"Utópicos" (en el mal sentido de esta palabra: irrealizable, imposible, inviable, inalcanzable...) serán quienes creen en un camino de rearme y guerras hasta el día de la extinción general de la vida en la Tierra mediante un Armagedón. Utópicos (o distópicos, más bien) son, en realidad, los que confían en la muerte de todo y de todos como único camino practicable entre los pueblos. Utópicos negativos son los que, comidos por el miedo, apuestan ciegamente por el rearme y las guerras. Su distopía de la destrucción mutua asegurada es lo único que se les ocurre: el viejo ojo por ojo y diente por diente hasta el fin.
