a los casi tres millones de descendientes de los judíos expulsados de España cinco siglos antes".


9.-No agobiemos tampoco a Marruecos: "La actuación del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, en el tema de la MINURSO ha sido muy criticada, especialmente cuando calificó de “inviable” la propuesta de la administración Obama en  2013 de incluir la vigilancia de los DDHH.  Dirigentes saharauis dijeron que era antidemocrática y continuación de otras del mismo signo connivente con Marruecos, como fue retirar a los cooperantes españoles de los campamentos de refugiados, cuestionar las medidas de seguridad por parte del Polisario en los campamentos de Tinduf o alinearse con el Gobierno marroquí en contra del enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental, Chistopher Ross. Los portavoces del Polisario afirmaron que el ministro español de Exteriores actúa al límite de la postura oficial del Partido Popular y recordaron que en su programa electoral el PP dejó claro que apoyaba los esfuerzos de Naciones Unidas “con vistas a lograr una solución conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad y el Derecho Internacional y a la responsabilidad histórica de España” (Nota 4)

10.-Que nadie sepa nada: "Hace unos meses, el actual ministro de Asuntos Exteriores, García Margallo, ha tomado una medida drástica que ha significado la interrupción de numerosas investigaciones que hacían historiadores españoles y extranjeros: ha decidido el cierre del archivo histórico del Ministerio de Exteriores con la excusa de que todos sus fondos se trasladan al Archivo Histórico Nacional y al Archivo General de la Administración, en Alcalá de Henares" (Nota 5)

11.-Y Colombia? Y Cuba? Y Venezuela?... ¿qué andará haciendo el Ministro de Asuntos Exteriores en relación con estos países?. Lo voy a comentar en una próxima entrada de este blog.

Notas:

Nota 1: Él piensa que lo mejor es la globalización de los mercados:

Nota 2:

Nota 3:

Nota 4:

Nota 5:





jueves, 6 de noviembre de 2014

Luchar contra las guerras, recuperar nuestra capacidad de amar.


Escribí esta reflexión a petición del Comité Óscar Romero de Cádiz y para el acto de presentación, al que asistí, de la Agenda Latinoamericana 2015 (http://latinoamericana.org/). A mitad del texto coloco el vídeo en que me apoyé para mi intervención sobre el derecho a la Paz del mundo y a la Madre Tierra.


Luchar contra las guerras, recuperar nuestra capacidad de amar.

Primero quiero enviar desde aquí un afectuoso saludo a todos y todas las militantes pacifistas, por el desarme y frente a las violencias de los distintos países europeos, latinoamericanos, africanos... Lo hago desde Cádiz, una milenaria ciudad que en 1812 expresó un rotundo NO al régimen feudal pero que hoy está a solo 11 kilómetros en línea recta de una base nuclear norteamericana como la Base de Rota, a su vez muy cercana a otras dos, también con capacidad nuclear, como son las bases militares de Morón y la de Gibraltar. Os saludo de corazón, siguiendo en esto no más que el espíritu festivo y solidario de la cultura de Andalucía, el lugar de la Madre Tierra donde crecen mis tres hijos. Y os saludo también con un profundo respeto y con una encendida esperanza en la capacidad de los pueblos para superar las graves injusticias y abrir los nuevos caminos de la Paz que todos y todas anhelamos.

En segundo lugar, quiero leer un texto de mi sindicato (CGT) donde que creo que se resume bien en qué situación estamos y cuáles son las causas generales de que la Madre Tierra, todo el planeta, toda la humanidad, toda la Vida, esté en la situación de peligrosa zozobra que conocemos, que sufrimos y que intentamos cambiar:

El capitalismo ha elevado a la máxima potencia, el triunfo del mercado, es decir, la mercantilización de toda la cadena de la vida, toda la vida: la biológica, la animal y la humana, en base a despreciar la misma, desforestando los bosques, arrasando campos de producción de semillas para la alimentación sustituyéndolos por forrajes para producir bioetanol, recalentando la tierra, provocando y alimentando guerras para expoliar recursos y miles y miles de muertos, envenenando la tierra, contaminando los mares y costas, provocando genocidios de pueblos indígenas, de pueblos enteros, palestinos, árabes; generar hambre, pobreza, dolor, mucho dolor, a la vez que ha convertido los lugares de trabajo en centros de sufrimiento.

El fundamentalismo del mercado, es el enemigo más terrible de la humanidad: tienen en sus manos el monopolio tecnológico; controlan los mercados financieros y los mercados de 20 mercancías a escala planetaria; son “dueños” de los recursos naturales del planeta, bien por rapiña, bien por robo, bien por expropiación; controlan los medios de ideologización, llamados de comunicación y, por último, son dueños de todas las armas, las cuales no dudan en utilizar para seguir siendo los “dueños del planeta” y seguir amenazando y agrediendo la vida.




En tercer lugar, quiero decir aquí que, como insumiso que fui al servicio militar obligatorio sobre el año 1987 y como militante antimilitarista que aún soy, estimo que a ninguno de nosotros y de nosotras se nos puede pasar por alto el hecho de que, si queremos hacer valer el derecho de los pueblos a la Paz, tenemos el deber ético de oponernos particularmente al recrecimiento de las industrias de armas, con su mortífero comercio por todo el mundo, y a las armas de destrucción masiva (unas 20.000 ojivas atómicas aún en el mundo). Me pregunto y os pregunto: ¿qué derecho a la Paz, al Desarme Nuclear, a la diplomacia activa de la solidaridad internacional, tenemos nosotros y nosotras, todos los pueblos y la Madre Tierra, si no concentramos nuestra energía política frente a esta concreta y grave amenaza de las armas de destrucción masiva?; el hambre y la indignidad humana a que muchos pueblos están sometidos, así como la degradación ambiental a que se someten ríos, bosques, océanos y tierras, ¿no tienen su correlato más evidente y justificador en las armas de destrucción masiva?, ¿no es el militarismo heredado del siglo XX, junto a todo tipo de violencias estructurales, quien apunta más directamente al corazón de la Madre Tierra malgastando sumas multimillonarias en armas y muertes?.

Quiero también, en cuarto y último lugar, decir que tengo miedo de mis muy irresponsables gobernantes. No es un miedo que me paralice, que me lleve a la inacción, pero sí es una gran prevención tanto ante el peligroso Tratado Trasatlántico de Libre Comercio e Inversión Europa-USA como, muy particularmente, ante el poderoso avance, junto al aumento de los efectos antisociales de la llamada crisis, del militarismo de las potencias de la OTAN. Es decir, me alarma comprobar que aumentan los gastos militares, que España interviene militarmente cada vez en más países, que la Unión Europea permanece impasible ante conflictos como el de Siria o el de Palestina, que Estados Unidos se enseñorea del Mediterráneo y coloca sus destructores (que parten de la base aeronaval de Rota) frente a Ucrania, que las Fuerzas Armadas -ya sin ocultarse- comienzan a entrenarse en estrategias de represión política directa en las calles, que el Ministro de Defensa de España es un alto ejecutivo de las multinacionales que fabrican armas de guerra… Sí, nuestros gobernantes, a su vez dirigidos por intereses diametralmente opuestos a los de los pueblos, nos imponen el militarismo, las guerras y la destrucción a un ritmo que la humanidad y la Madre Tierra ya no soportan más. Da miedo. Me da miedo, no lo oculto, este instinto de holocausto de nuestros gobernantes.

Pero no quiero terminar este escrito sin referirme a la pregunta que una vez mi hijo mayor, que tiene 21 años, me hizo después de una reflexión parecida a la que hoy he presentado aquí. Me dijo: -pero, papá, ¿qué estáis haciendo la gente que os dais cuenta de todo eso?. Le respondí: -luchar, hijo, luchar. Hoy añado aquí que creo que esa lucha debería tener cinco o seis cualidades: urgencia, fraternidad, coraje, no violencia, inteligencia y, por encima de todas ellas, un amor profundo a la Madre Tierra. Sin este hondo sentimiento que es el amor a la Vida no podremos superar el afán destructivo y enloquecido de unos cuantos.

Gracias y adelante.
(Cádiz, jueves 6 de noviembre de 2014)